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CARACAS.- Esta semana se llevaron a cabo una serie de reuniones de alto nivel entre la jefatura de la Asamblea Nacional venezolana, encabezada por Omar Barboza, Julio Borges y Elías Matta, con la alta representante de la Unión Europea (UE) para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Federica Mogherini, y los Eurodiputados sobre las elecciones presidenciales, adelantadas para el 20 de mayo, en Venezuela.

La Unión Europea centra sus esfuerzos en la suspensión del evento del 20 de mayo, pero es “improbable que el Gobierno lo suspenda o difiera, por lo que vamos caminando a un escenario donde muy probablemente Europa aumentará las sanciones a funcionarios del gobierno venezolano“, explica Mariano De Alba, abogado especialista en Derecho Internacional.

El esquema iraní como estrategia diplomática

Para el chavismo las sanciones de Estados Unidos eran de cierta manera previsibles pero en la Unión Europea contaban con que Portugal y Grecia, gobernados por socialistas, iban a bloquear cualquier sanción del bloque. Sin embargo, las sanciones individuales (a siete altos funcionarios) en enero de este año, han generado un quiebre que busca fragmentar a la coalición de Gobierno como sucedió en Irán.

La comunidad europea trata de editar la estrategia diplomática que tuvo con Irán al aplicar sanciones en 2011 que afectaron a unas 143 compañías y organizaciones iraníes, además de congelar activos y retirar o negar el visado a 37 personas con el propósito de forzar una negociación que lograse la desnuclearización de Teherán que tanto preocupaba a Occidente.

Esa táctica diplomática logró la desnuclearización y posteriormente el levantamiento de sanciones a Irán (en 2016) cuando se firmó el acuerdo, que fue posible, en parte por la fragmentara la coalición de gobierno, pero no hubo un cambio de régimen. En una situación como la de Venezuela fragmentar al poder sin que haya un cambio de Gobierno no solucionará la emergencia humanitaria que sufren los venezolanos, ni el éxodo que ha causado estragos en la región.

Aunque "las sanciones sí generan mucha molestia a lo interno de la coalición del gobierno y reducen su margen de gobernabilidad, también es verdad que muchos funcionarios con poder ven su estadía en el Gobierno como el único camino posible ante el temor de las consecuencias que podrían enfrentar si hay un cambio. Por eso es importante también definir una vía de salida en ese sentido", estima De Alba.

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 La Alta Representante de la Unión Europea (UE) para Relaciones Exteriores, Federica Mogherini, recibió a la oposición.
La Alta Representante de la Unión Europea (UE) para Relaciones Exteriores, Federica Mogherini, recibió a la oposición.

Desconocer el proceso sin romper relaciones

De Alba explica que, la visión de la Unión Europea se enfoca en hacer un esfuerzo diplomático mayor para tratar de buscar una salida negociada a la crisis actual, pero advierte que ese escenario es imposible por la posición que mantiene el Gobierno. “Luego del 20 de mayo vamos a un escenario de mayores sanciones de la Unión Europea, Estados Unidos, Canadá y algunos países de Latinoamérica. Pero poco probable que se dé coordinadamente“, acota.

Para el abogado queda claro que solo EEUU ha mostrado una disposición de aumentar la presión considerablemente. "Creo que veremos más sanciones de Europa, quizás otros países de Latinoamérica impondrán medidas parecidas a las de Panamá (aplicó en marzo sanciones directas contra 55 funcionarios venezolanos y 16 empresas afines al Gobierno por tener "alto riesgo" en materia de Blanqueo de Capitales, Financiamiento del Terrorismo y Financiamiento de la Proliferación de Armas de Destrucción Masiva), y en principio eso nos dejará en un escenario parecido al que estamos actualmente“, acota.

Pero por paradójico que resulte el desconocimiento del proceso electoral, “los países no estarían dispuestos a desconocer al presidente y al gobierno, a pesar del previsible aumento de sanciones, igual se mantendrían las relaciones diplomáticas y comerciales con el régimen de Nicolás Maduro", sentencia el experto.

La explicación no parece tan clara, pues según De Alba, el bloque europeo denunciará que Maduro no es presidente legítimo, pero esa ilegitimidad no hará que rompan relaciones diplomáticas porque a juicio de ellos, tener canales de comunicación abiertos les permitirá influir positivamente en el país.

Esta planteado que el Consejo de cancilleres de la Unión Europea se reúnan luego del 20 de mayo para delimitar las medidas diplomáticas a tomar frente al Gobierno venezolano, que estarían circunscritas a aplicar más sanciones individuales, sobre todo de cargos medios del Gobierno, mientras que aquellas sanciones relacionadas con aspecto económicos del Estado venezolanos solo están en el radar de EEUU.

Para el analista, la situación de Venezuela se aproxima a un mayor primitivismo: "hay menos dinero pero también el régimen gasta menos, lo mínimo necesario para mantenerse en el poder, y son los venezolanos los que sufren, mientras el régimen se niega a buscar una salida. Quiere perpetuarse en el poder a toda costa".

En ese sentido, De Alba considera que para cambiar la situación hace falta un esfuerzo interno sostenido (más allá de la presión de la comunidad internacional) aunque el régimen hábilmente ha logrado disminuir la presión interna o al menos desconectar la molestia de un sentido político.

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