BUENOS AIRES.- El Gobierno de Argentina insistió este miércoles en que el crédito que se negocia con el Fondo Monetario Internacional (FMI) implica un cambio de fuente de financiación que permitirá seguir con las reformas graduales que lleva adelante desde que llegó Mauricio Macri a la Presidencia en diciembre de 2015.

"Cambiar la fuente de financiamiento para poder seguir con todos estos cambios de una manera gradual y de esa manera que pueda haber crecimiento, generación de empleo, en un contexto de baja del déficit y disminución de la pobreza", explicó el ministro de Agroindustria, Luis Miguel Etchevehere a la agencia estatal Télam.

También el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, insistió en que "es el momento para usar de manera preventiva" esas líneas de crédito del FMI "para que el crecimiento, el empleo y la reducción de la pobreza puedan sostenerse en el tiempo".

En una entrevista en CNN, el titular de Interior insistió en que Argentina emprendió hace dos años "un camino distinto" para "volver a crecer" y conseguir el objetivo principal de reducir la pobreza.

"Este camino gradual hacia el equilibrio de las cuentas tenía una condición, el financiamiento externo de ese camino. Cuando eso se complica lo que hacemos es recurrir a luna línea de crédito, que está para estos casos", remarcó.

"Estamos tomando las medidas para que todo este esfuerzo de los argentinos, que ha permitido que Argentina ha vuelto a crecer después de casi 5 años de una economía estancada, crezca empleo y baje la pobreza, pueda seguir en el tiempo", añadió.

Desde que Macri anunció ayer las conservaciones con el Fondo para acceder a un crédito destinado a paliar las consecuencias de la fuerte depreciación del peso frente al dólar, los principales partidos de la oposición han alertado de que siempre que se ha acudido al FMI, Argentina ha salido mal parada.

Desde hace décadas, el país suramericano ha tenido una tortuosa relación con el organismo, del que recibió dinero en diversas épocas y que, especialmente desde la grave crisis económica, política y financiera de 2001, fue denostado por las duras condiciones exigidas por los prestamos otorgados.

Frigerio no consideró que acudir al FMI sea un fracaso y destacó que ese organismo "ya no es lo que era" y "no se mete a opinar" sobre la dirección del programa de gobierno, que recordó que Christine Lagarde, directora gerente del FMI, convalidó cuando visitó Buenos Aires el pasado marzo.

FUENTE: EFE

Aparecen en esta nota:

 

Deja tu comentario