viernes 21  de  junio 2024
INMIGRACIÓN

Haití prohíbe vuelos chárter a Nicaragua, ruta de tráfico humano a EEUU

La crisis en Haití ha provocado que hasta 31.000 haitianos hayan salido del país en más de 260 vuelos chárter hacia Nicaragua

Por LEDA PIÑERO

PUERTO PRÍNCIPE.- El gobierno de Haití prohibió todos los vuelos chárter a Nicaragua que son usados por los migrantes que huyen de la pobreza y la violencia para llegar a Estados Unidos, según un boletín emitido el lunes por las autoridades del país caribeño.

La medida dejó varados a miles de viajeros en el estacionamiento del principal aeropuerto internacional de la capital haitiana Puerto Príncipe, quienes se encontraban molestos y desconcertados, rodeados de equipaje y algunos de ellos con bebés en brazos.

“Tengo que buscar una vida mejor en otro lugar porque Haití no le ofrece nada a mi generación”, dijo Jean-Marc Antoine, de 29 años. “Las opciones son sostener un arma e involucrarse con una pandilla, ser asesinado o salir del país”, dijo.

Su hermano en Chile le había prestado 4.000 dólares para el boleto de avión, y al igual que muchos de los pasajeros varados, se preguntaba si recuperaría su dinero.

Cerca de él, Marie-Ange Solomon, de 58 años, llamó repetidas veces a la aerolínea, sin éxito. Dijo que pagó un total de 7.000 dólares para salir de Haití junto con su hijo.

“Después de reunir el dinero para que mi hijo y yo pudiéramos salir de esta frágil nación, ahora de repente frenan todo... Pensé que hoy sería liberada", exclamó.

Solomon cuidaba el equipaje mientras que su hijo de 28 años corría repetidas veces al aeropuerto en caso de que alguien los llamara por su nombre.

Los haitianos pagan entre 3.000 y 5.000 dólares por viajar en avión en Nicaragua. El régimen sandinista de Daniel Ortega ha creado una ruta para el tráfico humano.

El negocio de los vuelos

Un total de 31.475 migrantes provenientes de Haití han llegado a Managua desde Puerto Príncipe entre agosto y octubre de este año abordo de 268 vuelos chárter, en el contexto de un lucrativo negocio, que se ha convertido en una opción de los haitianos para llegar a Estados Unidos en busca de mejores condiciones de vida.

El costo de un boleto en uno de estos vuelos, que son contratados por agencias de viaje, está entre 3.000 y 5.000 dólares, dependiendo del tipo de avión, que puede tener capacidad de entre 50 y 220 pasajeros. Una vez que llegan a Managua son trasladados hasta la frontera con Honduras. Los migrantes también pagan estos trasladados. Haitianos, que argumentan que viven en "extrema pobreza", consultados en la capital nicaragüense señalan que han pagado "miles de dólares" por los boletos.

De acuerdo a la prensa de Nicaragua, la masiva llegada de haitianos a Managua está moviendo millones de dólares al Estado, a través del Aeropuerto Internacional Augusto Sandino y la Empresa Administradora de Aeropuertos Internacionales, reseñó laprensani.com.

La prensa de Nicaragua reveló que los más de 31 mil ciudadanos haitianos que han llegado a Managua han pagado unos $25 millones en pasajes.

Mientras aumenta la presión migratoria en América Central, observadores internacionales han expresado su preocupación por la aparente estrategia del régimen de Daniel Ortega en Nicaragua de utilizar a los migrantes como una herramienta de presión en las negociaciones con Estados Unidos.

Vuelos inusuales

La cifra de migrantes representa casi el 60% del total de las llegadas de haitianos a la frontera sur de Estados Unidos, dijo Manuel Orozco, director del programa de migración, remesas y desarrollo en el Diálogo Interamericano, un centro de investigación en Washington, D.C.

"La magnitud de los vuelos es completamente inusual... y representa un riesgo a la seguridad", dijo Orozco en entrevista telefónica.

Se preguntó si la decisión de suspender los vuelos chárter fue por presión externa, y añadió que no sabía si el gobierno de Estados Unidos estaba involucrado.

Orozco destacó que en enero pasado no hubo vuelos chárter desde Puerto Príncipe a Nicaragua, y que, de los tres vuelos diarios con los que se comenzó a finales de julio, ahora ya son 11 vuelos al día.

Nicaragua no responde

La vicepresidenta nicaragüense Rosario Murillo no respondió a una solicitud para comentar sobre el cambio en las políticas haitianas. Algunos nicaragüenses se habían beneficiado de la llegada de migrantes, al ofrecerles servicios de guía para ir a Honduras.

La suspensión de los vuelos podría obligar a los migrantes haitianos a buscar otras maneras de huir de su país, puntualizó.

"Creo que a estas alturas, los dominicanos probablemente se organicen o crucen los dedos para que no haya un cruce a gran escala”, declaró Orozco.

Haití y República Dominicana comparten la isla de La Española, pero actualmente se encuentran enfrascadas en una disputa en torno a la construcción de un canal en Haití que desviaría agua de un río que corre a lo largo de la frontera. El presidente dominicano Luis Abinader anunció el mes pasado que su gobierno dejaría de emitir visas para haitianos y cerró la frontera a todos los haitianos que buscan cruzar por motivos laborales, educativos y médicos, entre otros.

Migrantes frustrados

Ante el cierre el lunes de otra popular vía de emigración para los haitianos, la frustración se hizo evidente entre los pasajeros varados.

“¿Se pueden imaginar que gasté todo este dinero? Vendí todo lo que tenía”, dijo Jean Erode Louis-Saint, de 25 años, cuyo vuelo estaba programado para despegar el lunes por la tarde, pero para el cual nunca recibió un pase de abordaje. “No puedo quedarme en este país por la falta de seguridad. Las pandillas están por todos lados”, explicó.

Louis-Saint solía intercambiar divisas a lo largo de la frontera con República Dominicana, pero ha tenido problemas para encontrar otro empleo.

“Ya no puedo hacer nada en Haití”, dijo mientras cargaba su mochila a la espalda, rodeado de miles de pasajeros más.

Muchos se mostraban renuentes a irse del lugar en caso de que hubiera un cambio repentino de planes, pero la multitud comenzó a disiparse hacia las últimas horas de la tarde.

Entre las personas que se retiraban resignadas estaba Saint-Ville Etienne, un ingeniero civil de 35 años que esperaba tener una vida mejor para cuidar de su hijo de 14 años, quien se iba a quedar en Haití.

“Haití está en un estado de guerra entre su propia gente”, comentó. “No sé por qué están peleando. Eso sólo está provocando que todos salgan del país”, expresó.

FUENTE: Con información de AP

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