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SAN JOSÉ.- Costa Rica podría establecer una cifra récord de homicidios este año, de acuerdo con datos divulgados por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), que denotan hasta el momento un incremento de 18 asesinatos en comparación con el mismo periodo el año pasado.

Según el jefe de planes y operaciones del OIJ, Michael Soto, el país registra 566 homicidios, 18 más que los 548 reportados al 13 de diciembre del año anterior y 12 menos que los 578 registrados en todo el 2016, año que también terminó con cifra récord con este tipo de muertes.

“El promedio mensual es aproximadamente entre 40 y 42 homicidios, no estamos ni a la mitad del mes (de diciembre) y prácticamente, según una apreciación numérica, podrían producirse aproximadamente unos 20 y 22 homicidios más. Esto nos hace pensar que la cifra del año anterior que era histórica con más homicidios ocurridos, este año vayamos a superarla”, explicó Soto.

De continuar esta tendencia, el año 2017 no solo sería el más violento en la historia costarricense, sino que subiría la estadística a casi 12 homicidios por cada 100.000 habitantes, según Soto, aunque las cifra está lejos de emular a las de Honduras, El Salvador y Guatemala.

Más datos

De 566 homicidios, el 50% son fruto de venganzas o ajustes de cuentas, mientras la mitad de éstos están vinculados con el narcotráfico, según explicó Soto.

“Los homicidios de los mueren más de una víctima han incrementado, tenemos homicidios dobles, homicidios triples, homicidios quíntuples, hasta séxtuples. Haciendo un análisis esa (multiplicidad) puede ser la causa del aumento”, declaró Soto.

“La violencia con la que están ocurriendo los homicidios también van en aumento, o sea hay un desprecio total por la vida de los seres humanos, donde los conflictos entre agrupaciones, van por el objetivo y disparan indiscriminadamente. Si hay pugnas entre grupos realizan desmembramiento de los cuerpos, como se ha visto casos que cortan cabezas, cortan brazos. Eso nos da un panorama complicado de violencia”, añadió Soto.

Las estadísticas fueron dadas por el cuerpo judicial luego que la Fuerza Pública detuviera en el centro de la capital costarricense a cuatro de los seis sujetos que trasladaban a dos cadáveres en un autobús.

Uno de los detenidos, identificado como Brandon Arley Ávalos Vega, de 21 años, fue herido de un disparo en la espalda y trasladado a un hospital capitalino, desde donde será remitido a prisión para ser investigado.

Los otros tres detenidos son Alexander Pérez Obando, de 21 años y con antecedentes penales por posesión ilegal de armas; Donifan Andrey Campos Mora, de 21 años, sin antecedentes penales; y el tercero es Bryan Alvarado Arrollo, de 20 años, con cuentas pendientes con la justicia por portación ilegal de armas.

Los cuatro son originarios de Villa Esperanza, una de las zonas conflictivas de la capital, donde la lucha entre bandas por territorios para vender drogas ha incrementado el número de homicidios.

De acuerdo con Álvaro González, director de la sección de homicidios del OIJ, los dos cuerpos, de los que se desconocen aún su identidad, viajaban amordazados detrás del asiento del conductor y del acompañante, y uno estaba envuelto en bolsa plástica.

Uno de ellos estaba semidesnudo y vestía bóxer color blanco, de contextura gruesa y aparenta entre 20 y 25 años. Este presentaba una herida de proyectil en la frente y otro orificio detrás de la cabeza.

El otro cuerpo también era del género masculino y viajaba envuelto en una bolsa plástica negra. No se determinó las heridas que presentaba, mientras era remitido a la morgue.

Relación

Las autoridades del OIJ no han encontrado relación entre este hallazgo y otro de tres cuerpos ubicados por separado en diferentes puntos de la capital, la semana anterior.

“Por la cantidad de homicidios podemos decir que este año va ser más violento que el año pasado. Desde el punto de vista cualitativo, la percepción es que hay un incremento en la violencia. La manipulación de cadáveres, quitarle la vida a una persona y después cortarle sus miembros, vamos que ese fenómeno está ocurriendo. Tanto de manera cuantitativa y cualitativamente podemos decir que la violencia en el país está subiendo”, añadió Soto,

Desde el 2012 la Policía de Control de Drogas y el OIJ han desarticulado varias organizaciones dedicadas al narcomenudeo, lo cual hace que con la caída de sus líderes absolutos, los mandos intermedios pujen por alcanzar esos liderazgos. Esta lucha ha desatado una ola de homicidios en el país, dijo Soto.

Por su parte, el Ministro de Seguridad Pública, Gustavo Mata, recordó que el escenario de inseguridad que vive el país lo advirtió hace tres años, cuando detectó el incremento en la llegada de cocaína a Costa Rica desde países del sur.

“Lo que (el incremento de droga) iba a provocar en Costa Rica ya es un hecho. Hemos visto que la distribución del mercado de la droga en el país está provocando que las bandas se maten entre ellos. Estamos en el continente más violento del mundo (…). El problema no es únicamente de Costa Rica, el problema es regional. Países como Honduras tiene 3,500 homicidios al año. Debemos de dotar con más policías a Costa Rica”, declaró Mata a Noticias Repretel.

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