VATICANO.- Millones de cristianos en todo el mundo celebraron este Domingo de Pascua la resurrección de Jesucristo, considerada el pilar fundamental de la fe cristiana y símbolo de vida nueva, redención y esperanza. La jornada marca el cierre de la Semana Santa, un periodo que culmina con la victoria de la vida sobre la muerte, según la tradición religiosa.
Desde templos locales hasta grandes basílicas, los fieles participaron en misas, vigilias y actos litúrgicos cargados de significado espiritual. La Pascua no solo conmemora un hecho central del cristianismo, sino que también invita a la renovación interior, al perdón y a la reconciliación.
En este contexto, el papa León XIV llamó este domingo a “elegir la paz” y reflexionó sobre la necesidad de no caer en la indiferencia frente al sufrimiento humano, durante su primer mensaje pascual.
Desde Timor Oriental hasta España, pasando por Jerusalén y Líbano, comunidades católicas vivieron esta festividad con expresiones de fe diversas, en muchos casos adaptadas a sus realidades locales.
Misa de Pascua
En el Vaticano, en una plaza de San Pedro adornada con miles de flores, el pontífice celebró por primera vez la misa de Pascua desde su elección en mayo de 2025, en una ceremonia solemne acompañada de cantos litúrgicos y la participación de fieles de distintas nacionalidades.
Durante la tradicional bendición urbi et orbi (“a la ciudad y al mundo”), el Papa invitó a reflexionar sobre el valor de la vida y la importancia de la paz como camino espiritual. Asimismo, anunció la celebración de una vigilia de oración el próximo 11 de abril en la plaza de San Pedro.
Las celebraciones de Semana Santa también estuvieron marcadas por actos de profunda devoción en lugares emblemáticos del cristianismo. En Jerusalén, en la basílica del Santo Sepulcro —considerada por la tradición como el sitio de la resurrección de Jesús—, se realizaron ceremonias litúrgicas en un ambiente de recogimiento.
En distintas regiones, los fieles participaron en vigilias, procesiones y encuentros comunitarios que reflejan la vigencia de esta tradición milenaria. Para muchos creyentes, la Pascua representa un momento de renovación espiritual y de reafirmación de la fe en medio de las dificultades.
Tradición y cierre en Madrid
Por su parte, la Semana Santa madrileña concluyó con la tradicional tamborrada en la Plaza Mayor, donde cientos de asistentes se congregaron este Domingo de Resurrección para presenciar el cierre de las celebraciones.
El acto contó con la participación de la Cofradía de la Exaltación de la Santa Cruz, de Zaragoza, cuyos integrantes hicieron resonar decenas de tambores durante cerca de una hora, marcando el broche final de la festividad en la capital española.
La tamborrada, que este año celebró su 30º aniversario, fue organizada por la Real e Ilustre Congregación de Nuestra Señora de la Soledad y Desamparo. La agrupación partió desde el Monasterio de las Carboneras y recorrió varias calles del centro histórico hasta llegar a la Plaza Mayor.
Autoridades locales destacaron el desarrollo de la Semana Santa en Madrid, que transcurrió sin incidentes y con una alta participación ciudadana, consolidándose como una de las celebraciones religiosas y culturales más importantes de la ciudad.
FUENTE: Con información de AFP/Europa Press/DLA