Israel atacó, siempre ha estado en la mira del país pérsico que desea su desaparición. Luego, el 28 de febrero, se desató la Operación Furia Épica, que actúa como un acelerador contra las ambiciones de Irán. Nada lo detiene.
“Es un peligro, primero porque es un Estado terrorista, que ha desestabilizado el Medio Oriente, no solamente a los países que ha cercado, sino que apoya a todos los grupos terroristas que rodean a Israel.
Ha desestabilizado Yemen dándole apoyo a los huties, controlan la mitad del país, también con el Líbano donde reina la anarquía y una incapacidad totales de gobernar”, así lo resume Luis Fleischman, catedrático y analista del Medio Oriente.
Apoyo de grupos criminales
Fleischman devela que el mundo de conexiones de Irán se extiende por todos lados, que incluyen a Europa y América Latina. Las transnacionales del crimen que trafican con drogas, humanos y lo que sea.
En este punto, Joseph Hage, también especialista en Medio Oriente, es más específico y subraya la vinculación de la pirámide Irán-Venezuela, este último país, señaló, financiaba a la nación persa con recursos obtenidos del narcotráfico, lavado de dinero y el saqueo del oro.
Hage afirma que, en esta logística criminal, miembros de Hezbolá y otros, utilizaban pasaportes venezolanos para moverse no solo por América latina sino por todo el mundo.
Recalca que el interés principal eran el uranio y el oro. Metal y mineral que se encuentran en el subsuelo venezolanos, así como los recursos provenientes del narcotráfico, trata de personas y otras actividades delictivas desarrolladas en varios países latinoamericanos.
Juan Francisco Contreras, presidente del Colegio de Internacionalistas de Venezuela, pone en la mesa su tesis: Ellos actúan burlando la normativa y en realidad, había una especie de permisividad para que siguieron enriqueciendo uranio.
“Israel ha mantenido una vigilancia sobre Irán para detener el armamento nuclear y evitar que se convierta en un gran polo del de influencia en la región, que ya lo es, porque Irán maneja todas las milicias políticas que ha armado. Huties en Yemén, Hezbolá en el Líbano y otras más pequeñas en Irak y Siria”, dijo Contreras.
Armas nucleares, drones y misiles
Irán ha chantajeado al mundo, prácticamente, con el uso de armas nucleares. Pese que el Consejo de Seguridad de la ONU lleva años imponiendo sanciones y restricciones y ha exigido suspender el programa de enriquecimiento de uranio y prohibido su uso militar.
Por otro lado, está la fabricación drones y misiles: Irán también incumplió el trato de no fabricar estos armamentos.
Hage destaca que “ahora tiene misiles balísticos que alcanzan a Europa”. El experto comenta que en un principio Europa rechazaba la intervención americana en el país persa, pero al darse cuenta de la calidad de armas que poseían cambiaron de posición.
Con ese arsenal Irán puede mandar misiles a 3,000 kilómetros. Alcanzar Madrid, París, Copenhague, Oslo, Berlín, Roma y hasta casi al atolón Diego García, base militar conjunta de EEUU/Reino Unido, ubicado en el centro del Océano Índico.
La Furia Épica ha cumplido
La operación militar Furia Épica ha reducido el peligro que representa Irán, Así lo reconoció Fleischman y Hage. El primero, manifiesta que si ha disminuido la fuerza letal iraní, pero advierte que tienen capacidad de reconstruirse.
Mientras que, Hage señala que la Furia Épica acabó con la cúpula de clérigos y ve que existe una posibilidad de negociación con el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bager Qualibaf.
Describe que la destrucción es tal que el país persa ahora utiliza lo que le queda de inventario de misiles y drones y están, prácticamente inoperativas, las instalaciones nucleares pese a que no fueron bombardeadas directamente por temor a que las radiaciones circularan por la atmósfera.
Contreras observa que la fuerza nuclear iraní está golpeada y recordó que los drones usados en la guerra de Rusia contra Ucrania salieron de Irán. Puede que haya aún un aparato importante para seguir haciendo daño.
El internacionalista afirmó que la deflagración bélica cuesta mucho. Se calcula que un dron cuesta cerca de $20,000, pero resulta que para destruirlo se usa un armamento mucho más costoso: “Se está hablando que los misiles de EEUU pueden costar cuatro millones de dólares. Es una situación que económicamente es insostenible”.
Explica que por eso Irán sigue atacando, porque si es cierto que está limitado en lo que puede seguir produciendo, también es una cosa desequilibrada la forma de responder a los drones estos iraníes.
“Ahorita hay técnicos y militares ucranianos que han tenido cuatro años lidiando con esos drones, tratando de asesorar cómo pueden de alguna forma combatir ese tipo de guerra y que no resulte ese disparate que se sigue utilizando, en materia económica”, puntualizó Contreras.
Fin de la guerra y negociación
Fleischman no se atreve a señalar una posible fecha que ponga fin al conflicto bélico. Pero si vaticina que el término debe llegar acompañado de objetivos tales como: que Irán no desarrolle más armas nucleares ni misiles ni drones y que tampoco siga apoyando el terrorismo.
“De no lograrse estas condiciones, entonces, vamos a tener problemas después de algunos años. Irán va a seguir con estas actividades porque así lo ha definido su régimen”, apunta el también catedrático.
El remate está en acabar con la Guardia Revolucionaria, estructura que opina Fleischman, aún no ha sido eliminada y pronostica que con el fin de ella, “es el momento de finalizar la guerra. Y esto es algo que no sabemos, es una incógnita. ¿Hay una oposición organizada o no la hay? Si no la hay, creo que estamos en un problema, porque a quién le vas a entregar las llaves del gobierno”.
Hage se hace eco del acuerdo de negociación de 15 puntos propuesto por Trump a través de Pakistán, el cual establece límites severos al programa nuclear y la reapertura del estrecho de Ormuz.
El éxito de la negociación estaría, opina Hage, en el control y desmantelamiento nuclear; retiro del uranio enriquecido de territorio iraní; no volver a enriquecer este metal a niveles que permita el desarrollo de armamento y, a su vez, permitir las inspecciones sorpresas y completas del OIEA.
Este analista va más allá y propone que además de Pakistán estén supervisando los acuerdos los ministros de Relaciones Exteriores de Egipto y Turquía. Adicionalmente, que cese el apoyo a grupos insurgentes y milicias y garantizar la libre navegación por el estrecho de Ormuz, que es vital para el transporte de petróleo, fertilizantes y otros productos.
Todo esto, afirma Hage con plazos estrictos para su cumplimiento.
El estrecho de Ormuz
Para analistas financieros que no quisieron identificarse, afirmaron que para entender la verdadera magnitud del conflicto hay que mirar una hoja de cálculo. Sí, esas que registran los seguros marítimos, porque ahí es donde se decide el comercio mundial.
Cuando sube la escalada bélica entra en juego el paso por esta zona, pero pese a que se envíen buques de guerra para allá, el control real lo tiene un grupo de aseguradoras del llamado Comité Conjunto de Guerra. Manejan el riesgo y eso les da un enorme poder sobre la economía global.
Si por alguna razón se declara el Golfo Pérsico como zona de alto riesgo, entonces los seguros normales dejarán de tener vigencia y los barcos deben pagar primas de guerra que son mucho más caras y se puede esgrimir la carta de cancelación.
En este caso, pueden retirar la cobertura con 48 horas de antelación, si empeora el conflicto, y ninguna naviera petrolera sin seguro enviaría un barco a zona de peligro.
Irán nuevamente manipula cuando amenaza con cerrar el paso por el estrecho de Ormuz, los seguros no funcionan. El riesgo es más poderoso que un misil.
Contreras añade que anuncios de Irán de llevar el petróleo a $200 el barril, está en consonancia con su otra amenaza. Sabe que eso desestabilizaría la economía mundial. Es una alerta para todo el mundo, principalmente China que es uno de sus mayores compradores.
Reafirma que el factor sicológico es muy importante en esta guerra. “Y lo vemos cuando Trump dice o da un anuncio y echa para atrás, como la bolsa de valores baja o sube, como el barril de petróleo”.
Y esa, asegura, es la capacidad que le queda a Irán para tratar de seguir generando o incrementando el conflicto en el Medio Oriente.
Hage es tajante: el estrecho de Ormuz no debe considerarse bajo la soberanía exclusiva de Irán. Mientras la costa este es iraní, la costa oeste pertenece a los países árabes, lo que significa que ambas partes tienen reclamos sobre el pasaje y ninguna puede imponerse por la fuerza de manera legítima.
Nuevo orden mundial
¿Existe o no un nuevo orden mundial? Para Fleischman no existe tal cosa. Piensa que los países árabes, de salir todo bien, tendrán una mayor conciliación y se estabilizará el Medio Oriente, más allá de la intervención estadounidense, al igual que las diferentes sectas que cohabitan en ese territorio ya sean chiitas, sunitas o musulmanas.
“El problema de la zona del Medio Oriente es el Medio Oriente. Y si se neutraliza el poder de Irán se puede llegar a cierta estabilidad”.
Contreras sigue observando los dos bloques: el occidental y el oriental. “Mucha gente siente que se debe neutralizar a Irán, que siempre ha sido una en una amenaza para Occidente y muy específicamente, para Israel. Los iraníes siempre han intentado desaparecer a Israel”.
Añade que sigue la división del islam entre los chiitas y los sunitas. Algunos sunitas consideran que esto va a terminar con una guerra santa.
“Una guerra en la que los musulmanes deben imponerse y deben generar a un solo Dios, que para ellos es Alá, el resto de los que no son musulmanes son infieles y hay que eliminarlos. En principio los chiitas son mucho más radicales”.
El internacionalista, cree que a la larga los bloques serían: Occidente contra el mundo musulmán.
Hage coincide en esta posición y asegura que será “todo el mundo contra el chantaje de Irán”. Lo que repercutirá en que cada nación buscará sus propios intereses comerciales y alianzas individuales. Por ejemplo, empresas francesas negociando con Irán o países árabes con China y EEUU.
Y afirma que el nuevo orden mundial exige que el estrecho de Ormuz funcione como un pasaje internacional abierto, similar al Canal de Panamá, también con seguridad económica global. Además, acabar con el chantaje: “Irán no puede tener al planeta de rehén con la amenaza de cierre del estrecho” y que se acuerde que el país persa renuncia al control del estrecho de Ormuz.
Por otro lado, estarán China y la India asegurándose que Irán no ejerza control total sobre el estrecho de Ormuz. También en ese nuevo orden mundial aprecia que desarticular la red y “línea de oxígeno” financiera que era Venezuela para Irán y se pone fin a lo nuclear y a la desestabilización.
Lo religioso
Lo religioso no escapa a esta situación. Hage destaca que hay que lidiar con esta amenaza es diferente a la de Kim Jong-um en Corea del Norte, porque el régimen iraní se rige por una “ideología apocalíptica” que valora el martirio “por encima del sentido común”. Lo que obliga a una vigilancia internacional constante y diferente a la diplomacia tradicional.
Contreras sostiene que Irán es parte de una minoría islámica, los chiitas. La gran mayoría de los musulmanes son sunitas.
“Quien representa a los sunitas es Arabia Saudita, que tiene, por supuesto, intenciones de convertirse o ser el país que lidera el Medio Oriente, en eso se consigue en la acera de frente con los chiitas. Así que hay una especie de conflicto local que se ha ido armando en varias partes del Medio Oriente, como por ejemplo Yemen, donde tienen una guerra civil de hace muchos años” añade.
No descarta que, pese a que toda la cúpula gobernante está muerta, Irán siga representando un peligro mundial, porque en ellos hay un fanatismo religioso desde 1979 cuando cayó el Sha de Persia.
“Los ayatolas son los representantes de Dios en la tierra y, por lo tanto, lo que dicen es palabra santa. Todos tienen que hacer lo que ellos digan para poder lograr llegar al cielo y disfrutar una vida que van a tener de después de vivir en la tierra. Ellos, a pesar de que hayan acabado con la cúpula, son un poco más peligrosos, porque cada uno está por su cuenta”, describe Contreras.
No habrá una Delcy en Irán
Contreras no cree posible que Donald Trump tenga en Irán a su Delcy Rodríguez, con quien “se lleva de maravillas porque se porta muy bien”.
Apunta que en la nación persa se necesita un liderazgo fuerte y único que dicte las normas y las haga cumplir.
“En el islam no es posible tener partidos políticos con diferente posición que puedan de alguna forma cambiar algunas cosas. Ahí hay un solo criterio y el criterio es el que en ellos consideran que está establecido en el Corán”, sentencia.
Contreras destacó que ese arraigo religioso impide imponer una democracia en algunos países del Medio Oriente.
“Hemos visto que eso no funciona. El caso más cercano es el de Afganistán, donde se intentó hacer una democracia para cambiar las cosas y finalmente volvieron los talibanes”.
Otro ejemplo que expone es el de Egipto, donde los militares asumieron el poder.
“Así que intentar colocar a alguien de afuera va a ser muy difícil. No hay posibilidades de crear una democracia en estos países”.
Por su parte, Fleischman coincide con Contreras en que será difícil encontrar una figura como Delcy Rodríguez en Irán.
“Incluso el tema de Venezuela es también totalmente inconcluso. Digamos lo más exitoso que pasó en Venezuela fue el hecho de que Nicolás Maduro fue capturado y llevado a una corte en Nueva York, pero fuera de eso el régimen se mantiene intacto. Tenemos a Diosdado Cabello todavía ahí, tenemos a toda la estructura represiva ahí”, acotó.
Añade que el ministro de la defensa, Vladimir Padrino López, que era uno de los represores, fue reemplazado por alguien “incluso peor”: el general Gustavo González López. “No sé si es una solución”.
Reitera que tanto en Venezuela como en Irán se debe reducir el poder del régimen para elevar las alternativas de soluciones.
Nombra a María Corina Machado como miembro de una oposición organizada en Venezuela, pero piensa que en Irán no hay alguien que pueda tomar la presidencia.
“La cuestión es que hay que reducir el poder del régimen anterior y elevar las alternativas. Y esto, por ahora, yo no lo veo. Quizás sea prematuro decirlo sobre Irán, pero ciertamente no veo que esté sucediendo en Venezuela”.
Observa que Delcy Rodríguez le está “tirando unos huesos Trump” con la apertura petrolera e incluso con la liberación de algunos presos políticos.