CARACAS.- Puede que el referendo revocatorio contra el presidente Nicolás Maduro sea este año. Y puede que no. La primera opción es la que prefiere la Mesa de la Unidad Democrática (MUD). Si la consulta se celebra en 2016 y Maduro resulta derrotado, se convocaría a elecciones presidenciales en 30 días y se abrirían las puertas al cambio de régimen.
La MUD promueve la constitución de un “gran movimiento de rescate nacional de la democracia”, que incorpore a distintos sectores de la sociedad civil para luchar por el derecho al voto, al tiempo que prepara un “acuerdo de gobernabilidad” para asumir las riendas del país en caso de que desaloje al chavismo del poder antes de 2017. Ese plan incluye propuestas económicas, sociales e institucionales para enfrentar la debacle nacional.
La encuesta publicada por Venebarómetro en septiembre apunta que 60,7% de los venezolanos cree que el revocatorio se celebrará en 2016. Entre los opositores, esa opinión alcanza 91,2%. Solo 10,1% de los consultados respondió que el referendo se desarrollará en 2017 y 23% contestó que “no se llevará a cabo”.
¿Sí o no?
El chavismo ha descartado totalmente admitir la consulta este año. “No hay forma ni manera que este 2016 haya RR (referendo revocatorio) y en el 2017 tampoco lo creo”, declaró el primer vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Diosdado Cabello.
El Consejo Nacional Electoral (CNE), controlado por el oficialismo, indicó el 21 de septiembre que “el evento (revocatorio) pudiera efectuarse a mediamos del primer trimestre de 2017”, siempre y cuando la oposición logre recolectar otra cantidad de firmas, el 20% de los votantes (3,9 millones de personas), en una jornada que tendrá lugar del 26 al 28 de octubre.
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Opositores al gobierno de Nicolás Maduro, acudieron a firmar planillas el miércoles 12 de octubre de 2016, para ofrecerse como voluntarios en la recolección de firmas para el revocatorio.
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El planteamiento del CNE favorece al PSUV. Si la consulta ocurre después del 10 de enero de 2017 –fecha que marca el inicio del cuarto año del sexenio- y Maduro pierde, su vicepresidente tomaría el poder y completaría el periodo hasta 2019, según lo establecido en la Carta Magna de 1999. Es decir, el chavismo seguiría mandando.
Analistas identificados con la oposición han manifestado que el revocatorio en 2017 no representa el fin del mundo. “Si se produce la sentencia del Tribunal Supremo de Justicia, que todos esperamos sea contra el RR 2016, lo que hay es que seguir y armar un movimiento nacional por el revocatorio para 2017 y por la unidad nacional en todos los estados”, razonó el politólogo Carlos Raúl Hernández, en una entrevista concedida al portal Konzapata.
El director de la firma Datanálisis, Luis Vicente León, rechaza los gritos de “ahora o nunca” y dice que la MUD debe mantener la apuesta por el revocatorio hasta que se cristalice. “Nadie duda que, en el caso de que se niegue un derecho como el revocatorio, la oposición tiene que revisar y replantear su estrategia. Pero una cosa es repensarse y otra claudicar (…) Cuando se trata de la lucha por la democracia, siempre se debe dar la batalla, ganes o pierdas. Y cuando entiendes que puede ser un camino largo y complejo, entonces no te dejarás minar por la frustración por una batalla perdida”, escribió en la web Prodavinci.
Camino tortuoso
Y si el revocatorio es en 2017, ¿qué pasaría? “La primera opción es que pierda la oposición, por las consecuencias emocionales y de percepción psicológica que se generarían en los venezolanos por el hecho de que no se realice este año”, estima Alexis Alzuru, profesor de Filosofía Política de la Universidad Central de Venezuela (UCV).
El primer escenario planteado por Alzuru arroja un chavismo fortalecido, una MUD hundida en la depresión y la posibilidad de que el PSUV arrase en unos eventuales comicios regionales. Sin embargo, no todo sería color de rosa para Maduro. El académico advierte que la agudización de la crisis económica en 2017 puede provocar la renuncia de Maduro y el ascenso de Cabello a la primera magistratura. “La transición se puede gerenciar desde un PSUV más fortalecido”, sostiene.
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Más de 60% de la población cree que el revocatorio se celebrará este año, a pesar de las trabas del Gobierno .
EFE
Con Cabello en el palacio presidencial de Miraflores, “puedes ir a una transición económica, pero no política”, expone el catedrático de la UCV. “Un nuevo equipo de gobierno puede paliar la crisis económica, salir del colapso hacia un proceso de administración más potable de la escasez. Esa transición es perfectamente posible verla en manos del PSUV, con una sociedad regulada, pero donde esa regulación del aparato económico no signifique que el pueblo se ahogue por completo. Un modelo parecido al de China”, ilustró.
Alzuru planteó una segunda hipótesis, marcada por la eliminación del revocatorio. “Si se cancela la consulta, vas a tener a los dos principales actores, PSUV y MUD, debilitados, pero con el chavismo en mejor condición. Que el RR se cancele es un triunfo para el chavismo”, resumió.
No obstante, observó que liquidar el referendo no le garantiza a Maduro su continuidad en Miraflores. “En ese escenario, con la crisis económica radicalizada, la posibilidad de que Maduro renuncie se eleva muchísimo y por presión del PSUV, no de la oposición. El PSUV va contra Maduro. Ganar las presidenciales de 2018 dependerá de lo que ocurra con Maduro en 2017. El primer paso de Cabello hacia la candidatura es desplazar a Maduro”, insistió el politólogo.
Para el profesor de la UCV, un triunfo de la oposición en el revocatorio en 2017 luce “poco probable”.
“El chavismo está debilitado, pero conserva todo el poder institucional. La oposición muestra un liderazgo fragmentado y en disputa por un poder que no tiene, incurriendo en los errores del pasado y con una narrativa que cierra la puerta al RR en 2017. Por la ruta electoral, nunca vas a poder sacar al chavismo. El liderazgo político de la oposición no ha entendido que esa fuerza electoral sin fuerza de negociación no produce resultados”, concluyó Alzuru.
FUENTE: Especial