LIMA.- La decisión del presidente de Perú, Martin Vizcarra, de presentar una cuestión de confianza ante el Congreso para este miércoles ha generado discrepancias entre expertos constitucionalistas sobre si esto puede conducir al cierre del Congreso y la convocatoria de nuevas elecciones.

Vizcarra anunció este domingo su decisión de convocar de manera extraordinaria al pleno del Parlamento para este miércoles, y que allí se vote con carácter de cuestión de confianza los cuatro proyectos de ley que él mismo presentó hace 40 días para atajar la corrupción política, económica y judicial en el país.

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Aunque el anuncio del gobernante se basa estrictamente en lo establecido en la Constitución peruana, existen diferencias entre juristas sobre si ese paso implica un segundo pedido de confianza que, a su vez, abre la puerta a un eventual cierre del Parlamento y la convocatoria a una nueva elección legislativas.

El artículo 133 de la Constitución indica: "El Presidente del Consejo de Ministros puede plantear ante el Congreso una cuestión de confianza a nombre del Consejo. Si la confianza le es rehusada, o si es censurado, o si renuncia o es removido por el Presidente de la República, se produce la crisis total del Gabinete".

De inmediato, el artículo 134 agrega que si se censura o no niega el voto de confianza a dos gabinetes de un mismo Gobierno, el presidente de la República tiene el derecho a disolver el Congreso.

Al respecto, el primer ministro, César Villanueva, afirmó que este pedido de confianza es el segundo que se plantea durante el actual régimen, ya que Vizcarra asumió el poder en marzo pasado en reemplazo de Pedro Pablo Kuczynski porque era su vicepresidente y ambos forman parte de un mismo Ejecutivo, elegido para el período 2016-2021.

El 15 de septiembre de 2017, durante el Gobierno de Kuczynski, el entonces primer ministro Fernando Zavala planteó una primera cuestión de confianza que fue rechazada por el fujimorismo en el Congreso, por lo que tuvo que dejar el cargo.

El analista Fernando Tuesta, exjefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), coincidió en que si el Congreso no otorga la confianza, "renuncia el Gabinete y el presidente puede disolver el Congreso y convocar a elecciones parlamentarias".

"Estas elecciones, digamos en un hipotético escenario en que el presidente disuelva el Congreso, deben de realizarse dentro de los cuatro meses (siguientes)", agregó en un mensaje en su cuenta en Facebook.

Tuesta señaló que estos comicios deben celebrarse "bajo el sistema electoral preexistente" y a ellos "solo se presentarían los 23 partidos políticos inscritos" actualmente en el Jurado Nacional de Elecciones (JNE).

"El nuevo Parlamento se instalaría probablemente, los primeros días de marzo y funcionaría hasta julio del 2021. Entre tanto, funcionaría la Comisión Permanente del Congreso y el Gobierno legislaría mediante decretos de urgencia", acotó.

El exmagistrado del Tribunal Constitucional Óscar Urviola consideró, sin embargo, que Vizcarra no ha puesto como condición que si el Legislativo no apruebe las reformas cerrará el Congreso.

"Lo que ha dicho es que van a plantear una cuestión de confianza para que se aprueben los cuatro proyectos y ha mencionado que estos no se deben desnaturalizar, lo que no quiere decir que en el debate del Congreso se puedan proponer algunas modificaciones que sean pertinentes", declaró en la emisora RPP Noticias.

En la orilla contraria, el constitucionalista Aníbal Quiroga consideró que Vizcarra está haciendo un mal uso de la cuestión de confianza, porque ha creado "una línea de confrontación".

Quiroga indicó al diario El Comercio que Vizcarra "no puede decirle al Parlamento: aprueba lo que te he enviado o te cierro".

El también constitucionalista Natale Amprimo aseguró, por su parte, que la cuestión de confianza solo procede para la aprobación de políticas de Gobierno, pero no para proyectos de reforma constitucional.

"El presidente, con una visión política no constitucional, quiere capitalizar la indignación de la población" comentó antes de decir que se debe respetar la separación de poderes y que al Congreso le toca definir la aprobación de la reforma constitucional.

En medio de este escenario, Vizcarra aseguró hoy que su decisión de plantear una cuestión de confianza "fortalece la democracia" y rechazó que implique cualquier intento de vulnerar la Constitución.

FUENTE: EFE

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