LA HABANA — El desplome del sector turístico y el agravamiento de la crisis energética obligaron al régimen cubano a ejecutar medidas de emergencia que incluyeron el cierre de instalaciones hoteleras y la dolarización del combustible.
La dictadura empezó a reubicar a los turistas internacionales en otros centros con el propósito de ahorrar el consumo energético
LA HABANA — El desplome del sector turístico y el agravamiento de la crisis energética obligaron al régimen cubano a ejecutar medidas de emergencia que incluyeron el cierre de instalaciones hoteleras y la dolarización del combustible.
El sector, considerado en otro tiempo la locomotora de la economía, confirmó su hundimiento al cerrar el año 2025 con apenas 1,8 millones de viajeros internacionales, su peor registro desde 2002 si se excluye el periodo de la pandemia.
El viceprimer ministro del régimen, Oscar Pérez-Oliva Fraga aseguró en la televisión estatal que “se ha diseñado un plan en el turismo para reducir los consumos energéticos, compactar las instalaciones turísticas, y aprovechar la temporada alta que está transcurriendo en estos momentos en nuestro país”.
El también titular del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera no especificó detalles sobre esta “compactación” de la infraestructura turística, pero las fuentes confirmaron que se están cerrando hoteles y reubicando a los turistas internacionales en otros centros.
Esta caída en picada, que representó un descenso drástico frente al récord de 4,7 millones de visitantes en 2018, forzó a las autoridades a iniciar una "compactación" de la infraestructura turística en polos clave como Varadero y los cayos del norte.
El descenso de mercados emisores vitales como Canadá y Rusia, con caídas interanuales del 12,4% y 29% respectivamente, sumado a una tasa de ocupación hotelera de apenas el 21,5%, dejó al régimen sin el flujo de divisas necesario para sostener la operatividad del país.
Ante la falta de crudo y divisas, el régimen suspendió de forma indefinida la venta de combustible en pesos cubanos y restringió el acceso a la gasolina exclusivamente a través de moneda extranjera. La estatal Corporación CIMEX S.A. oficializó que el suministro de diésel quedó cancelado para la población civil, mientras que la gasolina se racionó mediante la plataforma digital Ticket con un límite de 20 litros por usuario, reseña el portal web Diario de Cuba.
Esta maniobra de supervivencia llegó apenas una semana después de que las autoridades intentaran comercializar el combustible sin restricciones, un esfuerzo fallido por oxigenar las arcas estatales ante la presión de Washington y el fin de los suministros vitales tras los eventos recientes en Caracas.
El escenario actual llevó al dictador Miguel Díaz-Canel a rescatar el concepto de "opción cero", un plan de supervivencia extrema diseñado por Fidel Castro durante el Periodo Especial de los años noventa.
Este paquete anticrisis, que evocó el escenario de "cero petróleo", implicó el retorno al uso de tracción animal, carbón vegetal y un racionamiento draconiano en todos los servicios básicos. Al condicionar cualquier mejora a la disponibilidad incierta de recursos, el régimen cubano confirmó la profundidad de un colapso que paralizó la logística nacional y desmanteló la industria turística en un intento desesperado por evitar la parálisis total de la Isla.
FUENTE: Con información de EFE/ Diario de Cuba
