PUNTO FIJO.- Mientras los productores de petróleo del mundo se recuperan gracias a que los precios se han fortalecido, la situación de la estatal PDVSA - pilar económico de Venezuela- empeora debido a la espiral económica descendente en la que se encuentra el país.

Los problemas cada vez más graves que enfrenta la petrolera estatal amenazan con desestabilizar a Venezuela, que enfrenta una terrible recesión, una inflación altísima y un contexto delictivo irrefrenable, además de una grave escasez de alimentos y medicamentos, según reseña The New York Times.

Cuando los precios de la energía comenzaron a desplomarse hace varios años, Venezuela y otros países dependientes del petróleo comenzaron a verse afectados. Ahora que los precios van al alza, otras naciones del sector petrolero se van recuperando. Pero eso no sucede en Venezuela, el país con las mayores reservas probadas de todo el mundo.

Los motivos son evidentes, con instalaciones en mal estado por todo el país, Venezuela no ha podido aprovechar el alza en los precios extrayendo más crudo y reforzando las operaciones en las refinerías. La producción cae entre 20.000 y 50.000 barriles al día cada mes, y ahora se encuentra en el nivel más bajo que ha tenido en casi tres décadas.

Adicionalmente, un general que no tiene experiencia en el sector energético recientemente fue designado director de PDVSA. Tras una ola de arrestos, despidos y emigración desesperada, las instalaciones petroleras se desmoronan y la producción se va a pique.

Luis Giusti, quien dirigió a PDVSA antes de que el fallecido presidente Hugo Chávez ascendiera al poder en 1999, opinó que la purga del régimen de Nicolás Maduro es "más bien una campaña política para ver si puede darse un respiro, porque todo parece ir muy mal".

Puesto que vende menos petróleo, PDVSA ha incurrido en mora en el pago de sus deudas. Rápidamente se está convirtiendo en un pasivo que podría obligar al país a cometer incumplimientos.

En ese sentido, el régimen de Maduro ha insistido en que su intención es pagar las deudas, y los inversionistas han sido muy tolerantes con las demoras. Pero la salud financiera de PDVSA es tan precaria que Cuba, el aliado más cercano de Venezuela, hace poco tomó posesión de una participación del 49% de la empresa en una refinería cubana en pago de algunas deudas pendientes.

La crítica situación de la empresa estatal son especialmente evidentes en las dos enormes refinerías que forman parte del Centro de Refinación Paraguaná, ubicado en el estado Falcón, uno de los mayores complejos del mundo.

Al cierre del año, opera solo al 20% de su capacidad, con 76 de sus 84 plantas paralizadas, indicó Iván Freites, líder sindical y un franco crítico del gobierno. El complejo no cuenta con el software necesario para diagnosticar sus problemas de producción y, en todo caso, tampoco tiene el dinero para arreglarlos. "Va muriendo poco a poco", comentó.

FUENTE: REDACCIÓN

Aparecen en esta nota:

 

Deja tu comentario

Se está leyendo

Lo último

Encuesta

¿Cuál cree que es la principal preocupación de los residentes de Miami-Dade y Broward?

Inmigración
Vivienda
Transporte
Economía y finanzas personales
Empleo
Servicios de salud
Otro
ver resultados

Las Más Leídas