viernes 13  de  febrero 2026
CAOS

Se hunde el turismo en Cuba, cierres de hoteles y salidas de aerolíneas lo confirman

Los sectores estratégicos colapsaron uno por uno: la matriz energética, el sistema de salud, el sistema de transporte, el abasto de agua, la agricultura y la producción

Por REDACCIÓN/Diario Las Américas

La debacle de la industria turística cubana en 2025 presagió que en el 2026 la industria iba a desplomarse. Al alcanzar la cifra de turistas más baja en los últimos 20 años, no quedaba duda de que 2026 iba a ser el año del quiebre del sector.

El fracaso de GAESA en el control de la industria y sus multimillonarias inversiones es un hecho. Estas exageradas inversiones para lavar capital fueron una apuesta que asfixió la economía, arrastró al país a una crisis humanitaria y lo convirtió en un lugar que muchos menos turistas quieren visitar, reseña Diario de Cuba

La etapa postpandemia se ha convertido en una operación lapidaria del sector del ocio en la Isla. La mesa ha quedado servida para el batacazo final. La extracción de Nicolás Maduro por parte de fuerzas especiales del Ejército de EEUU y el control petrolero establecido por Washington han precipitado el jaque mate.

Pero no son las acciones de la Administración Trump las que han derribado la industria del ocio en Cuba. La locomotora de la ruinosa economía cubana se ha descarrilado como consecuencia de la mutación del sistema de gobernanza del país a un Estado mafioso. La expoliadora acción de GAESA de tomar control de las finanzas del país y hacer con ellas lo que les venga en gana a los oligarcas que la controlan sin ningún tipo de supervisión y control, provocó el descalabro de la economía. Los sectores que dan soporte a la industria turística colapsaron por no ser atendidos financieramente de forma correcta.

El efecto dominó de esta errada estrategia resultó inevitable. Los sectores estratégicos colapsaron uno por uno: la matriz energética, el sistema de salud, el sistema de transporte, el abasto de agua, la agricultura y la producción de bienes. Otro factor que ahogó a la industria fue el aumento de la delincuencia y la inseguridad en las calles. La industria turística se vio cercada de problemas, lo cual le hizo perder una buena cantidad de atractivos. Y las consecuencias no se hicieron esperar: decenas de líneas aéreas y empresas turoperadoras abandonaron el mercado cubano.

La mala higiene en las calles, los serios problemas de abasto de agua y la crisis profunda en la que está sumido el sistema de transporte para la recogida de basura han destapado en Cuba una crisis epidemiológica tan fuerte como la misma pandemia de COVID-19. Actualmente la población cubana es blanco de una epidemia que azota con más de nueve virus fuera de control. Más de tres millones de personas se han enfermado. La cifra de fallecidos se estima en 8.700 fallecidos, como describe un reciente informe del Observatorio Cubano de Auditoria Ciudadana (OCAC).

El país parece una ciudad de zombis. La mayoría de los hospitales están completamente desabastecidos de equipos, material y medicamentos. A esto hay que sumar la falta de personal médico. La fuerza de trabajo ha emigrado en masa en los últimos tres años: se han ido del país más de 70.000, entre médicos y personal paramédico.

Esta realidad ha traído como consecuencia que el destino Cuba quede fuera de la cartera de opciones de los principales turoperadores mundiales. Las alertas de viajes emitidas por los gobiernos de los principales mercados emisores de turistas a Cuba han sido otro factor que ha impactado en la disminución del arribo de turistas. Nadie quiere viajar al infierno y es en esto en lo que se ha convertido el mercado turístico cubano: un puro infierno.

Recientemente, el Gobierno de Canadá —país que es el principal emisor de turistas a Cuba— emitió una alerta de viaje a sus ciudadanos donde advierte que la situación de la Isla "es impredecible". En su comunicado de alerta, las autoridades canadienses instan a los ciudadanos a "ejercer un alto grado de precaución" debido al deterioro de las condiciones de vida en la Isla, marcado por escasez de electricidad, combustible y productos básicos, una situación que podría afectar directamente a los turistas.

Las primeras señales del colapso

A comienzos de este año la turoperadora más grande de la isla, Havanatur, tuvo que cerrar sus oficinas en Francia al declararse insolvente. El detonante de esta decisión fue el cese de su relación contractual con la aseguradora HISCOX, por falta de pagos y no poder encontrar una aseguradora sustituta. Debido a la decisión de la empresa cubana, los viajes a la Isla comercializados para 2026 quedaron cancelados, por lo que las agencias enlazadas con Havanatur se vieron obligadas a negociar con sus clientes si reembolsarles u ofrecerles otros destinos.

En esta línea, las autoridades del régimen cubano acaban de dar la noticia que han cerrado varios hoteles por las bajas tasas de ocupación hotelera y la falta de combustible. Por el momento, los hoteles que se han cerrado se ubican en la cayería norte de Cuba. Los pocos turistas que se encontraban en ellos han sido reubicados en otros hoteles.

En la lista de hoteles cerrados aparecen los siguientes:

  • Polo turístico Cayo Santa María:

    1. Valentin Perla Blanca.

    2. Sol Cayo Santa María.

    3. Meliá Buenavista.

  • Polo turístico Cayo Coco:

    1. Iberostar Origin Playa Pilar.

    2. Gran Muthu Imperial Cayo Guillermo.

    3. Iberostar Origin Daiquirí.

    4. Tryp Cayo Coco.

    5. Hotel Mojito

  • Polo Turístico de Varadero:

    1. Hotel El Patriarca

  • Polo Turístico de Holguín:

    1. Gran Muthu Ensenada

Es de esperar que en los próximos días, al deteriorarse aun más la situación interna, otros hoteles se sumarán a la lista. Mantenerlos funcionando sin turistas es un derroche de recursos en medio de una situación tan crítica, donde la población está sufriendo severos cortes de energía que se traducen en maratónicos apagones que en la capital ya llegan a las 12 horas mientras el resto del país está prácticamente apagado.

Por otra parte, el régimencubano acaba de alertar a las líneas aéreas que vuelan a Cuba que partir del lunes 9 de febrero se queda sin combustible para la aviación. Esta noticia ha puesto en alerta a aerolíneas de EEUU, Panamá, España, Canadá y México, que son las que todavía tienen itinerarios de vuelo a la Isla. Como consecuencia, el mercado canadiense se ha derrumbado en un abrir y cerrar de ojos. La línea aérea canadiense Air Canada ha suspendido los vuelos a Cuba. (Hay que recordar que Canadá es el principal emisor de turistas a Cuba y esta línea aérea es la que más turistas canadienses mueve a Cuba). Y a esto hay que sumar las suspensiones de vuelos anunciadas por Westjet, Air Transat y Sunwing.

Las empresas españolas están a punto de retirarse de Cuba

El efecto "desierto" que ya tiene la industria turística cubana no es de ahora, venía sucediendo desde que comenzó la etapa postpandemia. Trabajadores del sector han expresado que el polo turístico más atractivo de sol y playa del país, la joya de la corona turística de la isla —Varadero— hace tiempo que es una ciudad fantasma.

Las empresas españolas están a punto de retirarse de Cuba. Sus continuadas pérdidas por varios años seguidos así lo presagian. La cadena Meliá tuvo pérdidas de cuatro millones de euros en 2024 en el mercado cubano. En el primer trimestre del 2025 las pérdidas de la empresa en la Isla alcanzaron los cinco millones de euros. El reciente anuncio de la falta de combustible para servir a los aviones generó el cierre de varios hoteles de Meliá. El presente año ya arranca con millonarias pérdidas para la empresa.

El efecto dominó de la abrupta caída del turismo canadiense por la suspensión de vuelos de sus cuatro principales líneas aéreas hará que el índice de ocupación de Meliá y de las otras cadenas hoteleras españolas en la Isla se desplome. Por lo que es altamente probable que en el corto plazo se cierren más hoteles bajo su administración e incluso cabe la posibilidad de que cierren totalmente sus operaciones por la insolvencia del negocio si esta situación no se resuelve en las próximas semanas.

Bajo estas condiciones es imposible atraer turistas a Cuba. El colapso de la industria turística cubana es un hecho irreversible. Lo corrobora el cierre abrupto de decenas de hoteles por falta de combustible y por falta de turistas. El país ha perdido su atractivo como mercado turístico. La crisis económica, el colapso de la matriz energética y del sistema sanitario han convertido el país en un verdadero infierno.

La apuesta de invertir miles de millones de dólares en una industria que iba en descenso le está pasando factura al régimen cubano. La baja ocupación hotelera es la viva señal del fracaso. El cierre de oficinas turísticas en el exterior y de varios hoteles en la Isla marcan el inicio de la parálisis turística.

Esto es, sin duda, un duro golpe para el régimen cubano en su hora final. El turismo, uno de los pocos bastiones financieros que le quedaban, se extingue aceleradamente. Todo se está derrumbando. El quiebre del régimen podría ocurrir en cualquier momento, ya parece inevitable.

FUENTE: Con información de Diario de Cuba

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