MIAMI.- “En Venezuela ya veníamos arrastrando una situación compleja y difícil desde el punto de vista financiero que acarrea un impacto muy grande en todo lo que es el sistema de alimentación y de medicinas. Es una economía precaria, una economía de guerra. Lo que se ha vivido en los últimos seis meses y el coronavirus ha llevado al país a una situación de terapia intensiva”.
Así lo asegura el comisario Iván Simonovis, comisionado de Seguridad del Gobierno interino de Venezuela, quien luego de escapar de una injusta prisión donde fue sometido a humillaciones y amenazas constantes por parte del régimen de Maduro, ahora en el exilio, analiza, estudia y denuncia todo lo relacionado con el tema de seguridad, narcotráfico y corrupción donde están involucrados los cabecillas del chavismo, sus familiares y testaferros.
En conversación con DIARIO LAS AMÉRICAS, el comisario de la Policía Científica de Venezuela, indicó que esta tensa situación se agrava aún más con la falta de combustible y el empeño del régimen de mantenerse en el poder, lo que no ofrece ningún tipo de tranquilidad a los que viven dentro de la nación. “La situación es extremadamente compleja, difícil, y mientras el régimen de Maduro sigue estando en esa actitud y ocupando la silla de Miraflores, las circunstancias irán cada vez a peor”.
¿Cuáles son los escenarios que existen en el país?
- Hay dos puntos importantes. La alimentación. Los venezolanos están en la parte más baja de la pirámide de Maslow, es decir están en modo superveniencia y ellos necesitan adquirir comida. La entrega inclusive de las cajas CLAP ha sido absolutamente irregular y en los últimos 15 días han sido muy poca la comida que ha llegado. Por un sentido de supervivencia, el venezolano está saliendo desesperado y sencillamente es capaz de enfrentar cualquier situación porque igual podría morir él o alguno de sus familiares si no hace algo. A esto hay que añadirle el tema del combustible. En Venezuela todo lo que se consume se transporta y lleva de un sitio a otro por carretera. Si no hay combustible no va a llegar ni la comida, ni la medicina. No va a llegar ningún tipo de insumos. Allí los elementos que para mí son la tormenta perfecta, para una situación de estallido social.
¿Y el segundo?
-Es algo que forma parte ya del termómetro que tengo luego de conversar con compañeros de policía y gente de la Fuerza Armada donde ellos manifiestan que ya la situación es insostenible. Tienen dos cosas en contra. Les afecta el tema cotidiano como el resto de los demás venezolanos, pero también les afecta que ante el público ellos son parte del problema y no parte de la solución. Eso va llegando a un punto que es sencillamente intolerable. Cuando analizo todos y cada uno de los focos que se han presentado es donde a mí me hace ver que en algún momento dado, que ha sucedido, algunos subalternos sencillamente por encontrarse constreñidos, por encontrarse ya contra la espada y la pared, por encontrarse ya con un problema ya sea de supervivencia, van a accionar. Y lo harán con la única forma que lo saben hacer, con las armas.
¿Qué similitudes observas con el suceso llamado el Caracazo*?-
-Están todos los ingredientes para que sea otro Caracazo. El tema de la gasolina, que creo que en el Caracazo fue lo que realmente incendió la situación y lo que dio pie a que todas estas comunidades enardecidas salieran a protestar. La diferencia quizás es que no existía un régimen dictatorial como el que existe hoy en día con una capacidad de represión como la que tiene hoy en día. Hay que estar claro que entre el 2014 y el 2019 el régimen asesinó a 270 personas por participar en manifestaciones. El venezolano común eso lo sabe. Eso está en la mente de la gente. Si bien no tiene algún familiar o algún amigo que haya fallecido en el Caracazo, es conocida esta información. Pero llega un momento que tú de verdad pierdes el miedo. Imagínate una sociedad, los barrios de Venezuela que están altamente poblados. Gente que vive del día a día. No es gente que tiene un sueldo quincenal y algo de dinero en el banco. Esa gente que se vea en la imperiosa necesidad de conseguir algo de comida para sus hijos, para sus bebes, su familia, para sus medicinas. Llega un momento en que sencillamente el instinto animal es el que florece en el ser humano y ya no le importa. Antes de morir en una casa, antes de morir en otra circunstancia, sencillamente se arriesga y hacen lo que sea. La diferencia que nosotros tenemos ahorita es que el Caracazo agarró muchísima más velocidad o se quemó muchísimo. Se fue extendiendo con muchísima más velocidad. Porque no existía ese elemento de miedo que existe hoy en día que existe en Venezuela. Pero insisto ese elemento de miedo en algún momento se vence.
-Existen las condiciones para que la sociedad civil pueda buscar una salida sin la participación de las Fuerzas Armadas-
-La participación de las Fuerzas Armadas tiene que ser pasiva o activa. La forma activa es la más violenta, es la que todos esperamos que nunca suceda, porque tendría graves consecuencias. La otra acción que pueden hacer ellos es la pasiva. La cual es no hacer nada. No apoyar más el régimen. La única fórmula que Nicolás Maduro se mantenga en el régimen, en ese efímero poder que tiene, es precisamente con el apoyo de la Fuerzas Armadas. En el momento en que la Fuerza Armada diga “nosotros no lo apoyamos más”, a partir de ese momento la situación será otra. Lo que planteo no es la Fuerza Armada que se entiende como ese ente armado y complejo de hombres uniformados. Me refiero a un grupo importante de individuos que son la mayoría que están padeciendo exactamente lo mismo de lo que padecen los venezolanos, que no están pensando exactamente lo mismo que lo que piensan los jefes. Estas personas que están, posiblemente tengan un compromiso entre comillas con el régimen de solidaridad porque los han obligado que sea así.
¿Cuál es la situación de los presos políticos en Venezuela?
-Toda mi solidaridad con los familiares de los presos políticos. Aún tengo cuatro compañeros en Ramo Verde del caso del 11 de abril. Y en especial en estos momentos a la familias militares que son los que están siendo más golpeados por las arremetidas del régimen en su exacerbado ansias de poder. (…) El régimen tiene miedo. Ellos están totalmente claros en eso. Ellos saben que adentro hay mucho miedo. La mayoría de los jefes de policías. La mayoría de los políticos están tratando de estar el menos tiempo posible en los lugares donde usualmente estaban, todo eso está monitoreado eso es miedo. Ellos no saben cuál va a ser el que los traicione. Ellos no saben quién será que los venda, ellos no confían absolutamente en nadie y con justa razón. Yo hace unos meses dije que había que hacer todo lo posible para que no durmiera en las noches, y luego que no durmieran en las noches para que estuvieran inquietos todo el día. Y ese objetivo se ha logrado.
-¿La frontera sigue en manos de grupos irregulares?’
-En la frontera el régimen le ha entregado a todos los grupos criminales posibles a la guerrilla Ejército de Liberación Nacional de Colombia (ELN), a Hezbolá (grupo radical islamista) y a algunos cuantos oficiales que han hecho sus parcelas. Eso está como la conquista del viejo oeste allí cada quien hace lo que le da la gana y monta su tienda y vive de eso. Le paga su cuota al régimen por sus operaciones dentro de esto que le crea flujo de caja para poder mantenerse en el poder. Venezuela se ha convertido en el aliviadero de todas las organizaciones criminales del mundo. De narcotráfico, de guerrilla, de terrorismo. Si quieres vivir en paz y tranquilo siendo guerrillero y narcotraficante, terroristas lo que tienes es que conseguir un pasaporte venezolano, conseguir hablar con alguien del régimen y te vas a vivir allá. Posiblemente te dejen un espacio para que produzcas y te den una documentación nueva. Hay casos que hasta les dan escoltas, dependiendo del estatus criminal.
*(Revuelta social vivida en febrero de 1989, cuando el presidente Carlos Andrés Pérez tenía poco tiempo en el poder, aumentó el precio de la gasolina y hubo saqueos masivos en todo el país, pero principalmente en el área metropolitana. Se conoce como el Día que bajaron los cerros)
