sábado 21  de  febrero 2026
PANDEMIA

Venezuela entre los países sospechosos de modificar cifras del COVID-19

Venezuela ni siquiera tiene datos que permitan ver cómo ha sido el exceso de mortalidad a causa de la pandemia por COVID

CARACAS.- Un estudio de Dmitry Kobak, investigador de la Universidad de Tubinga, en Alemania, sobre los registros de muertes por COVID-19 en el mundo, hace sospechar que las cuentas oficiales presentadas por las autoridades sanitarias del régimen de Nicolás Maduro en Venezuela no se corresponden con la realidad.

Kobak hizo un análisis de todos los reportes hechos a diario desde el primer contagio y la primera muerte informados por 237 países a la Organización Mundial de la Salud (OMS) durante dos años, reseñó El Nacional.

El investigador halló que los datos de muertes en 18 países son dudosos y en tres países los datos que generan sospechas no son solo los de las muertes, sino también los de los contagios.

Kobak explica que cuando los datos día a día se parecen mucho, eso no corresponde a la manera normal en que se portan los contagios o las muertes diarias. Parece, más bien, “una anomalía estadística … fuerte indicador de manipulación de datos y sugiriendo engaño deliberado”, segun Kobak.

El investigador también encontró que cuando los números de muertos o contagios se parecen mucho día a día, ese hecho va de la mano de un registro, tanto de fallecimientos como de contagios, inferior a lo que está ocurriendo en la realidad.

Además de Rusia, los países que generan sospechas en sus registros de muertes son Albania, Arabia Saudita, Argelia, Azerbaiyán, Bielorrusia, Camboya, Egipto, El Salvador, Kirguistán, Líbano, Mongolia, Nicaragua, Serbia, Siria, Turquía, Uzbekistán y Venezuela, donde supuestamente la mortalidad es una cuarta parte que la del mundo, con 196 muertos de COVID por cada millón de habitantes, segun registros de la Universidad Johns Hopkins.

Además, en la forma en que se contabilizan los contagios, se suman como sospechosos, Catar, Emiratos Árabes Unidos y Tayikistán.

De otra parte, el registro de casos o de muertes que parece ser hecho para mantener una cifra acordada con anticipación va de la mano del subregistro de los fallecimientos. Así lo encontró Kobak al comparar los resultados de su estudio con un rastreo a las muertes en exceso durante la pandemia en 118 países hecho por él junto al economista y estadístico Ariel Karlinsky.

Para estimar qué tantas muertes por el COVID-19 no registran los países, se comparan los casos confirmados por las autoridades con el exceso de mortalidad frente a los tiempos normales.

Con ese procedimiento, Kobak y Karlinsky calcularon que en Tayikistán sólo se estaba registrando oficialmente uno de cada 105 fallecidos por COVID; en Nicaragua, uno de cada 50; en Albania, uno de cada 18; en Bielorrusia, uno de cada 14; en Egipto, uno de cada 13, y en Rusia solamente uno de cada 3 o 4 muertos por COVID.

Y, precisamente, estos países son parte del grupo para el que hay indicio de que los registros son manipulados. Otros países de ese grupo, como Arabia Saudita, Camboya, Emiratos Árabes Unidos o Venezuela ni siquiera tienen datos que permitan ver cómo ha sido el exceso de mortalidad a causa de la pandemia.

Los estudios de Kobak y Karlinsky han permitido encontrar indicios de manipulación en la manera de registrar las muertes por COVID-19 en un par de decenas de países. Así mismo, establecen la relación de esa forma de llevar la cuenta de decesos con un registro inferior a lo que ocurre en la realidad. Y adicionalmente, como lo comenta el semanario británico The Economist, la anomalía se presenta casi exclusivamente en países "sin una democracia que funcione o sin prensa libre".

FUENTE: Con información de El Nacional

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