martes 17  de  enero 2023
INVASIÓN

Venezuela y Rusia, aliadas para desinformar sobre Ucrania

Los programas informativos atacan al principal enemigo común: EEUU, al que presentan como nación imperialista y de corte racista

Por EUGENIO G. MARTÍNEZ

CARACAS.- La alianza entre Rusia y Venezuela trasciende los aspectos económicos, militares y políticos. En términos de propaganda y desinformación también hay un esfuerzo conjunto.

En un trabajo conjunto de Transparencia Venezuela con la organización de fact checking como Probox, EsPaja, Cazadores de Fakes News e investigadores independientes, se recuerda que “en países bajo contextos autoritarios, donde los medios de comunicación tradicionales son censurados regularmente y constantemente se persigue a quienes intenten contar una versión distinta a la –‘oficial’, las redes sociales se han convertido en un espacio fundamental para la libertad de expresión, la organización social y la construcción de la opinión pública”.

No obstante, el régimen de Maduro en Venezuela, de la misma forma que ocurre en Cuba y en Nicaragua, tiene muy claro lo necesario que es la Internet para el relacionamiento y desarrollo de los ciudadanos. Por ello ha desplegado durante años mecanismos de

control y contaminación de la información en línea, logrando influir y hasta alterar

de forma inorgánica en la conversación en redes sociales”.

El estudio

En la investigación, se indica: "los medios estatales y progubernamentales venezolanos han dado cabida en sus grillas a contenidos de facturación rusa alineados con Putin. Además, han acogido los discursos rusos en su confrontación no convencional con Occidente, haciendo ver a Rusia como un aliado confiable"

Por otra parte, en el campo digital se ha evidenciado "el uso de ciber tropas (bots) en Venezuela para imponer tendencias favorables a la retórica rusa. Por su parte, en medios rusos, es evidente que las referencias a Venezuela impulsan una imagen favorable al régimen de Nicolás Maduro”

Acuerdos bilaterales

Los investigadores recuerdan que los acuerdos intergubernamentales son una pieza clave en la estrategia para desinformar, como lo demuestra el encuentro online celebrado el 12 de abril de 2021 entre las más altas autoridades en materia de comunicación de Venezuela, Cuba, Bolivia, Nicaragua, Dominica, Antigua y Barbuda, San Vicente y las Granadinas, San Cristóbal y Nieves, y Granada para conversar sobre estrategias conjuntas de los integrantes del ALBA en esa materia.

En ese encuentro aprobaron “establecer contactos y nuevas alianzas de colaboración con medios de países aliados, como Rusia, China, Irán, Turquía y otros, con miras a proyectar los logros de la Alianza en otras latitudes y dar a conocer nuestras realidades en el plano Global”

Siguiendo esas instrucciones, en octubre de 2021 “se establece un acuerdo interministerial en comunicaciones entre Rusia y Venezuela durante el desarrollo de la XV Comisión de Alto Nivel Rusia- Venezuela. Al término del encuentro el Ministerio del Poder Popular para la Comunicación y la Información de Venezuela y el Ministerio de Desarrollo Digital, Comunicaciones y Medios de Comunicación de Rusia firmaron un memorando de entendimiento sobre la cooperación en el ámbito de comunicaciones masivas”.

Incluso, desde el inicio de la invasión de Rusia a Ucrania, “las narrativas rusas son replicadas en los medios de comunicación estatales venezolanos; con el uso de términos como “misión especial” en lugar de “invasión”, estigmatizando al gobierno ucraniano y ocultando las muertes de civiles ucranianos en la presentación de las noticias.

Entre los hallazgos de un estudio publicado por DFR Lab del Atlantic Council en marzo de 2022 se indica: “Análisis recientes demuestran que los medios Rusia Today (RT) y Sputnik se alinearon con embajadas rusas en el mundo de habla hispana para amplificar la propaganda del Kremlin -se indica en la investigación tanto los medios estatales rusos como sus misiones diplomáticas recurrieron a Telegram para promover la justificación bélica de Putin”.

Por otra parte, los investigadores venezolanos sostienen que en el país “los medios del sistema público se han convertido en habituales replicadores de los contenidos producidos por plataformas rusas. Piezas informativas de RT en español son habitualmente utilizados en noticieros locales, particularmente de la estatal Venezolana de Televisión en horario meridiano, con presencia casi fija en la pantalla del "canal 8" entre 1 y 2 de la tarde entre dos y tres veces por semana, compartiendo horario con la emisión informativa de Telesur. También son usados como fuente predilecta para retratar eventos noticiosos de carácter internacional en noticieros propios pero que usan imágenes aportadas por la plataforma rusa”

También se indica que en la pantalla del canal informativo del Estado venezolano “además se usan contenidos de factura rusa en programas de opinión. Por ejemplo, en La Hojilla es habitual la lectura de titulares tomados del sitio web de ActualidadRT.com, a ritmo de al menos entre 3 y 5 por emisión en promedio (…) Asimismo, es habitual la inclusión del micro Ahí les va, que hasta mayo de ese año fue capitaneado por Inna Afinogenova, quien también se desempeñaba como subdirectora de la web del medio ruso en castellano”

Entre los hallazgos se recuerda que en el canal del Estado venezolano VTV “no solo han replicado los contenidos rusos, además acogen las narrativas en sus noticieros y programas informativos, de esta forma estigmatizan a las naciones con democracias liberales y cuyos gobiernos no se consideran aliados, pero sobre todo atacan al principal enemigo común: Estados Unidos, al que presentan como nación imperialista, de corte racista, explotadora de las naciones más pobres, mientras Rusia y sus aliados formarían parte de las fuerzas progresistas que abogarían por los derechos de las clases trabajadoras”.

Los números de RT y Sputnik

Como ya se ha mencionado, las informaciones generadas desde medios rusos sirven como fuente prominente para la propaganda en Venezuela.

“Varios portales de noticias cercanos al oficialismo venezolano, regularmente

citan o reproducen artículos publicados por RT y Sputnik, los dos medios rusos

de propaganda con mayor penetración en Latinoamérica y desde el inicio de la invasión a Ucrania, aumentaron considerablemente la cantidad de artículos mencionando como fuentes a estos medios cercanos al Kremlin”, se indica en el texto de la investigación.

Para evaluar con números la influencia de Sputnik y RT en el ecosistema informativo nacional, la organización Cazadores de Fake News identificó y analizó publicaciones realizadas en páginas web de medios venezolanos que citaron explícitamente, al menos una vez, contenidos generados por alguno de estos dos medios rusos.

Se consideraron artículos publicados entre el 1° de enero de 2019 y el 30 de

mayo de 2022. Durante todo el periodo estudiado se identificaron 4.522 artículos indexados por Google en total, publicados por ocho portales informativos controlados por

el chavismo. Entre ellos, 4.402 artículos (97,3%) fueron publicados apenas por

cinco medios: Telesur (telesurtv.net), Venezolana de Televisión (vtv.gob.ve),

La Iguana (laiguana.tv), Últimas Noticias (ultimasnoticias.com.ve) y Agencia

Venezuela News (venezuela-news.com). Sputnik fue citado al menos una vez en

2.413 publicaciones distintas, y RT al menos una vez en 1.989 de los 4.402 artículos

evaluados.

Venezuela no es imparcial

Además de la acción de voceros oficiales o del aparato digital de difusión del gobierno de Nicolás Maduro, los medios estatales han recibido instrucciones específicas de cómo abordar la invasión rusa a Ucrania.

Según la investigación, el equipo de EsPaja.com recibió de una fuente confidencial, integrante de la estatal Agencia Venezolana de Noticias, un mensaje enviado el 2 de marzo de 2022 apuntando que el remitente fue “el jefe”.

En este mensaje se enumeraban las instrucciones dadas por el Ministerio de Información y Comunicación a los periodistas que trabajan en los medios oficiales sobre el tratamiento que deben darle a las informaciones relacionadas con la guerra de Ucrania.

Las “líneas” informativas ordenadas a los medios oficiales se centraba en recordar que “en concordancia con la posición del Estado venezolano, nuestra línea informativa debe desmontar las matrices antirusas”, por esto es necesario recordar que existe “un avance silencioso de la OTAN contra esta nación aliada, que recrudeció luego del golpe de Estado en Ucrania”.

Además, se recalca que Venezuela "no es imparcial, en vista de que somos atacados desde hace 20 años por los mismos actores de la OTAN (EEUU y la UE). Por otra parte, se resalta que la agenda informativa ni los términos o glosarios pueden estar marcados por la OTAN. En las instrucciones se resalta que “no existe una invasión a Ucrania. Se iniciaron operaciones especiales para proteger a la población del genocidio neonazi ucraniano”.

Por último, se ordena reforzar la calificación de neonazi.

Censura y manipulación soft

Para los investigadores, el Estado venezolano inspirado por el estilo de sus aliados rusos donde la censura y limitaciones a la libertad de expresión en línea se aplican en una versión “soft” en comparación a cómo sucede en China, por ejemplo; el oficialismo venezolano ejecuta control sobre la información de otras maneras”.

En este sentido, el gobierno de Maduro “cada vez invierte menos recursos públicos en mejoras, ampliaciones de desarrollo tecnológico e incluso mantenimiento a las plataformas que prestan servicio de Internet en el país” para afectar la difusión de información y narrativas contrarias a la línea oficial.

Además, se ejecuta una censura “parcial” de Internet que se aplica principalmente páginas web de medios independientes u organizaciones en defensa de los Derechos Humanos, mientras se desarrollan “operaciones de influencia y desinformación en redes sociales que generan contenido masivo a favor de ciertas narrativas, utilizando cuentas con comportamiento inauténtico con la intención de manipular la opinión pública en un

espacio donde, muchas veces, la veracidad de una información viene asociada con el

alcance en la red o distintas redes y no por el historial de trabajo del medio que la publica, la veracidad de la fuente o el valor de las metodologías utilizadas para

el origen de la investigación. El mayor problema con estas es, como se ha dicho, que la desinformación no busca que creas en una sola cosa, sino que no creas en ninguna”.

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