sábado 24  de  febrero 2024
ENFERMEDADES DEL CORAZÓN

Alerta sobre el riesgo cardiovascular

Diversos elementos influyen en desarrollar enfermedades cardiovasculares, con mayor riesgo para afrodescendientes, hispanos y nativos americanos

Por Iraima Gómez Ramírez

MIAMI. Las enfermedades cardiovasculares (ECV) conforman la principal causa de muerte en Estados Unidos, donde cada año fallecen más de 650.000 personas.

Si bien la pandemia de COVID-19 acaparó la atención en los últimos años, es crucial recordar que las ECV siguen siendo una amenaza constante para la salud pública.

Diversos elementos influyen en la probabilidad de desarrollar este padecimiento y entre ellos, figuran la edad y el género. Por ejemplo, los hombres son más propensos que las mujeres a sufrir esta patología.

A su vez, la etnia también juega un papel importante, con un mayor riesgo para afrodescendientes, hispanos y nativos americanos en comparación con la población blanca.

Prevenir

El doctor Eduardo Sánchez, director médico de Prevención para la Asociación Estadounidense del Corazón (AHA), investigador principal de la Iniciativa Nacional de Control de la Hipertensión (NHCI), sostiene que para prevenir enfermedades cardiovasculares “es importante controlar y modificar ciertos factores de riesgo”, por lo que es fundamental “mantener en niveles saludables la presión arterial, reducir el colesterol malo, controlar adecuadamente si se padece diabetes, dejar de fumar, practicar ejercicio regularmente, tener un peso saludable, consumir una dieta sana y balanceada, dormir ocho horas diarias e ir al médico periódicamente”.

Reveló que, además de los factores biológicos, los aspectos sociales “también influyen en el desarrollo de estas enfermedades. Entre estos destaca el impacto del nivel socioeconómico: “Las personas de bajos ingresos que viven en zonas alejadas de supermercados y tiendas de alimentos saludables, suelen tener menos acceso a una alimentación nutritiva, por lo general su dieta se basa en comida rápida y procesada, rica en grasas saturadas, azúcares y sodio”.

También señaló que estas personas no cuentan con espacios para la actividad física como parques o áreas verdes seguras, lo que limita las posibilidades de realizar ejercicios regularmente.

Precisó que muchos afrodescendientes, hispanos y nativos americanos no tienen recursos para acudir al médico y recibir atención de calidad y acceder a la prevención, diagnóstico y tratamiento oportuno.

También aseguró que vivir en un entorno saludable es crucial para la salud cardiovascular. La exposición prolongada a la contaminación del aire y otros factores ambientales perjudiciales, como el ruido excesivo o la falta de espacios verdes, puede aumentar significativamente el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas.

Como consecuencia, el doctor Sánchez subrayó que estas personas están en situación de mayor vulnerabilidad y planteó que para reducir estos impactos sociales se necesitan “políticas públicas que aborden la desigualdad social y económica, programas de educación y promoción de la salud cardiovascular en comunidades vulnerables, medidas que faciliten el acceso a alimentos saludables y espacios para la actividad física”.

Subrayó que “al abordar los factores sociales, podemos crear un entorno más justo y saludable para todos, y reducir significativamente la carga de las ECV en la sociedad”.

Estrés

Estudios señalan que las condiciones de vida precarias, la discriminación y la violencia social generan altos niveles de estrés, lo que aumenta la presión arterial, el colesterol y el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas.

Las personas con menor nivel educativo tienen menos conocimiento sobre los factores de riesgo y cómo prevenir ellos padecimientos, de manera que es fundamental promover la educación en salud cardiovascular en todos los niveles socioeconómicos.

Para quienes tienen menos acceso a la atención médica, indicó abordar los factores sociales para crear un entorno más justo y saludable que reduzca significativamente la carga de los padecimientos.

Según estudio de American Heart Association, los afroamericanos tienen una mayor prevalencia de accidente cerebrovascular y mayor tasa de mortalidad por accidente cerebrovascular que cualquier otro grupo racial.

Por ejemplo, los supervivientes de un accidente cerebrovascular de raza negra tienen significativamente menos probabilidades de ser tratado por muchas complicaciones, incluyendo fatiga, espasticidad y depresión, en comparación con los blancos.

Asimismo, las comunidades con una alta densidad de población hispana tienen mayores tasas de muerte por enfermedad cardiovascular, como ataques cardiacos o ictus, que otros vecindarios más diversos, de acuerdo con los datos de American Heart Association.

En general, las localidades con mayor población hispana denotan situaciones económicas menos favorables, falta de acceso a servicios de salud de calidad y barreras idiomáticas. Las cifras señalan que el número de muertes por enfermedades cardiovasculares en hispanos en estos territorios es de un 60% mayor aproximadamente.

Las autoridades sanitarias, los profesionales médicos y las organizaciones de salud pública “deben trabajar juntos para promover campañas de concientización sobre los factores de riesgo, ampliar el acceso a servicios de prevención y tratamiento”.

Al tomar medidas proactivas “se puede reducir significativamente la carga de las enfermedades cardiovasculares en la población estadounidense, es una responsabilidad compartida en el que todos deben involucrase con el propósito crear un futuro más saludable”.

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FUENTE: Entrevista al Doctor Eduardo Sánchez, director médico de Prevención para la Asociación Estadounidense del Corazón (AHA),Baptist-Health, CNN, Ciencia Contada en Español (Sinc)

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