sábado 21  de  febrero 2026
CUIDADO DEL CORAZÓN

El cuerpo da señales que advierten de enfermedades cardiovasculares

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año mueren más personas por este tipo de problemas de salud que por cualquier otra causa

Por Estefani Brito

MIAMI.- El corazón es uno de los órganos más importantes que tiene el ser humano y, sin duda, merece todo nuestro cuidado y atención. Tener un estilo de vida activo y saludable nos puede ayudar a protegerlo y a prevenir las enfermedades cardiovasculares (ECV), que ponen en riesgo su funcionamiento.

Las ECV son causadas principalmente por la acumulación de placa de colesterol en las arterias, que puede impedir el flujo de sangre a otros órganos y tejidos. Cuando estas placas se acumulan en las arterias del corazón puede conducir a un infarto de miocardio y, de hallarse en las arterias del cerebro, puede producir un accidente cerebrovascular, conocido como ACV, explica en entrevista con DIARIO LAS AMÉRICAS el cardiólogo intervencionista del Texas Heart Institute, Alejandro Postalian.

Aunque suele estar asociada al estilo de vida de cada persona, en algunos casos, suelen estar relacionadas con la genética. “Hay gente que tiene predisposición genética a depositar colesterol en las arterias y aunque llegues a un estilo de vida saludable, a veces necesitas ayuda farmacológica para tratar de bajar el colesterol y disminuir el riesgo de infartos”, indica el médico.

Señales de advertencia

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año mueren más personas por enfermedades cardiovasculares que por cualquier otra causa. Por esta razón, detectar estos padecimientos a tiempo y llevar un control es fundamental.

El cuerpo suele dar señales que te advierten que existe una enfermedad cardiovascular. Entre los síntomas de preocupación, Postalian menciona el dolor de pecho, en especial, cuando se produce después de una actividad física aeróbica.

También el cansancio y la dificultad para respirar. “Cuando el cansancio sea más notable que antes, por ejemplo, antes podías correr dos kilómetros y ahora no puedes, tienes que correr un solo kilómetro porque después te cansas. Ese cambio en tu capacidad funcional es importante”, agrega.

Igualmente, indica que existen otras manifestaciones importantes que emana el cuerpo para advertir de estas enfermedades, que suelen ser subestimadas. Ellas se encuentran:

  • El dolor de piernas, sobre todo, después de una actividad física. Esto puede indicar un bloqueo de las arterias que se encuentran en esta parte del cuerpo.
  • El dolor estomacal luego de cada comida, que en ocasiones implica obstrucción de las arterias que van hacia el intestino.
  • Cambios neurológicos, como la pérdida temporal de la visión, de la capacidad de hablar o la fuerza de un brazo, que puede ser señal de acumulación de placas de colesterol en las arterias del cerebro.

“Si tienes algunos de estos síntomas es importante que los discutas con tu cardiólogo o médico general”, resalta. Esto permitirá al especialista realizar pruebas que determinen el estado de la salud cardiovascular del paciente.

Entre ellas, menciona, el ultrasonido del corazón y una prueba de esfuerzo, en la que se observará de manera indirecta si existen bloqueos en las arterias del corazón. “Si se detecta un bloqueo con una prueba de esfuerzo, entonces ahí es donde se hacen pruebas invasivas, como el cateterismo, que es entrar con catéteres a tomar fotos de las arterias del corazón, a ver si hay algo tapado que se pueda destapar con un stent (endoprótesis vascular) o de alguna otra manera”, señala.

Género, raza y edad

Aunque nadie está exento de padecer una enfermedad cardiovascular, la incidencia puede ser un poco más alta por género, raza y edad. Postalian indica que inicialmente los hombres suelen estar más propensos a sufrir una ECV. Sin embargo, una vez que se sobrepasan los 70 años, la incidencia se equipara en hombres y mujeres.

Además, hay grupos étnicos que tienen más enfermedades cardiovasculares. “La gente de India tiene mayor incidencia, a veces también la población afroamericana y los hispanos tienen más ECV que los blancos”, agrega.

No obstante, a su juicio, la raza y el género no son tan importantes como los factores de riesgo que incrementan las posibilidades de padecer estas enfermedades. Entre ellos, los antecedentes genéticos, si existen casos de padre o madre con alguna enfermedad del corazón; y el cigarrillo, que incrementa la incidencia de 5 a 10 veces más del nivel promedio.

En cuanto a la edad, señala que es un factor importante que influye en este tipo de enfermedades. “A medida que sube la edad, sube la incidencia. En los jóvenes es bien infrecuente, a menos que hayan problemas del corazón congénitos”, indica.

Pese a que las recomendaciones de visitar a un cardiólogo “no son muy agresivas”, Postalian aconseja prestar más atención a la salud cardiovascular después de los 35 años. “Si tienes acceso a un cardiólogo, tal vez valga la pena hacer una visita para un examen físico y unas pruebas en laboratorio”, apunta.

¿Cómo cuidar tu salud cardiovascular?

Solo entre 2015 y 2018, 126,9 millones de adultos estadounidenses presentaron alguna forma de enfermedades cardiovasculares, según la American Heart Association (AHA).

Mantener un estilo de vida saludable, cuidar tu dieta, realizar actividades físicas, prestar atención a las señales que emana el cuerpo y visitar a un médico cuando después de cierta edad es fundamental para minimizar el riesgo de ECV.

El cardiólogo Alejandro Postalian recomienda cuidar el balance calórico, cuántas calorías entran en tu dieta versus cuántas salen con actividad física y metabolismo. “La recomendación oficial de la AHA es realizar 150 minutos de ejercicio a la semana de actividad moderada. Eso sería trotar, caminar en inclinación, hacer elípticas, ciclismo y un poquito de pesas, que sientas que estás haciendo esfuerzo, pero que no te estás desgastando completamente”, sugiere.

Por otro lado, se debe eliminar el consumo de carbohidratos simples, que suben los niveles de azúcar y el colesterol malo, aumentando el riesgo de infartos. “El azúcar, dulces, arroz, pasta, pan, papas y harinas, todo eso es un enemigo número uno. Y de número dos son las grasas malas, que es la grasa animal, como mantequilla, tocineta y comidas fritas”, añade.

Aconseja llevar una dieta que se base principalmente en la proteína magra, como el pollo y el pescado a la plancha, con vegetales y nueces, lo que se conoce como “dieta mediterránea”. Además, sugiere tener cuidado con el aderezo que se utiliza en las ensaladas, que en ocasiones puede tener muchas más calorías que el resto de los alimentos.

“Como siempre hemos dicho, es mejor prevenir que lamentar. Es mejor actuar antes de que pase algo, en vez de después, porque a veces los problemas pueden ser irreversibles”, enfatiza.

@ebritop22

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