MIAMI – Las enfermedades del corazón son la primera causa de muerte en el mundo. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) al año causan 18 millones de decesos, una cifra que representa el 31 por ciento de los fallecimientos a nivel mundial, el restante porcentaje se distribuye en otras patologías.
Mantener un corazón sano y fuerte es primordial. De acuerdo con los especialistas, es uno de los órganos más importantes porque se encarga de llevar la sangre a todo el cuerpo.
Las enfermedades cardiovasculares son un grupo de trastornos del corazón y de los vasos sanguíneos que se generan por un decrecimiento u obstrucción del flujo de sangre en las venas y arterias del cuerpo.
El ataque cardíaco ocurre cuando una o más de las arterias coronarias están bloqueadas por acumulación de depósitos de grasa, incluido el colesterol, eso provoca un estrechamiento en las arterias, que en términos médicos se le denomina “ateroesclerosis”, un padecimiento que afecta las arterias gruesas, y es comúnmente conocido como la enfermedad de las arterias coronarias.
Lo más dramático es que la obstrucción sanguínea puede desencadenar en afecciones a órganos principales como el corazón o el cerebro y generar traumatismos en extremidades como brazos y piernas, que incluso pueden terminar en amputaciones si existe una obstrucción sanguínea aguda, de acuerdo con la revista Salud y Cardiología.
La OMS define como los factores de riesgo conductuales más importantes que propician enfermedades cardiacas y accidentes cerebrovasculares: la dieta malsana, la inactividad física, el consumo de tabaco y el consumo nocivo de alcohol.
Los efectos de esos factores de riesgo conductuales pueden manifestarse en las personas en forma de hipertensión, hiperglucemia e hiperlipidemia, además de sobrepeso y obesidad.
Corazón sano
Entre los hábitos saludables de vida es primordial la alimentación, la fórmula está en lo que comemos y en el balance de la ingesta.
Estudios de la OMS han demostrado que el abandono del consumo de tabaco, la reducción de la sal en la alimentación, el aumento de la ingesta de frutas y verduras, la actividad física regular y evitar el consumo del alcohol reducen el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.
Entre las recomendaciones de expertos en nutrición está el comer 5 porciones de fruta y vegetales al día, limitar el consumo de alimentos procesados y envasados debido a que suelen tener un alto contenidos en sal, azúcar y grasa, realizar al menos 30 minutos de actividad física moderada o intensa 5 veces a la semana.
Otra de las recomendaciones de los médicos es consumir de 8 a 10 vasos con agua al día, un chequeo médico anual, y exponerse al sol por largo tiempo.
@FloresJudith7
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