MIAMI.- Un nuevo estudio realizado por un grupo de científicos de la Universidad de Michigan (UM) reveló que la realización de un análisis de sangre en personas de mediana edad puede determinar cambios en el cerebro mucho antes de que pudieran surgir las primeras señales del Alzheimer.
Los investigadores encontraron dos biomarcadores sanguíneos con cambios en la función cognitiva en mujeres de mediana edad, abriendo un camino potencialmente importante hacia la detección que permitirían intervenciones tempranas y no invasivas para el Alzheimer y otras demencias.
Los biomarcadores se tratan de distintos tipos de sustancias presentes en la sangre y cuyos niveles (aumento o disminución) aportan información clave sobre el estado de salud de un individuo.
Para obtener los resultados del estudio, publicado en la revista Alzheimer’s & Dementia, los científicos examinaron los datos de 192 mujeres con edad promedio de 53,3 años, quienes fueron observadas durante 14 años a través del Estudio de la salud de la mujer en todo el país (SWAN), un una investigación activa elaborada por un equipo de expertos y participantes "comprometidos" de la Universidad de Michigan.
Informaron que fueron analizados dos biomarcadores sanguíneos, beta amiloide y tau181 fosforilada, y se rastrearon sus niveles en estas mujeres, para compararlos con los resultados de una serie de pruebas de función neurológica.
Alzheimer, deterioro de la memoria
La enfermedad de Alzheimer es la causa más común de demencia, un deterioro gradual en la memoria, el pensamiento, el comportamiento y las habilidades sociales.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la demencia es una de las principales causas de discapacidad y dependencia entre las personas mayores, y afecta a más de 55 millones de personas en todo el mundo.
En EEUU, unos 6,7 millones de personas de 65 años o más viven con enfermedad de Alzheimer, según la Alzheimer's Association.
Solo seis fármacos han sido aprobados hasta ahora por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, sus siglas en inglés) de los EEUU para tratar esta enfermedad, entre ellos, el donepezil, la rivastigmina, la galantamina, la memantina, el aducanumab y lecanemab; sin embargo, no todos pueden retrasar o detener su avance.
La máxima autoridad estadounidense sobre drogas anunció en julio de 2023 la aprobación del lecanemab-irmb, destinado a retrasar la progresión de la enfermedad, con el cual se frenó en un 27%.
Los biomarcadores
En la actualidad, el Alzheimer no tiene cura, por lo que la ciencia se enfoca en encontrar ciertos indicadores del cuerpo humano que puedan ayudar a predecir el surgimiento y retrasar el avance de la enfermedad, hallando los biomarcadores que indican un estado biológico de un órgano del cuerpo.
Un estudio anterior elaborado por expertos del Instituto Karolinska, en Suecia, publicado en la misma revista en julio de 2023, encontró que una clave para predecir la aparición del Alzheimer sería un tipo de molécula de azúcar en la sangre que está asociada con el nivel de la ya mencionada proteína tau.
Actualmente se emplean tres biomarcadores para el diagnóstico de la enfermedad de Alzheimer que cuando se determinan conjuntamente se logra una mayor especificidad y sensibilidad, que cuando se determina uno solo de ellos.
Los expertos destacaron que aunque los hallazgos se alinean con algunos estudios que han investigado la relación entre los biomarcadores y el deterioro cognitivo desde la mediana edad hasta la vejez, la mayoría de las investigaciones existentes sobre biomarcadores sanguíneos se han centrado en poblaciones de mayor edad o en aquellas con mayor riesgo de padecer Alzheimer, indicó el texto informe.
Funcionan como predictores tempranos
Según el informe, las evaluaciones de biomarcadores de Alzheimer presentes en la sangre durante la mediana edad, pueden funcionar como predictores tempranos del posterior deterioro cognitivo. Lo que permite una detección temprana de la enfermedad en el paciente y la prevención antes del desarrollo de una demencia irreversible.
Además ofrecen la posibilidad de una intervención más temprana para la enfermedad de Alzheimer y otras formas de demencia, las pruebas de biomarcadores sanguíneos como las estudiadas podrían conducir a métodos de estudios neurológicos menos invasivos y posiblemente más asequibles, que actualmente requieren punciones lumbares para detectar líquido cerebral y costosas exploraciones PET para obtener imágenes, señalaron los expertos.
A través de este análisis, detectaron que los niveles más altos de p-tau 181 estaban relacionados con un deterioro cognitivo acelerado y, de la misma manera, los niveles más bajos de AB 42/40 se asociaban con un deterioro cognitivo más rápido.
Por qué la mediana edad
Los investigadores eligieron la mediana edad como un período fundamental para evaluar e identificar el deterioro cognitivo, debido a dos cambios importantes en las mujeres:
- La transición menopáusica, que se caracteriza por una fuerte reducción de los niveles de estrógeno y alteraciones ováricas irreversibles y conduce a cambios en la función cognitiva.
- Mayor prevalencia de factores de riesgo cardiometabólico como hipertensión y diabetes, que también se asocian con un riesgo elevado de deterioro cognitivo y demencia en la vejez.
“Esta es una nueva área de estudio, pero por supuesto necesitamos una muestra más grande y diversa para validar y ampliar nuestros hallazgos. Esta investigación se basa solo en una muestra muy pequeña, pero los resultados son prometedores y constituyen una base importante”, dijo Xin Wang, profesor asistente de investigación en el Departamento de Epidemiología de la Escuela de Salud Pública de la UM.
Finalmente, señalaron que la presencia de los biomarcadores que probaron no significa que exista la enfermedad de Alzheimer. Sin embargo, se sabe que son una parte central de los cambios neuropatológicos. Y es importante conocer estos cambios patológicos lo antes posible.
@Lydr05
FUENTE: Con información de la revista Alzheimer's & Dementia