viernes 12  de  julio 2024
SALUD

La ira provoca dolencia cardiovascular y afecta más a las mujeres

Esa emoción negativa puede desencadenar un infarto, un riesgo que pueden minimizar las mujeres si se lo toman con calma y piensan dos veces antes de enfurecerse

Por REDACCIÓN/Diario Las Américas

MIAMI.- En un estudio se examinaron los efectos agudos de la ira sobre la salud de las personas y se comprobó que daña mucho porque cambia el funcionamiento de los vasos sanguíneos desencadenando episodios cardiovasculares que pueden provocar la muerte, lo cual afecta más a las mujeres.

La Asociación Estadounidense del Corazón (AHA, por su sigla en inglés) identificó un mecanismo para definir la relación entre los estallidos emocionales y las dolencias cardiacas y de cómo una mala noticia inesperada o un susto puede cambiar el funcionamiento de los vasos sanguíneos.

“El síndrome, denominado por los científicos japoneses como tako-tsubo es una afección cardíaca que recuerda al infarto agudo de miocardio descubierta en los años 90 que fue considerada, al principio una enfermedad rara. Pero ahora se sabe que se da con cierta frecuencia en todo el mundo. Se desencadena cuando, en una situación estresante, se libera gran cantidad de un neurotransmisor llamado catecolamina, parecido a la adrenalina, que agita el corazón y puede llegar a romper alguna de sus válvulas. Este tipo de dolencia cardiaca afecta en un 98% de los casos a mujeres. Entre ellas, un 2% de los infartos lo provoca una respuesta emocional” escribió El País citando el estudio.

En varios escritos los expertos han alertado sobre la importancia de acudir al especialista cuando se tenga poco control de la ira o cualquier otra emoción negativa. Pensar dos veces, antes de enfurecerse, es la difícil máxima a cumplir.

En el trabajo hecho por científicos de la Asociación Estadounidense del Corazón, se le pidió a un grupo de voluntarios y en buen estado de salud que relatasen experiencias que les habían producido enfado, ansiedad o tristeza mientras se medían varios parámetros de su salud cardiovascular.

En el estudio la ira afectó negativamente al alterar la vasodilatación dependiente del endotelio que se puede definir como una monocapa que separa los tejidos de la sangre Mientras que no hubo efectos adversos estadísticamente significativos con la ansiedad y la tristeza sobre la vasodilatación dependiente de ese tejido formado por células, dijo el reporte.

Los 280 participantes adultos fueron asignados al azar a una tarea de recuerdos de la ira, del estado de ánimo deprimido, de la ansiedad o una condición emocionalmente neutral, en cada uno de los casos de 8 minutos.

Se hicieron evaluaciones previas y posteriores a la salud endotelial en donde la ira obtuvo una mayor significación estadística frente al resto de las emociones.

Entre los individuos que narraron las experiencias que les causaron ira, se observó que la capacidad de dilatación de los vasos sanguíneos, que sirve como forma de protección cardiovascular, se redujo durante unos 40 minutos, algo que está relacionado con un incremento de la probabilidad de sufrir un ataque al corazón. Esto no sucedió entre los que rememoraron situaciones que les producían ansiedad o tristeza.

Un mayor riesgo

La experiencia de una emoción negativa que incluye la ira se asocia con un mayor riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares. La investigación futura sobre los mecanismos subyacentes al vínculo entre la ira y la disfunción endotelial puede ayudar a identificar objetivos de intervención específicos eficaces para una gran proporción de personas con mayor riesgo de enfermedad cardiovascular.

Los autores plantean que si estos efectos de emoción negativa se repiten, con el tiempo “pueden afectar a la fisiología cardiovascular causando daños irreversibles”. Los resultados apuntan en la misma dirección que otros que han descubierto que, en la hora previa a un ataque cardíaco, la persona que lo sufre tiene más del doble de probabilidades de haber experimentado algún tipo de malestar emocional que durante el mismo periodo del día anterior.

Un disgusto que puede ser mortal

Un disgusto puede ser mortal. Aunque es infrecuente, los cardiólogos han identificado casos de infarto que son desencadenados por una mala noticia o un suceso traumático, como sucede con el provocado por la enfermedad del corazón roto (tako-tsubo).

Asimismo, “los resultados dan pistas sobre cómo el estrés altera el mecanismo de protección de las arterias frente al riesgo de desarrollar obstrucciones ateroscleróticas”, apunta Manuel Anguita, portavoz de la Sociedad Española de Cardiología.

Según el cardiólogo del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba, este conocimiento puede servir para desarrollar enfoques farmacológicos para personas con un perfil de riesgo elevado por el estrés.

“Recomendamos a los pacientes que hablen con un psicólogo clínico para aprender a modular esa reacción al estrés…” afirma Anguita, aunque señala que esta colaboración entre cardiólogos y psicólogos o psiquiatras “aún no está demasiado desarrollada”, concluyó Anguita.

FUENTE: Asociación Estadounidense del Corazón / El País / Redacción Diario las Américas

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