El portal web especializado en temas de bienestar personal inspirulina, asegura que el escritor estadounidense Stephen R. Covey plantea que solo una pequeña parte de los sucesos en nuestra vida depende de las circunstancias, y somos nosotros quienes decidimos cómo pasará nuestro día. Señala que no podemos controlar de ninguna manera el 10 % de los eventos en nuestra vida, pero de lo que sí somos responsables es de cómo reaccionamos ante ellos y de eso dependerá la calidad de nuestro día.

Quiero dar como ejemplo algo que me pasó la semana pasada. Yo pongo el despertador y soy la que despierta a mi hijo, pero ese día no lo escuché, lo apagué inconscientemente o vaya usted a saber que pasó. Lo cierto es que cuando abrí los ojos ya era muy tarde para llevarlo a la universidad. Fui a su habitación, lo desperté y le pedí disculpas. Él me dijo: “tranquila, mamá, también es mi responsabilidad poner el despertador, no te sientas mal que yo le pediré a un compañero los apuntes”.

¿Qué hubiera pasado si él se molestaba? Lo más seguro es que hubiéramos tenido una discusión, yo probablemente le hubiera dicho que era su responsabilidad también poner el despertador y que no podía dejarme toda la carga a mí. El mal humor habría reinado entre los dos, y de allí en adelante podría haberse propagado hacia otras personas generando más momentos desagradables. Afortunadamente no fue así, su reacción no solo me hizo sentir bien, sino que acarició mi corazón al ver lo comprensivo y responsable de su comentario.

Otro ejemplo me sucedió el viernes. Estaba yo esperando que el semáforo se pusiera a favor, y cuando se puso, se me atravesó un motorizado, por lo que tuve que frenar sin tocarlo siquiera, pero él se molestó, comenzó a proferir insultos que no tendría sentido colocar acá. Yo me mantuve en silencio porque no quería llenar mi alma con su rabia, y una vez que se fue le pedí a Dios que tuviera compasión de él y lo ayudara, que así sería la carga que llevaba encima que andaba, como se dice en Venezuela, “de a toque”. Entendí que no era algo personal hacia mí, sino que su interior estaba lleno de rabia, quizás compensando inconscientemente una profunda tristeza o desespero en su vida.

Con estos ejemplos espero puedas ver que si bien hay eventos que ocurren y están fuera de tu control, eres tú quien decide qué hacer con ellos, con qué actitud manejarlos, cómo reaccionar, y desde allí puedes tener un buen o mal día.

Hoy te deseo que puedas aplicar este principio en tu día a día, y que tu 90 sea tan positivo que el 10 no te afecte, no te deprima, no te llene de rabia, sino que sea una oportunidad para hacerlo mejor, hacerlo diferente.

FUENTE: INSPIRULINA

Aparecen en esta nota:

 

Deja tu comentario

Se está leyendo

Lo último

Encuesta

¿Cree que el chavismo es responsable del grave daño ecológico que se ha expandido desde el Arco Minero a gran parte de la región?

Las Más Leídas