Los bebés son muy sensibles a los cambios de temperatura. En verano es muy importante cuidar de su piel, evitar su deshidratación, golpes de calor, quemaduras, ataques de insectos y problemas para dormir, por lo que hay que tomar en cuenta algunos cuidados importantes para evitar complicaciones contra su salud.
También pasear al bebé en el coche sin mirar el reloj y con tranquilidad. Es muy recomendable que los paseos se hagan durante las primeras horas de la mañana o en las tardes después de las 3:00 pm. Solo tiene que prestar atención a su temperatura corporal y preparar el cochecito con fundas de algodón para el verano, que tienen protección ultravioleta y son más ventiladas.
Vestir al bebé en verano
Los bebés sienten más o menos el mismo calor que los adultos. No hace falta que le arropes pensando que le va a dar frío, ya que en estos casos se puede agobiar, empezar a sudar y aumentar el riesgo de irritaciones en la piel. Si ven que empieza a sudar por la nuca, quiere decir que está padeciendo calor, aunque note que las extremidades están más frías.
bebes emociones.jpg
El entorno del bebé es más claro de lo que se piensa a edades más tempranas.
dpa
Las prendas de vestir deben ser frescas de fibra natural como algodón, lino o hilo, holgadas y de tonos claros y suaves, que reflejan mejor la radiación solar. Hay que evitar la ropa sintética, ya que hace aumentar la sudoración.
A la hora de dormir
Los bebés necesitan una temperatura óptima para poder dormir bien. Lo aconsejable es que la habitación se encuentre entre 19º y 21ºC. De este modo se evita que pase calor o frío. Revisar a menudo su cabeza y su nuca para saber si suda. Si es así, está pasando calor.
Las sábanas deben ser de materiales orgánicos como el lino o el algodón para evitar el sudor y que le proporcionen un mayor descanso para que tenga un sueño placentero y reparador.
El principal riesgo en verano es que el bebé y los niños sufran de una hipertermia o golpe de calor, que se produce cuando su temperatura corporal asciende por encima de los 38 ºC. En estos casos, hay que refrescarle con un baño de agua templada, hidratarlo y acudir al médico lo antes posible, explica la guía de cuidados para el recién nacido, del Hospital Universitario Reina Sofía, en Córdoba, España.
Exponer al bebé al sol
La exposición solar a estas edades debe ser mínima, por no decir nula. Y es que su barrera cutánea no ha terminado de desarrollarse, señalan los médicos pediatras. El sol es peligroso para la piel, pero también puede provocar deshidratación y golpes de calor, un problema mortal del que advierte la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP): un niño en el interior de un carro estacionado bajo los rayos del sol en verano y sin ventilación, puede alcanzar los 42 o 43 grados de temperatura corporal y morir en el plazo de 30 a 60 minutos.
Si bien los menores de un año no deberían exponerse directamente al sol, según médicos pediatras y especialistas afirman que los bebes no deben ser expuestos al sol entre las 11:00 am y las 16:00 pm horas, en ese caso deben estar bajo sombrillas, con gorras, vestidos con ropa ligera y bien hidratados.
La mejor hora de exposición al sol de los bebés es a partir de las 18:00 horas, pero conviene no abusar tampoco de esa hora. Hay que colocarle protectores solares si ya tienen seis meses, de lo contrario, no se les debe aplicar deberán estar siempre a la sombra. Hasta los tres años o más los niños deben usar protector solar con filtros físicos (óxido de zinc y dióxido de titanio), como recomienda los especialistas.
Recomiendan ponerles siempre, incluso en días nublados, los protectores solares pediátricos con un SPF 50, aplicarlo en las áreas de la piel del bebé que no estén cubiertas por la ropa. Colocarlo antes de salir al aire libre, ya que necesita tiempo para absorberse en la piel. Aplicar nuevamente cada dos horas después de bañarlo, sudar o secarlo con una toalla. Los beneficios adicionales de usar protector solar con SPF 50+ son limitados.
El bebe de vacaciones
Lo médicos pediatras no recomiendan meter al bebé en la playa, piscina y ríos antes de los 6 meses de edad: además de que la temperatura del agua puede estar muy fría para los bebés, también hay riesgo de infecciones por las impurezas del agua.
En todo caso los bebes después de los 6 meses deben ser protegidos con traje de neopreno que les conserva su temperatura corporal. Por otra parte, a esas edades de 6 meses a 3 años no deben usar flotadores, lo mejor son los brazos de sus padres y los chalecos salvavidas.
Los padres o representantes deben tener cuidados en la playa con el salitre, las olas y las medusas. Las piscinas no son recomendadas por el cloro y la contaminación. En los ríos, pantanos y piscinas naturales hay que ser prudente con la calidad del agua, las corrientes y la temperatura.
Hidratación en Verano
Es fundamental asegurarle al bebé una buena hidratación , como lo recomienda Healthychildren.org para combatir las altas temperaturas. Los síntomas más comunes para detectar una deshidratación son el llanto sin lágrima, que el bebé no moja el pañal con frecuencia y problemas digestivos.
Si el bebé esta en amamantando, no es necesario darle más líquido, ya que la leche materna contiene todos los nutrientes y líquidos que le hacen falta. En caso de darle tetero, tampoco sería necesario darle líquido extra. De todas formas, se puede añadir un poquito de agua en la leche (máximo 10 cc) en caso de necesidad.
Si el calor es intenso, puedes probar en darle un biberón extra con agua, pero es posible que lo rechace, al no estar acostumbrado.
Gastroenteritis
Es importante estar atenta, ya que el verano activa las bacterias que provocan la gastroenteritis, y además sus síntomas, diarrea y vómitos, pueden causar deshidratación.
Como se sabe amamantando el bebé se reduce considerablemente el riesgo, lavándote bien las manos entre toma y toma. En el caso de darle tetero, esterilizar primero y usar agua hervida. Si se prepara el tetero con antelación, guardarlo en la nevera hasta antes de tomarlo.
Picaduras de mosquito u otros insectos
Los mosquitos se multiplican en verano, son inevitables, por lo que debemos tomar precauciones para prevenir las picaduras. Hay que instalar mosquiteras en las ventanas de la habitación del bebé, usar antimosquitos eléctricos. Colocar mallas en el cochecito de paseo. Se les puede colocar repelentes especiales para bebés y recomendados por los médicos pediatras. A la hora de aplicarlos no colocarle en las manos, ya que suelen chuparse los dedos y frotarse los ojos. Nunca deben fumigar las habitaciones con insecticidas.
@iraimag
FUENTE: Healthychildren.org, Issuu.com guía de cuidados para el recién nacido, del Hospital Universitario Reina Sofía, en Córdoba. Consumer.es Criarconsentidocomun.com. American Academy of Pediatrics