jueves 2  de  abril 2026
SALUD

¿Un solo corazón para tantas emociones?

El estrés, la depresión, la ansiedad y otros factores pueden llevar a afecciones cardíacas como el llamado síndrome del corazón roto
Diario las Américas | GRETHEL DELGADO
Por GRETHEL DELGADO

MIAMI— “La ira, el resentimiento y los celos no cambian el corazón de los otros, solo cambian el tuyo”, dijo la terapista Shannon L. Alder. Desde hace mucho tiempo se ha investigado la relación que existe entre nuestro corazón biológico y el “corazón emocional”, es decir, las reacciones de ese importante órgano ante los estados emocionales.

Frente a un sinnúmero de emociones fuertes, incluso las que podríamos considerar positivas, el corazón padece los efectos de los cambios de humor, que pueden expresarse en taquicardia y aumento de la presión arterial, por ejemplo.

Vivir para trabajar, y el corazón que aguante

Un estilo de vida agitado, donde el trabajo y las responsabilidades generan mucho estrés, suele afectar notablemente la salud en general, y el corazón es uno de los órganos más sensibles a esta rutina.

“Las enfermedades del corazón son la principal causa de muerte de hombres y mujeres en los Estados Unidos”, informa el Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos. Y como apunta la FDA, “la enfermedad cardíaca es la causa de muerte principal en la población femenina”. “Las enfermedades del corazón son la principal causa de muerte de hombres y mujeres en los Estados Unidos”, informa el Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos. Y como apunta la FDA, “la enfermedad cardíaca es la causa de muerte principal en la población femenina”.

Asimismo, los CDC han revelado que “los adultos en los EEUU tienen un corazón 7 años mayor de lo que debería ser”. Y agregan que “la mayoría de los adultos en los Estados Unidos tienen un corazón de mayor edad que su edad real. Una forma de entender su riesgo de tener un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular (derrame cerebral) es saber la ‘edad de su corazón’, o sea la edad que tienen su corazón y vasos sanguíneos como resultado de sus factores de riesgo de ataque cardíaco y accidente cerebrovascular”.

infografía CDC-corazon
Infografía que muestra el porcentaje de adultos (de 30 a 74 años sin antecedentes de ataque cardíaco y accidente cerebrovascular) cuyo corazón tiene una edad 5 o más años mayor que su edad real. Sistema de Vigilancia de Factores de Riesgo del Comportamiento, 2011 y 2013. Encuesta Nacional de Exámenes de Salud y Nutrición, 2007-2012.

Infografía que muestra el porcentaje de adultos (de 30 a 74 años sin antecedentes de ataque cardíaco y accidente cerebrovascular) cuyo corazón tiene una edad 5 o más años mayor que su edad real. Sistema de Vigilancia de Factores de Riesgo del Comportamiento, 2011 y 2013. Encuesta Nacional de Exámenes de Salud y Nutrición, 2007-2012.

El estrés, un cambio grande en la vida, la infelicidad, la insatisfacción en el trabajo, la depresión, los conflictos familiares, los problemas en las relaciones amorosas, la pérdida de un ser querido y otros factores pueden propiciar la aparición o agudización de cardiopatías, como informa MedlinePlus, del Departamento de Salud y Servicios Humanos.

Cómo sanar un corazón roto

La manida frase “se me rompió el corazón”, tras un desaire amoroso, tiene un anclaje científico y conecta al corazón con las emociones. Es entonces cuando se habla del llamado síndrome del corazón roto. Según explica la American Psychological Association, “sus pensamientos, actitudes, y emociones son igual de importantes ya que no sólo pueden acelerar el comienzo de la enfermedad del corazón, sino que también pueden interferir en la adopción de pasos positivos para mejorar su salud o la de un ser querido”.

Detalla Mayo Clinic que el síndrome del corazón roto “es una afección cardíaca temporal que a menudo es provocada por situaciones estresantes y emociones extremas. La afección también se puede desencadenar por una enfermedad física grave o una cirugía”. De ahí que una persona con este síndrome podría incluso tener un “dolor repentino de pecho o pensar que están teniendo un ataque cardíaco”.

Hay otros modos de referirse a este síndrome: miocardiopatía por estrés, miocardiopatía de Takotsubo o síndrome de abombamiento apical. El mismo “afecta solo a una parte del corazón e interrumpe temporalmente la función habitual de bombeo. El resto del corazón continúa funcionando correctamente o incluso puede contraerse con más fuerza”.

La diferencia entre el ataque cardíaco y el síndrome del corazón roto es que el primero suele generarse debido a la obstrucción total o casi total de una arteria, y el segundo las arterias no se obstruyen, solo es probable que baje su flujo sanguíneo.

Aunque “la causa exacta del síndrome del corazón roto no está clara”, afirma Mayo Clinic, “se cree que un aumento repentino de las hormonas del estrés, como la adrenalina, podría dañar temporalmente el corazón de algunas personas. No está completamente claro cómo estas hormonas podrían dañar el corazón o si otra cosa es la causa. Una opresión temporal (constricción) de las arterias grandes o pequeñas del corazón puede influir. Las personas que tienen el síndrome del corazón roto también pueden tener un cambio en la estructura del músculo cardíaco”.

Suele presentar varios signos que ayudan a identificarlo, como dolor en el pecho y falta de aire, parecidos a los de un ataque cardíaco. Este síndrome, añade la página de salud, “a menudo es precedido por un evento físico o emocional intenso. Por ejemplo, una enfermedad aguda (como un ataque de asma o una infección por COVID-19), una cirugía mayor o una fractura de hueso puede llevar al síndrome del corazón roto. Todo aquello que cause una respuesta emocional fuerte, como una muerte u otra pérdida, o una discusión fuerte, puede desencadenar esta afección”.

En muy pocas ocasiones, el uso de sustancias como drogas ilícitas estimulantes, medicamentos de emergencia (para casos de asma y reacciones alérgicas) y descongestionantes nasales pueden provocar este síndrome.

Ahora bien, hay maneras de tratar los síntomas del síndrome del corazón roto, que puede revertirse en varias semanas. Ante todo, es necesario reducir las situaciones de estrés y las emociones fuertes. En torno a la medicación, “muchos proveedores de atención médica recomiendan el tratamiento a largo plazo con betabloqueadores o medicamentos similares que bloquean los efectos potencialmente dañinos de las hormonas del estrés en el corazón”.

La American Psychological Association aconseja que, frente a “sentimientos de tristeza o vacío, pérdida de interés en actividades de la vida diaria o en actividades placenteras, pérdida de energía o desórdenes del sueño o de comer”, se impone discutir estos aspectos con un médico.

¿Cómo prevenir afecciones cardíacas?

En general, la FDA recomienda evitar situaciones estresantes, meditar, realizar ejercicios de forma regular, seguir una dieta saludable para el corazón (con alimentos bajos en sal, libres de grasas trans y de azúcar), y eliminar o reducir el consumo de alcohol y tabaco.

Aconseja también seguir de cerca los problemas de salud como la diabetes, el colesterol alto y la hipertensión, que pueden aumentar el riesgo de padecer enfermedades cardíacas. Para eso, recuerda la importancia de seguir los tratamientos adecuados y evitar complicaciones como desajustes de los niveles de azúcar en los diabéticos, o el aumento de la presión arterial en hipertensos.

Por último, hay que tener en cuenta la precaución a la hora de tomar aspirina. La idea de que el consumo diario de aspirina es beneficioso para el corazón, no funciona del mismo modo para todas las personas. Por eso se advierte la necesidad de consultar con el médico previamente para saber si la aspirina es adecuada en su caso, así como la cantidad a tomar, y la frecuencia.

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