MIAMI.- Desde que uno se detiene ante el umbral del hermoso Betsy Hotel, en Miami Beach, siente que no se trata de otro hotel en la famosa línea de costa y epicentro turístico de Ocean Drive. Las paredes de esta joya arquitectónica de los años 40 guardan memorias literarias y un enorme respeto por el arte.
Es posible que alguna que otra vez los reciban Betsy y Rosa, los Canine Executive Officers del hotel, dos adorables anfitriones que dejan claro desde el principio que en este sitio los peludos de cuatro patas son bienvenidos.
Una vez en el lobby, la música en vivo hace que dejemos atrás el tedio tropical de Miami y nos sintamos en un club de jazz neoyorkino. La decoración elegante y con reminiscencias al esplendor de los años 40 y 50 se combina fluidamente con modernas estructuras.
Poesía en todas partes
Y si uno tiene el privilegio de ser guiado por el dueño del hotel, Johnatan Plutzik, es como si se abriera un espacio dentro de otro espacio, un agujero ficcional donde laten aquellas palabras que su padre, Hyam Plutzik (1911-1962), echó a volar de sus manos al tiempo, y que llegan hasta aquí como un barrido de hojas.
Hace unas semanas tuve el placer de conocer la poesía de Plutzik gracias a la edición bilingüe de 32 Poems, de Suburbano Ediciones. Sin duda, un feliz hallazgo y una voz poética profunda que abraza este hotel y seduce a los curiosos, como dos amables señoras de California que conocí en el bar y se maravillaron por la historia de Plutzik. Quedaron aún más sorprendidas al ver la misteriosa puerta de The Writer’s Room.
¿Qué es The Writer’s Room? Un espacio creado en 2012 para que artistas realicen proyectos mientras son alojados en una habitación donde hay incluso un escritorio que perteneció a Plutzik. Vale destacar que el poeta, tres veces finalista del Pulitzer, se alojó con las tropas estadounidenses en este hotel durante la Segunda Guerra Mundial, de camino a la guerra.
Además, este tipo de habitación se inspira en las salas de escritura que solían tener muchos hoteles de Miami antes de la guerra para que visitantes y huéspedes dejaran por escrito sus impresiones. Ahora, los artistas en residencia se benefician de este mecenazgo para desarrollar sus obras, al tiempo que realizan actividades ante el público para compartir su trabajo.
Pero hay más literatura en el Betsy. Durante todo el año, la música, los recitales de poesía y los festivales de arte ocupan el calendario de actividades. Una apacible biblioteca que parece flotar fuera del tiempo, invita a leer y quedarse a vivir entre libros, esculturas y una foto de la gran Celia Cruz. Esta es una de las tantas salas para leer o trabajar que ofrece el hotel, que tiene libros hasta en el ascensor.
En sus espacios al aire libre, destaca el Poetry Rail, una estructura de arte público en homenaje a 12 poetas que han influido en la literatura, la cultura y el espíritu de Miami. Y justo al lado, una enorme estructura en forma de orbe funciona como un puente elevado entre los dos bloques del hotel.
No en vano este hotel fue reconocido en 2013 como el Mejor Hotel Literario por el NY Times, y uno de los 14 mejores hoteles inspirados en la literatura a nivel mundial, según CNN.
Un museo, un hotel, un viaje al pasado
El Betsy Hotel fue construido en 1942 por el arquitecto L. Murray Dixon, a cargo de famosos hoteles Art Deco de Miami Beach, y se erige como el único ejemplo actual de la arquitectura georgiana de Florida en Ocean Drive. En 1970 este hotel fue incluido en el Registro Estatal de Sitios Históricos.
En las paredes, en casi todas, hay obras de arte: fotografías poco conocidas de los Beatles y de un joven Mick Jagger, esculturas de Zimbabwe, piezas de Ricardo Cavolo, de Carlos Betancourt, fotografías tomadas por Andy Sweet, Bob Bonis, Paul Saltzman, Alessandro Sarno, Carlos Andres Cruz y otros. Es por eso que al entrar en lo que llaman la galería del hotel, le pregunté si todo el hotel no era una galería, y no me equivocaba. Hay más de 700 obras de arte; es el lujo de hospedarse en un museo.
Como dato curioso, las fotos expuestas en el Carlton Room Café, tomadas por Paul Saltzman en Rishikesh (India) en 1968, tienen una historia interesante. A los 23 años, Saltzman visitó la India para trabajar en un documental. Su novia le dijo que estaba con otro hombre y que lo abandonaba. En busca de un alivio espiritual, Saltzman fue a la ciudad santa de Rishikesh, donde casualmente estaban los Beatles en un retiro de meditación con Maharishi Mahesh Yogi.
Los músicos le permitieron fotografiarlos y así nació la colección The Inner Light: The Beatles in India, con imágenes descritas como unas de las más íntimas de la banda.
En 2017, The Betsy recibió un premio de Americans for the Arts como una de las 10 empresas en Estados Unidos que realizan un trabajo que marca el ritmo, impulsa los negocios y construye una comunidad a través de las artes.
1440 Ocean Drive, Miami Beach, FL 33139. www.thebetsyhotel.com