En su espacio cibernético, la comunicadora puertorriqueña muestra el mundo a sus seguidores, a través de sus ojos, como así indica el slogan de su blog. Dominicci comparte fotos y tips sobre los destinos que ha conocido con la intrépida cámara de su teléfono, su trípode y su espíritu de reportera, que esta vez trae buenas noticias.
“Sigo siendo reportera, solo que ahora escojo cuáles son las noticias que quiero dar, y estas son las que quiero dar”, comentó sobre el contenido de su blog, que destaca los lugares que ha visitado, de una manera divertida y amena con imágenes y videos.
Y fue precisamente tras su salida de la cadena Telemundo, a finales del pasado año, que se aventuró a este nuevo proyecto, del cual cuidó cada detalle en las diferentes etapas de su creación, desde la fase conceptual hasta la culminación.
“Pasé las Navidades pasadas con la familia y en enero comencé a trabajar en la construcción del website. Me involucré en todo, desde el tamaño de la letra, el color, todo”, recalcó sobre la página que vio la luz a mediados de este año.
Es que para Dominicci más que un hobby, viajar resulta una necesidad espiritual y una muy hábil herramienta de crecimiento personal, que debe ser opción de todos, sin excepción.
“Creo que viajar transforma y es la mejor educación que existe, además nos hace mejor como seres humanos, porque en la medida en que viajamos y nos exponemos a otras culturas, aprendemos a entenderlas y a ser más tolerante con las diferencias de otras nacionalidades, y hay más respeto, por tanto nos convertimos en mejores personas”, expresó la ganadora del Emmy.
“Y mientras a más temprana edad se viaje, mejor, porque estamos llenos de prejuicios, y es necesario viajar para que esos prejuicios no echen raíces”, agregó.
En su caso, la pasión por conocer nuevos destinos la ha acompañado a lo largo de su vida.
“Siempre he amado viajar, es mi terapia, mi escuela, mi escape. Entonces, le encuentro tantos beneficios que cada vez que conozco a alguien que está atravesando un momento de crisis, le aconsejo que se vaya de viaje porque es como un refresh, un reset [un nuevo comienzo]”, recalcó.
Incluso, recordó una ocasión en la que olvidó su pasaporte y al llegar al aeropuerto en Nueva York, donde vivía, no dudó en aventurarse hacia Miami, donde el vuelo internacional haría escala, ante la imposibilidad de viajar fuera del país.
“Cuando me pidieron el pasaporte, casi me desmayo, porque me di cuenta que lo había olvidado. Le dije a la dependienta que me dejara llegar a Miami que yo decidía qué hacer en el viaje. Cuando llegué, miré la pantalla y vi que el próximo vuelo iba para St. Thomas y pensé: bueno ya estuve ahí, pero si llego hasta allá y cruzo la isla, me puedo montar en un ferry y llegar a St. John”, comentó.
“Yo veo todas esas puertas y digo Dios mío tantas posibilidades, me puedo ir por aquí, por allí. Recuerdo una vez haber ido al aeropuerto y decir para donde sale el próximo vuelo”, agregó entre risas.
Por eso exhorta a viajar y punto, sin esperar por nadie ni por las circunstancias propicias.
“Algo que propongo es que viajemos solas, porque si esperamos a que nos puedan acompañar, se encarece el costo y terminamos no yendo, o tal vez queremos ir a un sitio y la otra persona no quiere. Entonces hay que ir solo y se disfruta hasta más”, resaltó Dominicci, quien a menudo sigue esta sugerencia, aunque a veces no prescinde de la compañía de su hijo o una hermana.
Aunque no fue solo su adicción a los viajes lo que la llevó a desarrollar su blog, también influyó su deseo de ser portadora de buenas nuevas y alejarse un poco de la negatividad que conlleva reportar sobre el acontecer noticioso.
“Descubrí que cuando estaba de viaje cubriendo una noticia, aunque fuera una catástrofe, y compartía lugares de ese destino, la gente se interesaba, pedía más fotos, información sobre ese sitio”, indicó.
“También me di cuenta de que los hispanos quieren que sus países sean reflejados en una luz bonita, positiva, que no solo se muestre los problemas sociales, sino lo que cada país tiene que ofrecer en términos culturales y turísticos”, agregó.
Y de esa epifanía surgió su apuesta digital, que se trata de una singular mezcla de la historia y cultura de lugares visitados, así como consejos prácticos sobre qué hacer, dónde hospedarse, qué comprar como souvenirs, cómo empacar y qué tomar en cuenta a la hora de viajar, detalles que, según esta trotamundos empedernida, facilitan los quehaceres en torno a un viaje para así poder disfrutar lo que realmente vale la pena: la experiencia de conocer un lugar nuevo.
“En Capadocia me quedé en un hotel cueva, entonces explicó cómo se construyen, cómo tallan las rocas que son de formación volcánica, por lo que las piedras son más blandas”, comentó sobre su estadía en esa región histórica e inmensa de Turquía.
“Por ejemplo, en Capadocia, que es muy grande, nombro los pueblos más turísticos, para quienes deseen estar en el meollo de la situación, y los más tranquilos para los que prefieran aproximarse a la cultura de los locales”, añadió.
Para conocer el mundo a través de los ojos de Carmen Dominicci, tomar nota sobre algún destino de ensueño, o simplemente prepararse para su próxima aventura, consulte Carmendominicci.com.