DIARIO LAS AMÉRICAS conversó con Sandoval sobre su participación en la primera temporada de MasterChef Latino, esta vez lejos de la estufa y con la tarea de juzgar el desempeño de los concursantes.
“Es un cambio muy grande, pero me siento muy emocionada porque es una gran dicha haber llevado mi carrera hasta este punto, y también porque podré enseñar lo que he aprendido en la cocina por los últimos 20 años y lo que aprendí en MasterChef”, expresó la vencedora de la sexta temporada del popular concurso culinario que la cadena Fox trasmitió.
Sandoval afirmó que se tomará la labor de guiar a los participantes “muy a pecho”, porque haber sido concursante le permite valorar el trabajo que estos realizan y, a la vez, le servirá a la hora de emitir un criterio.
“Creo que hasta cierto punto sí los voy a entender, porque sé lo que es estar contrarreloj y que el tiempo se vaya en nada. Pero conforme avance la competencia, tal vez voy a tener menos paciencia, porque sé lo que se necesita para llegar al triunfo, conozco el desempeño”, indicó.
Asimismo, comentó que espera que los concursantes lleguen con la misma entrega y dedicación que ella tuvo. Y que, a través de los platillos que elaborarán ante cámaras, expongan sus lazos culturales, algo que considera fue uno de los factores que propiciaron su éxito.
“Como jueza, mi expectativa es que vengan con toda la pasión por la cocina que los impulsó a ser parte de esta competencia en busca del título del primer máster chef latino, quiero ver que se aten mucho a sus raíces, porque creo una de las cosas que me llevaron al triunfo fue ser muy allegada a mis raíces, pienso que de ahí viene nuestro amor a la cocina”, aseguró.
Pero no basta sólo tener buena mano para sazonar y un paladar que indique el punto exacto, según Sandoval, la humildad es un ingrediente clave en la creatividad al condimentar, principalmente, para aceptar sugerencias.
“Es muy importante ser humilde en la cocina, porque hay muchas maneras de hacer algo, siempre hay técnicas nuevas que aprender. Entonces la humildad es importante, no deben pensar que entran a la cocina sabiéndolo todo, para que puedan asimilar las críticas”, dijo.
Sobre la diversidad culinaria que el programa reflejará, afirmó que es, precisamente, lo que más le atrae del show, porque es una manera de dar a conocer al mundo el sabor de su tierra y combatir ese estereotipo formado, que enlaza la identidad mexicana con la de todos los latinos. Pero también mostrará los distintos sabores que conforman la cocina latina, más allá de las recetas típicas de algún país de Latinoamérica.
“Mi parte favorita de este programa es la gran diversidad que habrá, porque mucha gente cuando escucha ‘latino’, automáticamente piensa en mexicanos. Y una de las cosas que me hace más feliz es poder ver la variedad: comida mexicana, puertorriqueña, chilena, guatemalteca, venezolana, dominicana, peruana”, expresó.
“Quiero que la gente conozca cómo se llaman los platos similares en distintos lugares, que tal vez tengan uno o dos ingredientes diferentes, y que uno mismo como latino reconozca la diversidad de nuestra comida”, agregó.
Durante el estreno de MasterChef Latino, 56 aspirantes demostrarán sus dotes culinarias con la esperanza de integrar el equipo de 14 concursantes en el programa que conducirá Arámbula, quien dijo que aprovechará el show para aprender a cocinar.
Telemundo reveló algunas de las identidades de quienes integran el grupo, que este domingo se lanza a la conquista del título de máster chef latino.
Desde la Isla del Encanto, participa Sor Juliana (sí, una monja). Representado a la Gran Manzana, llega Ángel Roble, un bombero. De Florida compiten Santiago Carrillo, colombiano de Miami que administra un restaurante; y Michelle Goyo Sánchez, estudiante venezolana, entre otros cuya creatividad y destreza en la cocina serán juzgadas por Sandoval, quien también comentó sobre lo que MasterChef ha significado para su carrera más allá de la televisión.
“Cuando decidí entrar en la competencia fue una etapa en la que quería cambiar mi vida, desde chiquita he querido abrir mi propio restaurante, escribir un libro de recetas. Ese era mi un sueño, y gracias a este programa tuve la oportunidad de avanzar hacia esa dirección”, manifestó.
Sobre los frutos que ya le ha dejado su victoria en el popular certamen, mencionó la publicación en 2016 de Claudia’s Cocina: A Taste of Mexico, un recetario en el que indica cómo preparar su platillo favorito: chiles rellenos, entre otras exquisiteces de la gastronomía de la que afloran muchas de sus anécdotas.
“Uno de mis mejores recuerdos es de cuando comía chiles rellenos estando embarazada, mi hija ya tiene 12 años. Ese era mi antojo, hacía chiles rellenos todos los días”, repasó.
“Mucha gente dice que les da flojera (vagancia) hacerlos, pero para mí es una terapia, desde pelarlos, sazonarlos, rellenarlos, y luego lograr algo tan delicioso como los chiles rellenos, ya sean de atún, pescado, de todo”, agregó.
De la cocina de su abuela, adonde se remonta su pasión por ese arte milenario, no olvida el olor a jitomate, ingrediente esencial, al igual que el chile, en la elaboración de las salsas o moles, algo de lo que, indiscutiblemente, no pueden prescindir las recetas mexicanas.
“Soy auténticamente mexicana, sangro puro mexicano, para mí no debe faltar una buena salsa en ningún platillo y, claro, que como buen acompañante, porque no se trata de cualquier salsa para todas las comidas, cada una tienen su lugar”, indicó.
“Mi papá fue chef por 20 años, así que crecí en cocinas, además, mi abuela y mi tía tenían restaurantes en Mazatlán y Tijuana”, añadió la estadounidense nacida en San Diego, California.
Otro gran sueño es precisamente seguir el ejemplo de su familia. Y ya emprendió manos a la obra utilizando el dinero del premio que recibió. El ganador de MasterChef Latino obtiene 100 mil dólares en efectivo.
“Invertí en crear Claudia’s Cocina, una compañía que se ha destacado a nivel nacional, he preparado cenas para celebridades, para eventos privados y organizaciones sin fines de lucro, me he enfocado en eso y también en la promoción de mi libro. Quise crear un negocio a través del cual, tal vez, abra un restaurante en el futuro”.