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Miami una nueva línea: crear diseños para artistas y celebridades del espectáculo">
MIAMI.- Viviana Arboleda refleja en sus diseños el momento en el que vive. Pero también se deja sorprender por lo que los tejidos le van dictando. La diseñadora colombiana prepara una colección para vestir a celebridades. Entre algunas figuras que ha vestido están las cantantes la India y Lena Burke.
Las creaciones que presentará este 2026 están ideadas para posar en alfombras roja o acaparar las miradas en fiestas en las que el brillo o las lentejuelas sean protagonistas, aunque su trabajo se ha inclinado hacia lo minimalista, un estilo que perfeccionó durante los inviernos que enfrentó en España, donde vivió 20 años y se especializó en piezas de cuero.
DIARIO LAS AMÉRICAS conversó con la modista Viviana Arboleda, quien tiene su atelier en Medellín, en el estudio del estilista Emilio Uribe, donde cuenta con un espacio para crear cuando visita Miami.
- ¿Qué dirías transmiten tus piezas?
Lo que más transmite cada colección es el momento que estoy viviendo. Entonces, lo trato de plasmar en las telas. A veces hago mucho negro, o mucho o brillo color, porque estoy alegre. Pero me voy mucho a lo que la misma tela y el cliente me pide o me inspira. Me gusta mucho estudiar las tendencias de moda. Pero no las sigo porque se trata de estar cómodo y sentirse bien, y eso depende de cada cuerpo, las formas. Los diseñadores estamos mal catalogados, somos arquitectos porque hacer una pieza a la medida es como hacer un plano. Es muy diferente a la moda express (ropa no hecha a la medida). Nosotros hacemos un solo plano para una persona. Yo hago cinco moldes según el diseño, luego las correcciones y los movimientos de pinzas.
- ¿Cómo defines la identidad de la marca?
Es lo contrario a lo que ves aquí (vestidos de gala). Yo soy muy minimalista, naturalista, como se ve en la colección de cuero que te mostré. Pero aquí en Miami estoy incursionando en vestir artistas, (que es lo que se conoce como el “too much”). Es que uno quiere ir por aquí, pero Dios lo manda por acá. Él [Emilio Uribe]me decía: ¿pero si yo te he visto haciendo vestidos de 15 y de novias? ¿Por qué no me haces un vestido para una artista que lo quiere en cuatro días? Era para Lena Burke. Y fueron cuatro o cinco días de trabajo día y noche hasta que lo terminé. También influyen mucho el horario del evento y el código de vestuario, ahí es donde el diseñador se condiciona, no en la tendencia.
Se trata de hacer sentir bien a la mujer o al cliente, porque los hombres son mejores clientes, son minimalistas que es más mi estilo. Son más cómodos, más tranquilos con su cuerpo. La mujer tiende a ser más inconforme o insegura. Entonces, como diseñador uno trata de solucionar esas cosas, o sea tapar lo que incomoda o resaltar lo que tienen, por ejemplo, la cintura. Hice un curso de bordado, de técnicas de alta costura, me especialicé en corsetería.
- ¿Qué nos puedes adelantar de la nueva colección de vestidos de gala que preparas?
Son trajes de fiesta o para lucir en una alfombra roja. En 2015, una artista roquera de aquí de Miami, de apellido Morrison, me pidió que le colaborara. Y luego de que seguimos adelante con la colaboración, como entendí muy bien lo que quería, me sugirió que siguiera en esa línea de trabajo con artistas.
A la India le hice un caftán de lentejuelas, plumas y cristales rotados. Se lo presenté cerrado y ella lo quería abierto. Y cuando se lo abrí me dijo: tú sí sabes. Y lo lució espectacular, se veía divino. Hay veces que hay que hacerles el styling. A India la acompañé. A Lena no puede porque era en Panamá, pero yo suelo acompañarlas, les pongo hasta los zapatos, me tiro al piso y se los amarro. Quiero que si confiaron en mí, confíen en que van a salir divinas y les van a llover los halagos.
Para este año quiero también sacar una colección pequeña de vestidos de novia, porque quiero presentarla en un evento que hay aquí. Y quiero hacer una colección de trajes de gala. Y como estamos en Miami, todo el mundo me dice que la tendencia debe ser relacionada al mar. Pero yo digo que no, porque las galas no las hacen en la playa y creo que no se vería bien un vestido de tres metros con olas.
Los trajes de alfombra creo que estarán inspirando en las divas de los años 50, con líneas vintage de pronto en el trabajo de un diseñador que amo, Christian Dior. Toda esa moda retro, elegante, clásica. Me gusta tomar de maestros como Chanel.
- ¿Qué tejidos, además del cuero, te gusta trabajar?
Me gustan mucho las sedas, que son más difíciles de trabajar, la organza, las mallas, aunque no es mi favorito. Me gustan los brocados, las telas pesadas como el mikado de tafetán.
- ¿Cómo evalúas el estado actual de la moda colombiana?
La moda colombiana está invadida de la moda express de los asiáticos, entonces pienso que está muy frenada. En los últimos dos años está muy quieto el trabajo y lo que se produce nacional es hermoso. Hay diseñadores que ya se han hecho de un nombre en el mundo como Silvia Tcherassi. Es muy difícil competir con la moda express, que está acabando con la moda colombiana.
Rescatar piezas o hacerlas nuevas con las líneas antiguas es fantástico. Pero ahora hay nuevas tendencias cada tres meses, que es todo lo opuesto a lo que debe ser. Siempre he recomendado tratar de tener buenas piezas atemporales.
- ¿Qué piezas dirías no deben faltar en el armario de una mujer?
Una camisa blanca, un vestido negro, aunque yo no lo tengo; un cinturón ancho y unos zapatos rojos.
- ¿Cómo descubriste que el diseño de moda era tu pasión?
Estaba estudiando ingeniería de sistemas. Tenía un bebé pequeño y una amiga me dice: ¿pero si eso no es lo que te gusta, por qué no nos metemos a estudiar lo que nos gusta? Y yo le dije: ¿y qué es lo que te gusta? Me respondió que el diseño de moda y que una escuela había abierto en Medellín, casi todas eran en Bogotá. Cuando yo entré, ya era la segunda promoción. Me gradué y me gané una beca para estudiar alta costura en otro lado. Cuando me gradué, como tenía un bebé, estaba comprometida con la familia y el estudio. Llegué trasnochada a presentar el trabajo, estaba muy bien vestida, pero me había quedado con las pantuflas (risas).