MIAMI.- En el universo de los productos digitales, hay trabajos que se miden por lo visible y otros que se miden por lo que sostienen. Lo segundo suele ser más difícil de explicar, pero es lo que separa una interfaz bonita de una experiencia confiable. Ahí es donde se ubica la trayectoria de Eri Mineta: una diseñadora visual que ha construido sistemas para plataformas masivas y que hoy aplica ese mismo rigor a un terreno especialmente sensible, el de la educación y el bienestar emocional infantil en Estados Unidos.
Mineta trabaja actualmente como Lead Visual Designer en tapouts, una plataforma de suscripción utilizada por familias en todo el país, enfocada en programas semanales de coaching grupal para niños y adolescentes orientados a confianza, inteligencia emocional y habilidades socioemocionales. En este tipo de producto, la experiencia no se juega solo en lo que pasa durante una sesión. La verdadera prueba está en lo que ocurre después, cuando los padres necesitan entender el valor, recordar lo aprendido y sentirse acompañados para convertirlo en hábitos. El diseño, en ese punto, deja de ser decoración y se vuelve lenguaje, estructura y puente.
Su rol en tapouts, no se limita a “hacer pantallas”. Mineta es responsable de la experiencia central que ve el usuario, y además define los sistemas visuales y marcos de comunicación que ayudan a sostener la participación de los padres, la retención de suscriptores y la confianza a largo plazo. En un negocio basado en continuidad, esa responsabilidad equivale a tocar el corazón del modelo: todo lo que ayuda a que una familia diga “esto nos está sirviendo” y decida seguir.
Ese enfoque se entiende mejor con un ejemplo concreto: el sistema de correos Session Recap, enviado cada semana a las familias después de cada sesión. No es un mensaje más en la bandeja de entrada, funciona como el resumen oficial de la experiencia, la explicación clara de lo que el niño trabajó y, sobre todo, como una guía para llevarlo a casa con acciones simples. En la práctica, es una pieza de producto que convierte una sesión en una narrativa de progreso y como esa narrativa sostiene el compromiso, también sostiene el negocio.
El proyecto
Mineta lideró el rediseño completo de este sistema, desde la arquitectura de plantillas hasta el lenguaje visual, los componentes reutilizables y la lógica de presentación, con un énfasis claro en lo mobile-first y en la comprensión emocional. El resultado fue pasar de correos densos y textuales a una experiencia más clara, visualmente intuitiva y cálida, capaz de explicar sin abrumar. En el sector educativo y de bienestar, esa diferencia importa más que en otros mercados: cuando el tema es un hijo, los padres no solo buscan información, buscan seguridad, coherencia y señales de cuidado.
La relevancia del proyecto no quedó solo en el interior de la empresa. Este rediseño recibió reconocimientos independientes, incluyendo el GDUSA American Graphic Design Award 2025 y un NYX Award 2025 (Silver Winner) en la categoría de campañas de email marketing. El trabajo fue seleccionado entre miles de postulaciones y también publicado en una edición de diciembre de 2025, lo que refuerza una lectura importante: la calidad visual fue premiada, sí, pero también la idea de que un correo puede ser un “producto” con impacto real en confianza, retención y comunicación.
Detrás de ese resultado hay una manera particular de pensar el diseño. No como una colección de piezas, sino como un sistema que se mantiene en el tiempo y esa manera de trabajar no apareció de la nada.
Antes de tapouts, Mineta pasó años dentro de Rakuten Group en Japón, donde diseñar “a escala” no es una metáfora. Allí participó en plataformas de lealtad y comercio utilizadas por millones de usuarios, en un ecosistema que integra servicios, puntos, campañas y flujos de decisión que deben ser entendibles de inmediato. Su experiencia en Rakuten incluye liderazgo de sistemas visuales y de UX para productos como Rakuten PointClub y una plataforma de cupones integrada, con un trabajo que no se limita a la interfaz final, sino que abarca la gobernanza de diseño, consistencia cross-platform y coordinación con múltiples equipos para que la experiencia sea coherente pese a la complejidad.
Esa etapa explica por qué, en tapouts, su impacto va más allá de un rediseño puntual. Su trabajo se centra en crear una “columna vertebral” visual para todo el ecosistema digital: cómo se ve, cómo se entiende y cómo se siente la interacción con la marca en web, email y flujos de crecimiento. Cuando un producto se apoya en la continuidad, la consistencia no es un lujo, es la forma práctica de construir confianza. En una plataforma que trabaja con familias, esa confianza se construye con detalles acumulados: un tono que no infantiliza, una jerarquía que no confunde, una claridad que reduce fricción, un diseño que anticipa preguntas y acompaña sin invadir.
A eso se suma un perfil que conecta culturas y mercados. Mineta se formó académicamente en Japón y más tarde complementó su trayectoria con estudios en UCLA Extension en Design Communication Arts, un trayecto que suele traducirse en algo tangible: facilidad para moverse entre estrategia, comunicación y producción. En la práctica, significa poder conversar con producto e ingeniería sin perder el enfoque humano, y a la vez crear sistemas visuales que se sostienen cuando el producto crece.
La historia de Eri Mineta, vista desde esta perspectiva, es la historia de un tipo de diseño que pocas veces se describe con justicia. Un diseño que se mide por su capacidad de ordenar, explicar y generar confianza en momentos donde el usuario necesita sentirse acompañado. En el espacio donde educación y bienestar emocional se cruzan, esa capacidad se vuelve misión crítica. No porque suene bien, sino porque define si una familia se queda, si entiende, si confía y si convierte una experiencia digital en un cambio real en la vida cotidiana. En eso, ella es una líder que se ha convertido en una pieza invaluable en el diseño digital contemporáneo.