MADRID.- La historietista Teresa Valera regresa al mundo del cómic con el segundo volumen del libro Contrapaso (Norma Editorial) en el que retrata el glamour del franquismo en los años 50', aunque sin olvidar los problemas sociales que asolaban esa época como la corrupción, la inflación o los primeros conflictos laborales y estudiantiles.
"Todo era muy bonito en los años 50', los trajes de las mujeres y de los hombres, los coches eran maravillosos. El régimen se esforzaba por dar una imagen glamourosa de lo que pasaba, pero no todo era así de bonito. Las mujeres no podían estudiar y eran conscientes de todo eso", expresó la escritora en rueda de prensa celebrada en la librería Omega Center (Madrid).
La autora recordó que esa época tan profunda en la historia de España sigue un poco viva porque la herida está abierta. En esta ocasión, Contrapaso. Mayores con reparos se sitúa en el Madrid de 1956 y se centra en la censura que había en el cine en esa época porque era el arte más popular junto con el fútbol y los toros.
Contrastes de los años 50' expuestos en el libro
"En el cine se metió mucho para intentar controlar el entretenimiento y así manejar las costumbres y la moral de la población. Pero eso cambia cuando llega el desembarco de Hollywood y demandan una cierta apertura con la libertad religiosa y con otros temas", explicó la escritora.
Valera reconoció que le interesaba abordar los contrastes de los años 50', como por ejemplo saber cómo era la vida de la sociedad afín al régimen y cómo era la vida de las personas que realmente sobrevivían al abandonar el mundo rural.
Uno de los temas que aborda el cómic es la corrupción institucionalizada. Al respecto, Valero recoge un caso real de especulación urbanística en la que una hermana de Francisco Franco supo conseguir una indemnización impresionante por unos terrenos que no existían. "Tenía un talento especial para quedarse con ciertas propiedades. Se trató de unos terrenos que se iban a expropiar y supo conseguir una indemnización impresionante por algo que no existía y que no había comprado por nada. El mismo Carrero Blanco dijo que la voracidad de esta señora era insaciable", develó.
"El grueso de autores crean por amor al arte"
Este nuevo cómic le llevó cuatro años de trabajo, un tiempo que reconoció fue inversión enorme de horas y energía, y por ello el volumen concluirá con una tercera entrega. "Se va a quedar en un tercero por mi salud. Para mi es una inversión enorme de tiempo y energía. Trabajo muchísimas horas. El primer año lo pierdes todo en viajes, pero no te sientas a trabajar. El resto es picar piedra y son un montón de horas. Necesito ir a cosas más fáciles", comentó.
Preguntada acerca del estado actual del sector, Valero afirmó que la industria atraviesa un momento enorme de creatividad, aunque añadió que para los autores todavía es un medio muy precario.
"Los editores, las librerías o la distribución pueden sacar porcentaje de muchos libros que salen a la vez. En cambio, los autores solamente sacamos porcentaje de beneficios de su libro. Si estás trabajando entre uno o cuatro años en un proyecto, luego el libro muchas veces pasa muy rápido por las librerías porque hay mucha competencia. Se edita un montón", aseguró.
La escritora señaló que es una desproporción enorme el que existe entre el trabajo de creación y el tiempo de exposición, si bien aclaró que ella es afortunada porque su primer cómic de Contrapaso aún se encuentra en algunas librerías. "Es algo extrañísimo porque salió hace casi cinco años y yo sigo recibiendo los derechos", subrayó.
Sin embargo, lamentó que el grueso de los creadores trabajan exclusivamente por amor al arte, al mismo tiempo que agradeció que el Ministerio de Cultura y la Sectorial del Cómic estén arrimando el hombro, a quienes le piden no olvidar mejorar las condiciones de los autores porque al final son los responsables de las obras.
FUENTE: Europa Press