MIAMI.- Maluma es, quizás, el cantautor más conectado de Latinoamérica. Desde sus inicios, Twitter, Facebook e Instagram fueron herramientas para difundir su trabajo, su marca y su popularidad. Las redes sociales lo acompañan a donde va, en ellas se muestra y construye su imagen cada día, con ellas gana cada vez más público y seguidores. Su teléfono y las redes sociales, dice, forman parte natural de su vida cotidiana.
Es por eso que la conferencia de los Billboard, que se celebra en Miami previa a los premios de este jueves, lo invitó hoy para conversar sobre las formas en que socializa a través de internet. Algo que le viene natural, dice. A sus 23 años, se considera un millenial: “yo nací en la era de la tecnología. Cuando era niño, ya todo el mundo usaba Twitter”.
De todas las redes sociales, asegura preferir Instagram, porque “se ha convertido en un canal de televisión”. Ahí puede hacer casi todo lo que haría en otras redes sociales. En ella publica fotos y videos de su cotidianidad, algo que considera importante para mostrarse tal como es.
Según el intérprete, su regla para alcanzar más seguidores es mantenerse real. Por eso, asegura, le gusta compartir lo que hace en su día a día.
“Me gusta mostrar si hago ejercicios, lo que como. Igual si me voy de party (fiesta), porque soy joven y también me gusta divertirme”.
En su vida, tanto en la real como en la virtual, el cantante asegura que una de sus grandes preocupaciones es cómo mantener la delgada línea divisoria de la privacidad: qué mostrar y qué callar, cómo mantener su intimidad al margen, cómo encontrar el balance entre lo que la gente quiere saber y lo que él debe mantener en el terreno infranqueable de su individualidad.
Para el colombiano, que saltó a la fama en su país con 17 años y dos años después ya sonaba en las listas de éxito de Latinoamérica, la conquista del mercado americano constituye una de sus metas a corto plazo. Afirma que no quiere alejarse del mundo latino, porque viene de ahí, pero hacer música en inglés podría abrirle las puertas en Estados Unidos.
“Me encantaría hacer lo que hago en spanglish, porque a los estadounidenses les encanta el español”.
Al trabajar, comenta, prefiere a personas que, cuando esté “en desgracia”, estén a su lado. “Cuando no tienes dinero y no tienes fama, nadie quiere trabajar contigo. Por eso hay que seleccionar a personas apasionadas, para que el día que estés abajo, también te den la mano”.
Para el músico, más allá de las redes sociales y la inserción en los mercados, la clave del verdadero éxito está en hacer lo que uno ama y no ser esclavo de su trabajo. Ser dueño de su tiempo y, sobre todo, disfrutar lo que uno hace. “Soy exitoso, porque soy feliz”, afirma.
Pero hay algo que considera más importante Maluma, cuyo nombre artístico está compuesto por las iniciales de sus padres y de su hermana: no olvidar quién uno es. Algo para lo que considera indispensable a su familia. “Ellos siempre te van a ayudar a mantener la humildad”. Otra de sus claves, dice, es recordar que detrás de Maluma está la persona que él es.
“Más allá de mis premios, hay un ser humano que se llama Juan Luis. Eso lo tengo presente y eso también me ayuda a ser feliz y hacer lo que hago”.