MIAMI.- Pasión y romance toman vuelo en Le Corsaire Suite, una pieza clásica de ballet que vale la pena apreciar, sobre todo gracias al virtuosismo de los intérpretes del Ballet Clásico Cubano de Miami (CCBM), así como de los bailarines invitados. Con dirección artística de Eriberto Jiménez, este sábado 11 de junio en el Miami-Dade County Auditorium, se contará la historia de la esclava Medora y el capitán de navío Conrad, una trama que ha enamorado a muchas generaciones desde su estreno en 1856.
Entre colorido, solos y pas de deux, la propuesta del CCBM recoge sublimes extractos de este ballet clásico y ofrece al público la oportunidad de apreciar pulidas ejecuciones del Pas d'Esclave, Le Corsaire Pas de Deux, el Grand Pas de Trois des Odalisques y Le Jardin Animé, entre otras. Es una ocasión perfecta para apreciar una presentación de ballet clásico que ha enamorado al público en todo el mundo desde el siglo XIX.
La pieza original, Le Corsaire, es un ballet con coreografía de Joseph Mazilier y libreto de Jules-Henri Vernoy de Saint-Georges, con alrededor de 2 horas y 40 minutos de duración. El mismo se estructura en tres actos, cinco cuadros y un epílogo, y se estrenó por primera vez en el año 1856 en la Ópera de París. La historia se alimenta de dos obras monumentales: el poema The Corsair, del escritor Lord Byron, y la ópera derivada del mismo, El corsario, de Giuseppe Verdi, con música de Adolphe Adam. Poco después, en 1858, Marius Petipa y Jules Perrot renovaron el ballet para su presentación en el Teatro Bolshói. De hecho, esta versión ha inspirado numerosas producciones.
El Ballet Clásico Cubano de Miami nació gracias al empeño del bailarín Pedro Pablo Peña en 2007, que luchó para perpetuar el rigor y la belleza de la Escuela de Ballet de Cuba. Desde entonces, su misión ha sido promover y preservar el repertorio clásico, sobre todo su técnica y estilo, según los rigurosos lineamientos educativos de esta reconocida escuela que tantos bailarines talentosos ha formado.
Eriberto Jiménez, quien trabajó junto a Peña durante casi 30 años y ahora asume la dirección del CCBM, comentó a DIARIO LAS AMÉRICAS acerca de Le Corsaire Suite, el cuarto programa de la temporada 2001-2022.
Como recordó, “en esta ciudad no hay una compañía que se dedique a poner puramente obras clásicas”, de ahí que “los costos de poner ballet clásico, como la ópera, son muy altos”. Por esa razón, explicó, “tratamos de poner una suite más pequeña. Son piezas que ya tenemos dentro del repertorio y es un ballet que gusta mucho”.
Vale destacar que esta compañía de ballet se caracteriza por el constante flujo de bailarines de otras compañías, además de los intérpretes que forman parte del plantel. Si bien el CCBM tiene un grupo base de cuerpo de baile y solistas, la compañía suele traer a los bailarines principales invitados, de diferentes compañías, como Marize Fumero (del Milwaukee Ballet), Humberto Rivera Blanco (del Kansas City Ballet), Jorge Oscar Sánchez y Katherine Barkman (del Washington Ballet) en este caso. También tienen una colaboración con el Sant Lucie Ballet, de la Florida, y la International Dance Academy, en Weston.
Jiménez recalcó la intención de continuar con el legado de Pedro Pablo Peña, “porque siempre me gustó promover la metodología de la escuela de ballet cubana, que es la única escuela que existe en este hemisferio y que ha existido por los últimos 60 años”.
Según agregó, “ahora la escuela estadounidense está surgiendo un poco pero todavía está viendo cómo poner las cosas juntas. La idea de Peña cuando fundó el CCBM era preservar la escuela cubana fuera de Cuba. Tenemos también muchos cubanos en el exilio que enseñan esa metodología y están regados por todo el mundo”.
El equipo del CCBM ha estado trabajando durante varios meses para pulir los detalles de una coreografía desafiante, al tiempo que la compañía enfrenta diversas dificultades. “La compañía aún no tiene fondos para tener bailarines contratados con un sueldo fijo como lo tiene, por ejemplo, el Miami City Ballet. Entonces a veces me toca jugar con los horarios de los bailarines que vienen. Precisamente por eso tenemos la colaboración de la International Dance Academy, un estudio con el que llevo trabajando como 20 años y tienen unas niñas muy bien entrenadas, y parte del cuerpo de baile son chicas que vienen de ahí. Tenemos la colaboración del Saint Lucie Ballet, fundado por un cubano”.
“Es un trabajo duro y lo hacemos con gusto. Somos casi la única compañía que pone ballets clásicos en esta ciudad. Entonces tenemos que seguir luchando. Como somos una organización sin ánimo de libro, siempre estamos buscando fondos privados, sobre todo de la comunidad hispana, que nos sirvan de apoyo para seguir”.
Para los interesados en acercarse a esta famosa compañía de ballet y vivir la experiencia de cerca, existen varios programas y talleres. Este verano llega un taller intensivo en colaboración con el Festival Internacional de Ballet de Miami para estudiantes de niveles intermedio y avanzado, de 11 a
17 años, del 25 de julio al 12 de agosto. El programa está enfocado en la Técnica del Ballet Clásico Cubano e incluirá también las siguientes materias: Pointe, Variaciones, Pas de Deux, Danza de Personajes, Flamenco, Contemporáneo, Preparación Física, Apreciación de la Danza, Maquillaje y Nutrición.
Más sobre la compañía
Fundado en 2006 por Pedro Pablo Peña, quien fuera Director del Festival Internacional de Ballet de Miami, el CCBM se dedica exclusivamente a interpretar y preservar el repertorio de ballet clásico como lo ejemplifica la tradición de ballet cubano de renombre mundial. CCBM es la única compañía de ballet profesional en Miami que produce exclusivamente obras de ballet clásico.
Muchos bailarines vienen al condado de Miami-Dade en busca de un lugar para continuar sus carreras, incluidos los refugiados y desertores cubanos, muchos de los cuales han pasado a formar parte de prestigiosas compañías de danza en los EEUU y en el extranjero.
Ejemplos notables incluyen a Miguel Ángel Blanco en el Joffrey Ballet de Chicago, Ihosvany Rodríguez, Josué Justiz, Walter Gutiérrez en el San Jose Ballet of California, Taras Domitro en el San Francisco Ballet, Hayna Gutiérrez en el Alberta Ballet of Canada, Jordan Elizabeth Long actualmente en Miami City Ballet, formalmente el Dutch National Ballet, Países Bajos, Arianne Martin y Randy Crespo en el Arizona Ballet, y otros. Un gran orgullo para esta organización es que estos bailarines, aunque han continuado con sus carreras, vuelven a bailar con ellos año tras año, un testimonio de las relaciones de por vida que se forjan los bailarines talentosos.
Entradas: cubanclassicalballetofmiami.org o ticketmaster.com.