MIAMI.- La actriz Kelley Mack, famosa por su rol en la serie The Walking Dead, falleció a los 33 años, luego de luchar contra un cáncer. La intérprete había sido diagnosticada con un glioma, un tipo de tumor cerebral que se origina en las células gliales y que atacaba su sistema nervioso central.
El fallecimiento ocurrió el sábado 2 de agosto, pero la familia publicó la noticia el martes 5 en redes sociales.
"Con profunda tristeza anunciamos el fallecimiento de nuestra querida Kelley. Una luz tan brillante y ferviente se ha trasladado al más allá, adonde todos debemos ir eventualmente", reza la publicación que fue compartida en la cuenta de Instagram de Mack con su foto .
El comunicado asevera que la actriz murió en paz y acompañada de familia.
Trayectoria
Siempre fue una apasionada por el cine. En 2014, Mack obtuvo una licenciatura en cinematografía del Dodge College of Film en Chapman University en Orange, California. Tras culminar sus estudios, vivió y trabajó en Los Ángeles durante los últimos 11 años.
Cuenta con 35 créditos como actriz y cinco como productora.
Kelley Mack dio vida a Addy en la novena temporada de la serie de FX The Walking Dead. También interpretó a Penélope Jacobsen la octava temporada de Chicago Med y en 9-1-1 de FOX. Asimismo, fue Alice en el filme Broadcast Signal Intrusion y Wilda en Delicate Arch.
Además, Kelley hizo trabajos de doblaje, donde destaca su participación en Spider-Man: Into the Spider-Verse como la voz del personaje de Hailee Steinfeld, Gwen Stacy.
Le sobreviven sus padres, Kristen y Lindsay Klebenow; dos hermanos menores: su hermana Kathryn; su hermano Parker, también actor; sus abuelos Lois y Larry; y su novio, Logan.