MIAMI— “Es un extraordinario honor”, dijo a DIARIO LAS AMÉRICAS el escritor cubano Antonio Orlando Rodríguez, residente en Miami, Florida, tras ganar el XVIII Premio Iberoamericano SM de Literatura Infantil y Juvenil.
MIAMI— “Es un extraordinario honor”, dijo a DIARIO LAS AMÉRICAS el escritor cubano Antonio Orlando Rodríguez, residente en Miami, Florida, tras ganar el XVIII Premio Iberoamericano SM de Literatura Infantil y Juvenil.
Este 22 de septiembre, a través de la página de la Fundación SM, se hizo público el fallo del jurado, que tomó la decisión de forma unánime. Recibirá el premio durante la Feria Internacional del Libro de Guadalajara el próximo 29 de noviembre.
Este codiciado reconocimiento, del que suele decirse que es como el premio Hans Christian Andersen para quienes escriben en portugués y español, valora la trayectoria del autor nacido en Cuba en 1956, que también suma una amplia obra para adultos, como la novela Chiquita (Premio Alfaguara 2008), traducida a varios idiomas.
La postulación fue presentada por la Fundación Cuatrogatos, entidad cultural sin ánimo de lucro en el sur de Florida, que promueve la lectura y la creación en español. Como explicó la Fundación SM en un comunicado, al certamen se presentaron 23 postulaciones de nueve países de Iberoamérica (Argentina, Brasil, Cuba, España, Guatemala, México, Paraguay, Portugal y Uruguay).
“Me hace feliz porque es un premio que reconoce toda la trayectoria y la obra del autor. Llevo 47 años en el mundo de la creación literaria para la infancia, así que este premio me ha hecho mirar atrás, repasar el camino recorrido y los libros publicados, y también me ha hecho pensar en el futuro, en todas las historias y los versos para niños que hay dentro de mi cabeza, esperando que me siente a escribirlos”, confesó a este medio Antonio Orlando Rodríguez.
Sobre su amor por la literatura para los más jóvenes contó que escribe para los niños “porque me encantan su capacidad de asombro, la limpidez de su mirada y su disposición para disfrutar tanto de la fantasía, del humor y del absurdo como de la poesía y la belleza que hay en lo cotidiano, en lo en apariencia insignificante”.
Por eso, el también investigador literario y promotor cultural busca “la comunicación con esos lectores desde la autenticidad y el respeto, sin menoscabar su inteligencia y su sensibilidad. Prefiero la sencillez y la transparencia de las formas, pero escribo para los niños con el mismo oficio y la misma exigencia estilística que cuando trabajo en una novela para adultos”.
Como destacó, “mis narraciones y mis poemas buscan divertir, conmover, invitar a la reflexión”. En línea con su visión creativa, recordó a José Martí en torno a la posibilidad de escribir para la infancia “sin caer de la majestad a que ha de procurar alzarse todo hombre”.
Según dijo el jurado en su deliberación, el escritor “es capaz de convocar el pasado y el presente desde una singularidad que seguirá abriendo nuevas maneras de sentir, pensar y habitar el mundo”. Y sumó que su escritura, “de indiscutible fuerza y calidad, despierta la imaginación de los lectores en formas que renuevan el asombro. Al mismo tiempo, su obra integra de una manera poética diversas tradiciones y registros que navegan desde su Caribe natal hacia otras latitudes, trascendiendo los límites geográficos, lingüísticos y generacionales”.
“Es un autor universal que, al haber residido en diferentes países y asimilado diferentes realidades, ha hecho de la palabra un instrumento capaz de transmitir a los niños la pluralidad de un mundo cada vez más cambiante. Con la fantasía y el humorismo como presencias recurrentes, sus obras se proponen dialogar con los niños sobre temas de la contemporaneidad y del pasado, invitándolos a observar su entorno social desde diferentes ángulos”, agregó el jurado sobre Rodríguez.
Los miembros del jurado fueron Macarena García González (Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe, Cerlalc), Guadalupe Alemán Lascurain (Organización de los Estados Iberoamericanos, Oei), Fanuel Hanán Díaz (International Board on Books for Young People, Ibby México), Rodrigo Morlesin (Oficina en México de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, Unesco), y Sergio Tanhnuz (Fundación SM).
Notables figuras de la literatura infantil y juvenil en lenguas española y portuguesa cuentan con este premio: Juan Farias (España, 2005); Gloria Cecilia Díaz (Colombia, 2006); Montserrat del Amo y Gili (España, 2007); Bartolomeu Campos de Queirós (Brasil, 2008); María Teresa Andruetto (Argentina, 2009); Laura Devetach (Argentina, 2010); Agustín Fernández Paz (España, 2011); Ana María Machado (Brasil, 2012); Jordi Sierra i Fabra (España, 2013); Ivar Da Coll (Colombia, 2014); Antonio Malpica (México, 2015); María Cristina Ramos (Argentina, 2016); Marina Colasanti (Brasil, 2017); Graciela Montes (Argentina, 2018), María Baranda (México, 2019); Yolanda Reyes (Colombia, 2020) y María José Ferrada (Chile, 2021).
Nació en Cuba, país en el que inició su carrera como autor de literatura para niños al ganar un importante concurso nacional con el libro Abuelita Milagro, en 1975. En 1991, se marchó a Costa Rica y posteriormente vivió en Colombia. Desde 1999 reside en Estados Unidos de América, donde creó y dirige, junto a Sergio Andricaín, la Fundación Cuatrogatos, dedicada a la promoción de la lectura y al estudio de los libros infantiles y juveniles en español. Rodríguez ha publicado más de medio centenar de libros de ficción para niños y jóvenes con editoriales de diversos países.
En la bibliografía de Antonio Orlando Rodríguez hay desde obras de narrativa como Cuentos de cuando La Habana era chiquita, Concierto para escalera y orquesta, Cuento del sinsonte olvidadizo y El viejito del sillón hasta poemarios como Mi bicicleta es un hada y otros secretos por el estilo, El rock de la momia y otros versos diversos y Los helados invisibles y otras rarezas, y piezas teatrales como El abrazo invisible y Romerillo en la cabeza.
Como investigador, ha dado a conocer, entre otros títulos, Literatura infantil de América Latina y Panorama histórico de la literatura infantil en América Latina y el Caribe, estudios pioneros sobre la historiografía de la LIJ en Latinoamérica.
Fundación SM creó en el año 2005 el Premio Iberoamericano SM de Literatura Infantil y Juvenil, el cual tiene como propósito distinguir la trayectoria creadora de los escritores para niñas, niños y jóvenes de Iberoamérica. Es convocado anualmente en colaboración con cuatro instituciones culturales internacionales que conforman la Asociación del Premio: la Oficina de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura en México (unesco); el International Board on Books for Young People (ibby); la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (oei) y el Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (cerlalc), con la colaboración de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.
Dicho galardón, dotado anualmente con treinta mil dólares, busca reconocer a aquellos autores que hayan desarrollado con excelencia una carrera literaria en el ámbito del libro infantil y juvenil en Iberoamérica. Su objetivo es promover la lectura entre niñas, niños y jóvenes de habla española y portuguesa como una herramienta para el desarrollo social de sus países.
El Premio se puso en marcha en 2005 con motivo del Año Iberoamericano de la Lectura, y se dio a conocer en el contexto de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. Fue incluido dentro del Plan Iberoamericano de Lectura (ilímita), programa de la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de Iberoamérica para promover la lectura en la región; creado a su vez por iniciativa del cerlalc y la oei. Año con año, cada una de las instituciones convocantes se encarga de nombrar, como miembro del jurado, a un especialista en literatura infantil y juvenil con capacidad para leer en español y portugués.
No existe en el ámbito iberoamericano otro galardón que premie el conjunto de la obra de un autor. Este premio es, por tanto, la única oportunidad que tiene el mundo de la literatura infantil y juvenil en lengua castellana y portuguesa para reconocer la trayectoria y la eminencia de quien lo amerite.
