lunes 23  de  enero 2023
LETRAS

Publican en Miami edición bilingüe de poemas de Hyam Plutzik

Profundamente humana y atemporal, la poesía del estadounidense Hyam Plutzik llega al lector hispanohablante en una preciosa entrega de Suburbano Ediciones

Diario las Américas | GRETHEL DELGADO
Por GRETHEL DELGADO

MIAMI.- Después de un año de virus y cuarentenas persisten el extrañamiento, el desajuste temporal y la sensación de vacío. Aunque siempre es buen momento para leer poesía, quizás ahora sea más necesaria. Sobre todo si se trata del feliz hallazgo de los versos del estadounidense Hyam Plutzik (1911-1962), bajo el título Hyam Plutzik 32 Poems || 32 Poemas, edición bilingüe de Suburbano Ediciones.

Profundamente humana y atemporal, la poesía de Hyam Plutzik llega al lector hispanohablante en una preciosa entrega con portada azul inmensidad y la idea de enlazar diferentes culturas. Así lo han proyectado los editores George B. Henson (profesor, traductor y ensayista) y Pedro Medina (escritor y director de Suburbano Ediciones).

Ese cruce cultural se percibe desde el prólogo, donde el poeta Richard Blanco, de raíces cubanas, hace un paralelismo entre su infancia y la de Plutzik, hijo de inmigrantes de Bielorrusia. La fusión de lenguajes marcó a aquellos niños: en casa de Plutzik, en Brooklyn, se hablaba ruso, yiddish y hebreo. En la de Blanco, en Miami, se hablaba español. “Sus textos están insuflados con una cierta e implacable urgencia de sentir y captar todo lo que esté emocionalmente a su alcance”, escribió Blanco sobre la poesía de Plutzik.

Hyam Plutzik 32 Poems || 32 Poemas es el resultado del trabajo de muchas manos. Así como Blanco entrelaza sus memorias con las de Plutzik, los traductores se abrazan a cada verso y ponen, con cuidado, la palabra precisa, la imagen más fiel. Entre los traductores se encuentran Natalia Molinos, Ximena Gómez, Rhina P. Espaillat, Layla Benitez-James, Gastón Virkel, Carlos Pintado y Pablo Brescia.

Como explicó a DIARIO LAS AMÉRICAS el director de Suburbano Ediciones, Pedro Medina, este libro “nace por la necesidad de reivindicar la obra del poeta Hyam Plutzik, quien en vida fuera finalista del premio Pulitzer”. Además, “siempre estuvo también la idea de acercar la obra de Plutzik a la comunidad de Miami, en particular a su comunidad hispanoparlante. Por eso la traducción al español de sus poemas (algo inusual, quizá, ya que lo que se persigue generalmente es traducir del español al inglés)”.

“Desde esta perspectiva, Hyam Plutzik 32 Poems || 32 Poemas no solo es un libro, sino que es un proyecto multicultural enfocado en integrar a las diversas comunidades de Miami, y de ahí viene la participación de nosotros, de Suburbano, pues uno de nuestros objetivos principales siempre ha sido ser un puente que une culturas”, acotó Medina.

Plutzik estudió en Trinity College y en la Universidad de Yale; más tarde fue profesor en la Universidad de Rochester. Resultó finalista en tres ocasiones del premio Pulitzer de Poesía por sus trabajos: Aspects of Proteus (1949), Apples from Shinar (1959), y Horatio (1961).

Se alistó en el Ejército de EEUU en 1942, donde fue sargento de instrucción, primer y segundo teniente. Durante la Segunda Guerra Mundial, una vez destinado en Norwich, Inglaterra, fungió como oficial de ordenanzas del ejército para la Segunda División del Cuerpo Aéreo del Ejército estadounidense. Murió a los 50 años.

En un magistral resumen de su poética, Plutzik escribió: “Alguna vez vi a la poesía como poco más que un hermoso lenguaje. Más adelante fue una forma de expresar los distintos matices del mundo. Últimamente la veo como una síntesis del conocimiento humano”. Dice, en un poema recogido en el libro, que “el proceso poético es solitario pero teatral, improvisación delante de una casa vacía”. Justamente, estamos en presencia de una poesía que habla de la poesía, se define, juega con su propia naturaleza.

Muestran sus poemas, también, la persistencia de lo humano, el gesto que embiste, la herida sin edad que va desde el inicio de las cosas hasta ‘el ahora’ magullado por la velocidad. Por eso la poesía de Plutzik es tan cercana, viva, palpable, porque siempre ha estado fuera del tiempo, como un ave que echó a volar en 1933 y se posa en un balcón de 2021.

En esa no-temporalidad, esa geografía fluida, podemos encontrar retazos de nosotros mismos, y ahora en un español hermoso. Ocurre algo aún más bello, y es que al cerrar el libro es como si el mismo poema se besara, con sus dos idiomas, con sus líneas neighbors y vecinas. Hay muchas maneras de leer un libro.

Sirva este libro para enfrentar esa muerte “civilizada”, esa indiferencia hacia la poesía a la que se refería Plutzik en su ensayo Coda. Más allá de las “cosas poderosas en el mundo moderno”, de los “esclavos de las cosas” que “asaltan a la poesía como un enemigo inmutable”, un poema puede salvar al mundo de la sed, de la destrucción.

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https://twitter.com/suburbanocom/status/1407474220926484481

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