MIAMI. El actor, director y profesor de artes escénicas Larry Villanueva sorprende en Miami otra vez con una peculiar pieza teatral que anticipa atención: La Soprano Calva, escrita por Eugène Ionesco, en el Miami Dade County Auditorium, del jueves 17 al domingo 20.
Con la actuación de un corpulento elenco, integrado por Gilberto Reyes, Ariel Texidó, Alexa Kuve, Claudia Tomás, Laura Alemán y Andy Barbosa, el director de la puesta en escena apuesta por recrear la pieza, que fue concebida y estrenada en París en 1950; que, con diálogo imperativo, es capaz de reflejar el espíritu de una obra que aborda, aun escrita hace 72 años, la inutilidad de la comunicación en la sociedad en que vivimos.
“El absurdo es el género teatral con el que más me identifico como actor y como director”, señaló el director de la puesta en escena.
“La Soprano Calva me hace reír. Fue mi primer encuentro con la literatura teatral y la pieza que reafirmó mi interés en el teatro”, afirmó.
“El texto es casi como una partitura y los personajes instrumentos que Ionesco usa para decir que las palabras no dicen nada. Muy a menudo, tampoco decimos lo que queremos si no lo que debemos decir”, comentó.
“Aunque me gustan las palabras, también me estimula dejar que ellas salgan desordenadas sobre el papel, pero como Ionesco lo hace mejor que yo, aprovecho su obra para afinar mis ideas y coincidir con su mundo teatral”, subrayó.
Sobre el elenco, Villanueva reflexionó que “esta pieza es un regalo para el actor y justamente el montaje es para realzar ese regalo. Cuento con un elenco que se divierte con la obra y con las ideas que propongo”.
“No cabe duda de que atravesar por la Soprano Clava será para ellos un Tour de Force, o una cuerda floja por la que caminarán durante una hora. Espero que lleguen sudados al otro lado, pero despejados, antes de ir a la cama después de cada función. Es un texto muy difícil de encarar, pero en el trabajo exorcizarán todo lo que un actor espera despojar de su realidad”, argumentó.
La pieza aborda la historia de un matrimonio que invita a una pareja a casa, para compartir un rato agradable, donde se unen otras dos personas, que, independientemente de sus afecciones, acceden a contar relatos del diario vivir, cuando uno de ellos comienza a hablar con su pareja como si fuera un extraño.
De hecho, La Soprano Calva fue la primera obra escrita por Ionesco, uno de los precursores del llamado teatro del absurdo, cuyo término fue ‘acuñado’ en 1960 con especial atención a las obras de Samuel Beckett y Arthur Adamov, además de Ionesco, lo que el filósofo y dramaturgo argelino Albert Camus describió como comunicación sin sentido entre los seres humanos.
En ese grupo de dramaturgos añadimos a Virgilio Piñera, quien presentó Falsa alarma, en La Habana en 1948, dos años antes del estreno de La soprano calva, de lonesco, en París.
Bastaría decir que La soprano calva, al igual que otras piezas del teatro del absurdo, recrea un entorno en el que los personajes están físicamente cerca, uno de otro, pero no logran comunicarse de forma efectiva.
Esta situación conlleva a la apreciación de que, en vez de facilitar la comunicación, el hombre y la mujer, con sus inhabilidades de intercomunicación, son capaces de enturbiar las ideas y facilitar la incomprensión.
La obra es presentada en una pequeña sala de Paris, desde 1957, en el Théâtre de la Huchette, adonde acuden cada miércoles cientos de amantes del teatro, franceses y visitantes, aunque no entiendan francés.
La puesta en escena en Miami cuenta con subtítulos simultáneos en inglés y es producida por Alexa Kuve para Arca Images y MDCA.
Miami-Dade County Auditorium, jueves 17, viernes 18, sábado 19 y domingo 20. Entradas $30, mayores de 65 años, estudiantes y grupos $25, disponibles en ArcaImages.org en Internet.
