MIAMI.- Tom Hanks rompió el silencio en torno a las declaraciones que su hija Elizabeth Ann hizo en sus memorias The 10: A Memoir of Family and the Open Road, en las que expuso que vivó una infancia emocional y físicamente abusiva por parte de su madre, la actriz Samantha Lewes.
Durante una entrevista que concedió a Access Hollywood, el actor señaló que no fue una sorpresa para él que su hija tuviera el coraje de hacer una introspección para liberar sus sentimientos.
"No me sorprende que mi hija tuviera la capacidad y la curiosidad de examinar este asunto, sobre el que creo que fue increíblemente honesta. Todos venimos de vidas con altibajos, todos nosotros", explicó.
Hanks explicó que Elizabeth fue honesta con la familia sobre el proceso que transitó al momento de escribir el libro, el cual gira en torno a un viaje por carretera que hizo de California a Florida tras la muerte de su madre cuando tenía 14 años.
Memorias
El protagonista de Forest Gump conoció a Lewis, cuyo verdadero nombre es Susan Dillingham, en la década de los 70, cuando ambos estudiaban Teatro en la Universidad Estatal de California, y fue en 1978, cuando él tenía 22 y ella 26, que contrajeron matrimonio. Un año antes, la pareja ya había dado la bienvenida a su primer hijo, Colin.
Cinco años más tarde, en 1982, nace Elizabeth Ann; pero al poco tiempo se separan y en 1987 finalizó el divorcio.
La autora de 43 años recuerda que tiene pocas vivencias con su padre durante sus primero años de vida, pues tras la separación su madre trasladó a la familia a Sacramento; mientras que Tom se quedó en Los Ángeles.
Sin embargo, expone que en aquellos años, Dillingham la sometió a violencia emocional y física.
"Visitaba a mi padre y a mi madrastra (y pronto a mis medios hermanos menores) los fines de semana y durante los veranos, pero desde los 5 a los 14 años, fueron años llenos de confusión, violencia, privaciones y amor", escribió.
"Con el paso de los años, el patio trasero se llenó tanto de excrementos de perro que era imposible caminar por él; la casa apestaba a humo. El refrigerador estaba vacío o lleno de comida caducada casi siempre, y mi madre pasaba cada vez más tiempo en su enorme cama con dosel, estudiando la Biblia".
Sin embargo, cuando el abuso se volvió físico, Elizabeth se mudó con su padre.
"Una noche, su violencia emocional se convirtió en violencia física, y después me mudé a Los Ángeles, justo en medio del séptimo grado. Mi régimen de custodia prácticamente cambió: ahora vivía en Los Ángeles y visitaba Sacramento los fines de semana y en verano".
Samantha Lewes falleció el 12 de marzo de 2002.
Poco antes de su muerte, se comunicó con su hija para ponerla al tanto de su condición de salud. Aunque nunca fue diagnosticada, Elizabeth Ann cree que padecía trastorno bipolar con episodios de paranoia extrema y delirios.