El fútbol regalará este domingo una de las imágenes más simbólicas de la historia reciente cuando Lionel Messi y Lamine Yamal se enfrenten en la final del Mundial 2026 entre Argentina y España. Lo extraordinario es que ambos ya habían compartido una fotografía casi dos décadas atrás, cuando el astro argentino sostenía en brazos a un bebé que hoy es una de las grandes figuras del fútbol mundial.
Una imagen que dio la vuelta al mundo
En 2007, un joven Messi de apenas 20 años participó en una sesión fotográfica organizada por UNICEF para el calendario solidario de 2008. La familia de Lamine Yamal ganó un sorteo que les permitió posar junto a un jugador del Barcelona.
Durante la sesión, el entonces delantero azulgrana ayudó a la madre de Yamal, Sheila Ebana, a bañar al pequeño de apenas cinco meses en una tina de plástico azul. El fotógrafo Joan Monfort recordó que el bebé conquistó rápidamente a Messi gracias a su permanente sonrisa.
Casi veinte años después, aquella imagen ha adquirido un significado inesperado al reunir nuevamente a ambos protagonistas, esta vez como rivales en el partido más importante del fútbol.
Messi: "Es una locura"
Messi reconoció que la fotografía tiene un enorme valor sentimental y confesó sentirse sorprendido por el destino.
"Esa foto es increíble. Me tomé una foto con él cuando era un bebé... que ahora estemos los dos jugando un Mundial es una locura", comentó durante un evento con aficionados en Manhattan.
El capitán argentino también expresó su admiración por el crecimiento de Yamal, quien siguió sus pasos en el Barcelona, aunque dejó claro que la amistad queda de lado durante la final.
"Le deseo lo mejor porque su éxito también será el del Barcelona, pero intentaremos impedir que juegue a su mejor nivel. Tiene toda su carrera por delante, pero nosotros daremos todo para que esta vez no sea campeón", afirmó.
Un destino de película
El fotógrafo Joan Monfort definió la coincidencia como "un verdadero milagro del destino" y aseguró que ni el mejor guionista habría imaginado un desenlace semejante.
Incluso el mediocampista español Mikel Merino admitió que, cuando vio la imagen por primera vez, creyó que había sido creada con inteligencia artificial.
"Pensé que era IA y que no era real. Es increíble que dos de los mejores jugadores compartan una foto así", comentó.
Unidos también por UNICEF
Más allá del fútbol, Messi y Yamal comparten otro vínculo: ambos son Embajadores de Buena Voluntad de UNICEF.
En una reciente intervención, Yamal recordó la importancia que tuvo el deporte durante su infancia.
"Cuando era niño solo tenía a mi familia, un balón, un parque y un sueño. El fútbol me dio un sentido de pertenencia y esperanza para el futuro. Sé lo importante que es que los niños tengan un lugar seguro para jugar y simplemente disfrutar de ser niños", expresó el joven español.
La final del Mundial 2026 enfrentará dos generaciones separadas por 20 años, pero unidas por una fotografía que hoy se ha convertido en una de las historias más emotivas que ha dejado el torneo.