MIAMI.- En el mundo del béisbol de Grandes Ligas, el tiempo de servicio es un factor crucial que determina el momento en el que un jugador se convierte en agente libre, tiene derecho al arbitraje y puede optar por la pensión. Sin embargo, esta medida también puede ser objeto de manipulación por parte de los equipos, con el fin de retener a sus talentos por más tiempo y retrasar los procesos de arbitraje y agencia libre. Uno de los ejemplos más recientes de esta práctica es el caso de Eury Pérez, acorde al sitio PelotacubanaUSA.
El tiempo de servicio se calcula en base a los días que un jugador pasa en el roster de 26 jugadores o en la lista de lesionados. Cada día que un pelotero forma parte de estas listas cuenta como un día de servicio, incluso si el equipo no tiene un juego programado. Durante una temporada regular de 162 juegos, el tiempo de servicio se extiende a lo largo de 187 días, desde el 30 de marzo hasta el 1 de octubre en el caso de la temporada de 2023.
Para que un jugador acumule un año completo de servicio, debe pasar al menos 172 días en el roster de 26 jugadores. Sin embargo, hay un límite máximo de 172 días por año, lo que significa que incluso si un jugador está presente en el roster durante los 187 días de la temporada regular, solo se le acreditarán 172 días de servicio.
La importancia del tiempo de servicio radica en su influencia en diversos aspectos de la carrera de un jugador. Determina el momento en el que un jugador se convierte en agente libre, lo cual tiene un impacto significativo en su capacidad para negociar contratos lucrativos. También afecta el acceso al arbitraje, un proceso en el que los jugadores con cierta cantidad de tiempo de servicio pueden negociar su salario con el equipo. Además, el tiempo de servicio es relevante para la obtención de la pensión de jubilación.
En este contexto, surgen los llamados jugadores “Super Two”, aquellos que acumulan menos de 3 años pero más de 2 años de servicio. Estos jugadores tienen derecho a un año adicional de arbitraje antes de cumplir con los requisitos habituales. Sin embargo, este estatus también está sujeto a manipulación por parte de los equipos, quienes pueden utilizar tácticas para retrasar el inicio del tiempo de servicio de un jugador y, por lo tanto, evitar que califiquen como “Super Two”.
Una de las formas comunes de manipular el tiempo de servicio es retrasar el ascenso de un jugador a las Grandes Ligas en su primera temporada. Los equipos suelen esperar algunas semanas después del inicio de la campaña para subir a sus jóvenes talentos, de modo que no acumulen los 172 días de servicio necesarios para contar como un año completo. Incluso pueden esperar hasta junio o más tarde, superando así la fecha límite para calificar como “Super Two” y ganar un año adicional de control sobre el jugador.
FUENTE: Pelotacubanausa