MIAMI.- El Congreso de Florida canceló la sesión especial prevista para la semana del 14 de abril con el fin de negociar el presupuesto estatal, luego de que el Senado y la Cámara de Representantes no lograran acordar las cifras presupuestarias de base indispensables para iniciar las negociaciones formales.
Los presidentes de ambas cámaras notificaron el miércoles a sus miembros mediante memorandos separados que no era necesario viajar a Tallahassee.
El estancamiento se debe a una diferencia de 1.400 millones de dólares entre las propuestas de cada cámara y amenaza con extenderse, con el inicio del año fiscal el 1 de julio como plazo constitucional para evitar un cierre del gobierno.
Un impasse que se repite por segundo año
Por segundo año consecutivo, el Congreso de Florida cerró su sesión ordinaria de 60 días sin cumplir su única obligación constitucional: aprobar un presupuesto.
La sesión ordinaria concluyó el 13 de marzo sin acuerdo, y lo que se esperaba como un regreso a mediados de abril ahora no tiene fecha concreta.
El presidente del Senado, Ben Albritton, republicano por Wauchula, reconoció en su memorándum que los avances existen, aunque admitió que no son suficientes para convocar a los legisladores antes de la sesión especial ya fijada por el gobernador Ron DeSantis para la semana del 20 de abril, destinada a la redistribución de distritos electorales del Congreso.
El expresidente del Senado Don Gaetz, republicano por Niceville, calificó la sesión de 2026 como posiblemente la peor que ha presenciado en su carrera legislativa. Gaetz atribuyó el fracaso no a “diferencias de política pública”, sino a una profunda “animosidad entre los líderes republicanos” de ambas cámaras, y advirtió que solo 86 de los 1.895 proyectos de ley presentados habían sido aprobados al cierre de la sesión.
Brecha de 1.400 millones: el núcleo del conflicto
La Cámara de Representantes, con el presidente Daniel Pérez al frente, aprobó un presupuesto de 113.600 millones de dólares, que representa un recorte respecto al gasto actual. El Senado, por su parte, respaldó un plan de 115.000 millones.
Esa diferencia de 1.400 millones de dólares refleja prioridades distintas: el Senado defiende partidas adicionales conocidas como 'sprinkle list items', que incluyen fondos para condados rurales en el marco del programa 'Rural Renaissance' impulsado por Albritton, propuesta que la Cámara ha rechazado en dos sesiones consecutivas.
En ese contexto, el gobernador DeSantis ha fijado sus propias prioridades presupuestarias: el financiamiento para la restauración de los Everglades, el mayor proyecto ambiental del país, que la propuesta de la Cámara reduce en dos tercios; los fondos para el programa educativo Schools of Hope, orientado a comunidades de bajos ingresos; y recursos para fortalecer la Guardia Estatal de Florida.
DeSantis presionó esta semana a los legisladores para cerrar el acuerdo con celeridad. “No quieren que los esté convocando durante tres o cuatro meses. Solo quieren que se haga el trabajo”, declaró el gobernador.
Críticas desde la oposición y el costo del retraso
La líder de la minoría demócrata en la Cámara, Fentrice Driskell, fue directa en su evaluación: “Tuvimos demasiada charla y muy poca acción. Fallamos por las peleas internas republicanas”.
A su vez, la líder demócrata del Senado, Lori Berman, señaló que la agenda de asequibilidad económica “fue completamente ignorada” por la mayoría republicana durante la sesión.
Berman criticó que la Legislatura dedicó tiempo a debates sobre diversidad, requisitos laborales para Medicaid y reforma electoral, en lugar de atender el costo de la vivienda, el seguro y la atención médica.
El impasse tiene también un costo directo para los contribuyentes. Según estimaciones del segmento 'Waste Watch' de CBS12 News, una sesión especial o extendida puede costar alrededor de 50.000 dólares por día.
A ese gasto se suman los costos de movilización de cientos de empleados, asesores y personal de apoyo que deben extender su estadía en la capital estatal.
La sesión extendida de 2025, que se prolongó del 3 de mayo al 16 de junio, fue la segunda más costosa entre las sesiones especiales registradas desde 2018.