Especial
@luisfsanchez6
Especial
@luisfsanchez6
La vieja guardia acabó con los teenagers canadienses.
Ese maestro llamado Roger Federer apeló a su gran sabiduría para vencer 6-2, 6-4 al canadiense Denis Shapovalov, de 18 años de edad, la noche del viernes en el Hard Rock Stadium, y disputará la final del Miami Open contra el estadounidense John Isner, el domingo.
Por su parte, Isner recurrió a la efectividad de su saque para superar 7-6 (3), 7-6 (4) al también canadiense Felix Auger-Aliassime, de 18 años de edad, y el semifinalista más joven en los 35 años de historia del torneo.
El sábado se disputarán dos finales.
En sencillos damas, la australiana Ashleigh Barty se enfrentará a la checa Karolina Pliskova y en dobles, los hermanos estadounidenses Bob y Mike Bryan chocarán contra el holandés Wesley Koolhof y el griego Stefanos Tsitsipas.
Con la victoria de este sábado y 37 años de edad, Federer alcanza su quinta final del Miami Open y se saca de encima un rival que representa la nueva ola del tenis mundial.
“Traté de hacer todo lo que pude y envolver a los aficionados para que me apoyaran”, expresó Shapovalov. “Es un poco subrreal enfrentar a Roger Federer, él jugó un excelente partido y no pude contrarrestar su juego”.
En efecto, el primer set marcó el tono del partido porque luego el canadiense tuvo que jugar contra corriente, y eso resultó muy pesado ante un rival de la categoría y la experiencia del suizo.
El domingo, sin embargo, Federer se las verá con el veterano Isner, de 33 años, que no solo defenderá su título de campeón, sino que ha perfeccionado su saque de tal manera que la ha convertido en un arma letal.
Luego de ganar a Shapovalov, Federer hizo una comparación muy pertinente sobre el estilo de Isner.
“El domingo será como una definición por penales”, explicó el tenista suizo. “El servicio de Isner, en efecto, es como disparar penales y yo seré como el portero”.
Isner tuvo que desempeñarse a fondo para supercar a Auger-Aliassime e hizo valer su gran momento en el Miami Open. Con el resultado del viernes, el estadounidense sumó 11 triunfos consecutivos en este torneo.
El estadounidense por lo demás llega a las finales sin haber perdido un solo set y ha ganado los siete tie breaks en los que ha definido los partidos. El canadiense fue una víctima más de la contundencia de Isner, quien además de su saque se muestra más consistentes en las boleas y eso le permite salir adelante en los momentos de apremio.l
Hay que destacar que Isner se convirtió en el último campeón del Miami Open disputado en el Crandom Park en Key Biscayne, y además fue su primer título en un Master 1000.
Ahora el estadounidense posee mayor confianza, aunque el rival que le toca el domingo es quizás el mejor tenista de todos los tiempos.