lunes 23  de  febrero 2026
SUPER BOWL LIV

Miami amarra los últimos cabos para la fiesta deportiva más grande de EEUU

En apenas una década, el crecimiento de la Ciudad Mágica ha sido espectacular y la comparación con el Super Bowl del 2010 da una perspectiva de sus enormes cambios
Por LUIS F. SÁNCHEZ

Especial
@luisfsanchez6

Tras una larga espera de diez años, un nuevo Miami amarra los últimos cabos y une a su gente con el propósito de ser el anfitrión de quizás el más espectacular Super Bowl de la historia, aquel que celebrará el centenario de la NFL.

"Este será un Super Bowl más sofisticado en comparación con el que organizamos días años atrás", explicó el alcalde de Palm Beach, Dave Kerner, justo cuando faltaban 54 días para el Super Bowl LIV, el juego máximo de la liga de football americano. "Vamos a hacer muchas más cosas, habrá una mayor participación de la comunidad y se aprovechará esta gran plataforma para sensibilizar a las personas en la lucha contra el tráfico humano y la defensa del medio ambiente, entre otros temas".

El próximo 2 de febrero, el Hard Rock Stadium acogerá el Super Bowl número 11 que se disputará en el sur de la Florida, un récord absoluto por encima de Nueva Orleans que lleva organizados otros diez.

La última vez que el sur del Estado del Sol fue afitrión de la mayor cita deportiva en Estados Unidos, los Saints de Nueva Orleans se proclamaron campeones luego de vencer a los Colts de Indianápolis. Entonces era otro Miami.

"No había un tren rápido como Brightline, que por ahora une los tres condados donde se desarrollarán las festividades del Super Bowl: Miami, Broward y Palm Beach", comentó Rodney Barreto, presidente del Comité Anfitrión de Miami del Super Bowl LIV. "No existían Uber, Lyft o Airbnb".

Tampoco existía Wynwood, el Distrito de Diseño; ni el túnel que lleva al puerto; ni el Distrito Faena, y el New World Symphony estaba en construcción y el Centro de Convenciones de Miami Beach no había sido renovado.

No solo la infraestructura ha cambiado, sino también la mentalidad. En anteriores oportunidades, un evento de esta magnitud servía sobre todo para promover la ciudad, destacar el sol, el mar y la arena (sun, sea and sand), para mostrar una industria turística de primera línea y para poner en primer plano el entretenimiento.

"Ahora es algo más que un partido de football para el sur de Florida", exclamó Raymond Martínez, director ejecutivo del Comité Anfitrión de Miami del Super Bowl LIV. "Se trata de toda una semana de celebraciones y actividades que harán realmente un evento increíble para todos".

Felipe Angulo, gerente de mercadeo del Comité Anfitrión de Miami del Super Bowl LIV foto luis sanchez.jpg
Felipe Angulo, gerente de mercadeo del Comité Anfitrión de Miami del Super Bowl LIV, sostiene el trofeo de la temporada perfecta ganada por los Dolphins de Miami en 1973, el lunes 9 de diciembre del 2019 en la estación del tren Brightline en West Palm Beach.

Felipe Angulo, gerente de mercadeo del Comité Anfitrión de Miami del Super Bowl LIV, sostiene el trofeo de la temporada perfecta ganada por los Dolphins de Miami en 1973, el lunes 9 de diciembre del 2019 en la estación del tren Brightline en West Palm Beach.

En el 2010, el impacto económico del Super Bowl en el sur de la Florida fue de 234 millones de dólares y en esta oportunidad será de 400 millones.

Además se esperan unos 150,000 visitantes para la ocasión, de los cuales solo 65,000 serán los agraciados que irán al estadio, por lo que hay que ofrecer otras alternativas a los viajeros.

Y también la idea de los organizadores es transmitir el espíritu del Super Bowl a los residentes. Bastará decir que durante esa semana habrá conciertos, demostraciones de comidas, puestos de venta de artículos alusivos a la gran fiesta y una serie de actividades en el Bayfront Park, en Biscayne Boulevard.

La NFL demoró diez años en elegir al sur de Florida como su sede para su juego cumbre debido a que el entonces Sun Life Stadium había envejecido y no ofrecía las comodidades necesarias para un encuentro de tal magnitud.

El dueño de los Dolphins, el empresario inmobiliario Stephen Ross, decidió meter la mano al bolsillo e invertir 550 millones de dólares en una renovación total del estadio, en la que no se dejó piedra sin remover, y consiguió que los 32 propietarios de los clubes de la NFL apostaran de nuevo por la Ciudad Mágica, que ahora cuenta con un auténtico palacio de cinco estrellas.

Muchos visitantes de seguro escogerán alojarse en Palm Beach y Fort Lauderdale, donde los hoteles cuestan un tercio menos que en Miami. Ellos y muchos residentes de los tres condados podrán trasladarse de manera rápida y eficiente con el Brightline, cuya estación central en el downtown de Miami será el punto de encuentro para los 10.000 voluntarios que trabajarán en este evento. En el 2010 solo se necesitaron 1.000 voluntarios y esas cifras hablan por sí solas de la manera cómo han evolucionado las cosas en apenas una década.

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