El seleccionador de Portugal, Roberto Martínez, celebró la clasificación de su equipo a los octavos de final del Mundial tras imponerse por 2-1 a Croacia en Toronto, una victoria que, según afirmó, reflejó la personalidad y el carácter de la Seleção en un encuentro que consideró cargado de simbolismo.
Croacia se adelantó en el marcador con un gol de Ivan Perisic al inicio de la segunda parte, pero Portugal reaccionó con un penal convertido por Cristiano Ronaldo y completó la remontada en el tiempo añadido gracias a Gonçalo Ramos. Un tanto de Josko Gvardiol en los últimos instantes fue anulado por fuera de juego, sellando el pase de los portugueses a la siguiente ronda.
Martínez explicó que el plan era afrontar ese partido como el inicio del “verdadero Mundial” y destacó la respuesta de sus jugadores tras verse en desventaja. “Tuvimos personalidad. Sufrimos un gol y continuamos. Es un equipo muy especial”, afirmó, además de mostrarse satisfecho por la actitud del grupo y asegurar que todos estaban preparados para aportar, incluso después de la sustitución de Cristiano Ronaldo en la recta final.
El entrenador español también valoró el rendimiento futbolístico de su selección. Consideró que Portugal dominó la primera mitad al neutralizar la posesión y la generación de juego de Croacia, mientras que en el segundo tiempo el desgaste físico obligó al equipo a adaptarse a un contexto distinto. En ese sentido, elogió la capacidad de sus jugadores para cambiar el planteamiento, aprovechar la profundidad del plantel y sacar adelante un partido exigente.
Más allá del resultado, Martínez aseguró que la jornada estuvo rodeada de “muchas señales”. Recordó que la clasificación llegó prácticamente en el primer aniversario de la muerte de Diogo Jota y su hermano André Silva, que Croacia fue la última selección a la que Jota marcó con Portugal y que el triunfo por 2-1 coincidió con el dorsal 21 que llevaba el delantero. “Son muchas señales, pero creo que merecimos la victoria”, señaló.
Ahora, Portugal se enfrentará a España en los octavos de final, un duelo que reeditará la final de la Liga de Naciones de la UEFA de 2025, conquistada por los portugueses en la tanda de penales. Martínez pronosticó un partido de alto nivel entre dos equipos que priorizan el control del balón y la creación ofensiva. Aunque reconoció que España parte con cierta ventaja psicológica por su condición de campeona del mundo, subrayó que Portugal ha crecido internamente durante el torneo y llega con confianza para competir por el pase a cuartos de final.
FUENTE: AFP