Por muchos años, el segmento de los sedanes medianos ocupaba el primer lugar en la lista de los automóviles más vendidos, y si bien en las décadas de los 70 y 80, modelos americanos como el Ford Taurus y el Chevrolet Cavalier de esa época, lideraban la categoría, llegando al cambio de milenio, esos puestos privilegiados pasaron a ser ocupados por modelos japoneses, vale decir el Honda Accord y el Toyota Camry. Y aunque el segmento con frecuencia se tilda de aburrido, la verdad es que la mayoría de los fabricantes tiene presencia allí, independientemente de si son americanos, japoneses o coreanos, alemanes o ingleses, y también si se trata de marcas económicas, o por el contrario pertenecen al reducto de los prestigiosos de precios más altos.

Vamos a referirnos a uno de estos últimos, para mencionar su nombre completo, al Audi A4 Sedán 2.0 T quattro S tronic del 2018. Viene montado sobre la plataforma MLB de segunda generación y lo impulsa un motor de cuatro cilindros, turboalimentado, con 2.0 litros de desplazamiento, que entrega 252 caballos de potencia. Suficientes para sacarle el máximo provecho posible a la transmisión automática S tronic, de siete velocidades con doble embrague. El quattro es la denominación tradicional, ya casi legendaria, con que Audi identifica su sistema de tracción integral en las cuatro ruedas.

El Audi A4 Sedán luce siempre discreto, aunque su parrilla delantera imprima un ligero tinte de agresividad. Su comportamiento, tanto en calles como en carreteras, se destaca por la inmensa suavidad tanto de la dirección como de la misma suspensión. El motor turboalimentado responde decisivamente por acelerar el auto e imprimirle velocidad rápidamente. Como complemento apropiado, los frenos responden con sorprendente eficacia, especialmente cuando se activa el ABS.

Adicionalmente, el Audi A4 S Sedán cuenta con el sistema de control electrónico de estabilización ESC, y un novedoso sistema de asistencia para prevenir colisiones a baja velocidad.

El Audi A4 S Sedán ofrece en su amplio y muy cómodo espacio interior, las innovaciones electrónicas más notables en su tablero de instrumentos, que se caracteriza por ser completamente electrónico y por la propiedad de modificarse al gusto del conductor. Es decir, uno puede escoger relojes más grandes o más pequeños, lecturas a un lado o al otro, y la opción de recibir solamente los datos que interesan. Además, el A4 S cuenta también con el sistema de proyección de información sobre el vidrio del parabrisas, de manera que no es necesario retirar la vista de la carretera para poder leerla.

En materia de consumo de combustible, el Audi A4 S Sedán vuelve a sorprender, con 24 millas por galón en la ciudad y 34 en la autopista, para un combinado de 27. Se fabrica en Alemania, con motor húngaro, viene amparado por una garantía de cuatro años o 50.000 millas y tiene un precio básico sugerido de $40,500 dólares. Generosamente equipada, la versión que manejamos tenía un precio al consumidor de $48.250 dólares.

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