WASHINGTON — Ante el freno al despilfarro de dinero sin control y sin supervisión alguna del dinero de los contribuyentes estadounidenses, el gobierno de Joe Biden busca ahora utilizar supuestos activos de Rusia congelados en Europa y en Estados Unidos para la guerra de Ucrania.
La secretaria de Tesoro estadounidense Janet Yellen, alineada a la Casa Blanca, fue más lejos aún y dijo que respalda el uso de unos 300.000 millones de dólares en activos congelados del Banco Central de Rusia, a fin de usarlos para la reconstrucción de Ucrania, cuando nadie puede predecir el fin de la guerra.
La desesperación de la Casa Blanca es notable y la búsqueda incesante de dinero para Ucrania lo que intenta es apasiguar el inminente gran fracaso de la política exterior de Biden y su falta de liderazgo en Washington.
La ayuda se esfuma sin supervisión
Hasta ahora, decenas de miles de millones de dólares en la guerra de Ucrania se han esfumado; tampoco ha hecho diferencia el envío de miles de toneladas en armamento occidental sin poder contener el avance de Rusia, mucho menos dar señales de una posible victoria futura sobre Vladimir Putin, a pesar de las declaraciones del Pentágono sobre las ofensivas y resistencia de las fuerzas ucranianas y acerca del estado de la guerra.
La secretaria del Tesoro estadounidense aseguró que es "urgente" que el G7 alcance un acuerdo para utilizar las ganancias procedentes de los activos rusos congelados y redirigirlas a Ucrania, antes de una reunión del grupo prevista en Sao Paulo.
En Estados Unidos y Europa, se hacen llamados a crear un fondo para Ucrania con los miles de millones de dólares en cuentas bancarias, inversiones y otros activos congelados por Occidente tras la invasión rusa lanzada en febrero de 2022.
“Creo que hay argumentos a favor de esto tanto desde el punto de vista del derecho internacional como el económico y moral. Sería una respuesta a la amenaza sin precedentes que Rusia plantea a la estabilidad global”, declaró la funcionaria, dijo Yellen en Sao Paulo, Brasil, donde se reúnen los ministros de finanzas y los directores de los bancos centrales de los países que integran el Grupo de los 20.
Funcionarios del G7 afirmaron que el grupo se reunirá al margen del encuentro de Sao Paulo para debatir el apoyo a Ucrania.
Demócratas sin respaldo en el Congreso
Pero en realidad Yellen prepara el camino a nivel internacional para utilizar esos fondos ante la negativa de los republicanos en el Congreso a continuar con la luz verde para la guerra en Ucrania, cuando EEUU tiene en estos momentos una crisis de seguridad nacional creada por la administración Biden en la frontera sur del país junto a las concesiones a las dictaduras en América Latina, que han permitido la expansión de Rusia y China en el continente, incrementada de manera sustancial en los últimos tres años, junto a la creación y reapertura de bases militares y de espionaje contra EEUU.
Cuatro grandes paquetes de dinero han sido aprobados de forma bipartidista para Ucrania, pero los conservadores no están dispuestos a seguir entregando ese volúmen de ayuda sin supervisión a Zelenski.
Estados Unidos y sus aliados congelaron miles de millones en activos rusos como respuesta a la invasión rusa de Ucrania. Esos activos han quedado sin uso a dos años de iniciada la guerra, mientras los funcionarios debaten la legalidad de enviar ese dinero a Ucrania. Más de dos terceras partes de los activos inmovilizados de Rusia están en la Unión Europea.
Algunos analistas afirman que usar esos activos para ayudar a Kiev dejaría claro que "Rusia no puede ganar mediante la prolongación de la guerra y la incentivaría para venir a la mesa a negociar la paz con Ucrania”.
Otros consideran que Rusia ha avanzado tanto y ha causado tanta destrucción a un alto precio de vidas y fondos que no se sentará a negociar sin haber cumplido todos sus objetivos en Ucrania, como reiteró una vez más Putin en una reciente entrevista con el connotado periodista estadounidense, Tucker Carlson, en la que también aseguró que una derrota de Rusia es impensable.
La idea de usar los activos rusos cobró impulso a medida que aumenta la incertidumbre sobre continuar con el apoyo financiero a Ucrania. Incluso países como Polonia, un aliado de Volodimir Zelenski, ya se cuestiona el respaldo ante los escasos resultados.
El uso de las finanzas rusas con fines políticos podría perjudicar la posición del dólar estadounidense como la divisa dominante a nivel mundial y su confiabilidad en el sistema financiero internacional y estadounidense en particular
Por su parte, Yellen -una fiel aliada de Biden- declaró que es “sumamente improbable” que el uso de los activos rusos perjudique la posición del dólar “especialmente dada la singularidad de la situación, en que Rusia ha violado las normas internacionales. No hay una alternativa realista al dólar, al euro y al yen”, indicó.
Pero esa es simplemente la opinión de Yellen, quien ya se equivocó de manera tajante con el tema de la inflación en Estados Unidos y su magnitud.
A inicios de febrero, la Unión Europea aprobó una ley para dejar a un lado las ganancias derivadas de los activos congelados del banco central ruso. Yellen la llamó “una acción que yo apoyo totalmente”.
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FUENTE: AP.