En los próximos años, Dubái volverá a mostrar un nuevo atractivo cuando sus visitantes puedan apreciar la torre más alta del mundo que desbancará de la cima a Burj Khalifa, el rascacielos que culmina a 828 metros sobre el nivel del mar.
En los próximos años, Dubái volverá a mostrar un nuevo atractivo cuando sus visitantes puedan apreciar la torre más alta del mundo que desbancará de la cima a Burj Khalifa, el rascacielos que culmina a 828 metros sobre el nivel del mar.
Creek Harbor, así se llamará la nueva edificación ubicada en el centro de la ciudad para orgullo de El emir de Dubái, jeque Mohamed ben Rashed al Majtum, uno de los protagonistas de la iniciativa.
Rashed eligió entre cinco propuestas de arquitectos reconocidos internacionalmente, el diseño que está basado en una flor de lirio y en el tradicional minarete de las mezquitas.
Recientemente la noticia se había corrido por los diferentes medios e incluso en redes sociales. El gigante del negocio de bienes raíces, Emaar, anunciaba la construcción y auguraba que sería más esbelta que el Burj Khalifa, aunque no precisó sus dimensiones exactas.
La inversión en cuanto a cifras económicas llama la atención de los expertos. Un total de 1 billón de dólares serán destinados a la construcción del proyecto; sin embargo Burj Khalifa resultó más costoso (1.500 millones de dólares). Sólo en 2015 atrajo a 14 millones de turistas.
El nuevo complejo residencial y de ocio de más de tres millones de metros cuadrados, incluirá una pista de esquí cubierta tres veces mayor que la de SkiDubai y la fuente de agua más grande del mundo.
La empresa constructora espera finalizar la primera fase del desarrollo, que se encuentra entre Meydan y Al Jail Road, antes de 2020. Para la fecha Dubái podría ampliar su densidad poblacional hasta los 3 millones y medio de habitantes.
Santiago Calatrava, arquitecto español radicado en Suiza, diseñó la torre minarete con una plataforma de observación de 18 a 20 pisos en la que habrá restaurantes y hoteles, destacó en conferencia de prensa el presidente de Emaar, Mohamad Alabbar. Además la construcción estará sujetada al suelo por cables.
Con una superficie bruta de cinco millones de metros cuadrados, el destino de ocio contará con más de 5,3 kilómetros de senderos para pasear en bicicleta y hacer deporte al aire libre, un paseo marítimo de nueve kilómetros, una larga playa de 300 metros, y una plaza cívica con capacidad de hasta 60.000 personas.