sábado 21  de  febrero 2026
EEUU

Demócratas en el Senado aprueban controversial presupuesto

La propuesta de 3,5 billones aprobada en el Senado debe ir a votación en la Cámara Baja donde incluso, demócratas moderados, la califican de un gasto excesivo
Por REDACCIÓN/Diario Las Américas

WASHINGTON — Los demócratas en el Senado de la nación, haciendo uso del voto de la vicepresidenta Kamala Harris que les proporciona la ventaja de desempate, aprobaron este miércoles de madrugada, un plan de 3,5 billones de dólares destinado en su mayoría a ofrecer más dinero por concepto de ayuda a las familias, así como para gastos en salud, inmigración y programas medioambientales.

La votación se celebró horas después de que la Cámara Alta, con apoyo de algunos republicanos, pasara el plan de infraestructura, también polémico porque aún no se determina con claridad a dónde irá específicamente cada monto del dinero.

Como ya se ha hecho en otras votaciones con la nueva administración Biden y bajo una resolución de emergencia por el COVID-19, los legisladores aprobaron 50-49 la resolución presupuestaria demócrata, algo que constituye un paso clave en un estilo de gobierno donde no se está aplicando el consenso bipartidista, a pesar de los momentos cruciales que atraviesa el país de agravada recesión económica causada por la pandemia.

Analistas consideran que el presupuesto presentado por la administración Biden prioriza intereses partidistas (programas sociales, inmigración y medioambiente), que no responden a las verdaderas necesidades del país, cuando las empresas no pueden cubrir 10,1 millones de puestos de trabajo vacantes.

El déficit comercial en junio en EEUU llegó a casi 76.000 millones de dólares, una cifra nunca antes vista en la historia de la nación.

Otro tema que genera controversia y en el cual se afianza la agenda demócrata para financiar este presupuesto es la subida alarmante del porcentaje de impuestos que deben pagar los más ricos (entre el 39% y el 42%) y cualquier persona cuyos ingresos superen los 400,000 dólares anuales.

El plan de gasto se aprobó a pesar de una avalancha de enmiendas republicanas para intentar frenarlo.

Los líderes de la Cámara de Representantes anunciaron que regresarían del receso estival en dos semanas para votar el presupuesto, que contempla un gasto de 3,5 billones de dólares para el 2022.

De pasar el proyecto final en el Congreso, también implica una ley posterior que aplicaría los detalles de gastos y severos cambios de impuestos frente a la evidente oposición republicana en un Senado dividido al 50%.

Aun así, aprobar esa legislación final será sumamente complicado porque los legisladores moderados del partido demócrata tienen reparos sobre el enorme volumen del plan y libran un pulso con los llamados ahora progresistas (extrema izquierda), que piden acciones incluso más agresivas.

El partido controla la Cámara de Representantes con apenas tres votos de margen, mientras que el Senado, dividido a la mitad, está en sus manos sólo gracias al voto de desempate de la vicepresidenta, Kamala Harris. La firme oposición republicana parece garantizada.

El presidente del Comité de Presupuesto del Senado, Bernie Sanders, que ha pasado de ser una voz progresista (socialista) en los márgenes del Congreso a ejercer un puesto clave con influencia legislativa, dijo que la medida ayudaría a niños, familias, ancianos y trabajadores, entre otros.

“Confío en que también restaure la fe del pueblo estadounidense en la creencia de que podemos tener un gobierno que trabaje para todos nosotros, y no sólo para unos pocos”, dijo.

Los republicanos alegaron que la propuesta demócrata desperdiciaría dinero, perjudicaría seriamente a la economía con su subida de impuestos, impulsaría la inflación y consagraría principios de la ultraizquierda perjudiciales para los estadounidenses.

Sanders, que se autodefine como un [socialista] demócrata convencido, ha pactado claramente con el ala menos radical del partido que le ha abierto una brecha para implementar medidas de corte socialistas en EEUU.

Si Biden y los demócratas del Senado quieren “externalizar la política nacional al presidente Sanders” con un “despilfarro y una tributación imprudente histórica”, los republicanos no tienen los votos para impedírselo, admitió el líder de la minoría en el Senado, Mitch McConnell, republicano de Kentucky. “Pero debatiremos. Votaremos”.

Las declaraciones de McConnell confirman en estos momentos el dominio casi unilateral de una coalición política de izquierda y extrema izquierda, denominada por los medios como progresista pero que asume posiciones redicales.

El Senado se centró en el presupuesto horas después de aprobar otra pieza clave de los objetivos de Biden, un paquete de $1,2 billones redactado por representantes republicanos y demócratas sobre infraestructura.

Esa propuesta, que representa solo una parte del proyecto de ley, fue aprobada por 69 votos a favor y 30 en contra, con McConnell entre los 19 republicanos que lo apoyaron, también necesita aprobarse en la Cámara Baja.

FUENTE: Con información de AP

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