WASHINGTON — Estados Unidos decidirá qué petroleras pueden operar en Venezuela y hará de intermediario entre ellas y el gobierno del país sudamericano, declaró este viernes el presidente Donald Trump.
"Vamos a tomar la decisión sobre qué petroleras van a entrar [en Venezuela], vamos a cerrar el acuerdo", dijo el presidente Donald J. Trump al recibir en la Casa Blanca a más de una veintena de ejecutivos de petroleras
WASHINGTON — Estados Unidos decidirá qué petroleras pueden operar en Venezuela y hará de intermediario entre ellas y el gobierno del país sudamericano, declaró este viernes el presidente Donald Trump.
Venezuela enfrenta un futuro petrolero bajo estricta tutela según los planes del presidente Trump, que recibió este viernes a una veintena de compañías internacionales en la Casa Blanca, para intentar embarcarlas en esa especie de protectorado energético.
La respuesta de los patronos de la industria, algunos de ellos ya presentes en Venezuela desde hace lustros, fue cauta, a la espera de que se aclare la situación política y, sobre todo, el marco legal para sus inversiones.
"Vamos a tomar la decisión sobre qué petroleras van a entrar [en Venezuela], vamos a cerrar el acuerdo", dijo Trump al recibir a más de una veintena de representantes de empresas de este sector en la Casa Blanca.
"Ustedes están negociando con nosotros directamente, no están negociando con Venezuela en absoluto, no queremos que negocien con Venezuela", advirtió el mandatario republicano.
"Y tendrán total seguridad. Una de las razones por las que no podían trabajar [en Venezuela] es que no tenían garantías. Pero ahora tienen seguridad total", enfatizó Trump.
El mandatario había decretado sanciones contra el crudo venezolano en 2019, durante su primer mandato.
Las inversiones para rehacer un sector muy dañado por sanciones y mala gestión son cuantiosas.
Trump había dicho al anunciar la reunión que los patronos estaban dispuestos a invertir 100.000 millones de dólares, una cifra que no fue mencionada durante la reunión.
El tono de los empresarios fue diplomático.
"Estamos listos para invertir más en Venezuela", dijo Josu Jon Imaz, de la española Repsol, ya presente en el país.
"Estamos listos", repuso Wael Sawan de Shell.
Estados Unidos logró capturar a Maduro y a su esposa el pasado 3 de enero, en una operación militar que sacudió al mercado petrolero.
La pareja fue trasladada inmediatamente a Nueva York para enfrentar un proceso por narcotráfico y otros cargos graves.
Tras la salida del país de Maduro, a la espera de su juicio, el gobierno estadounidense detalló los primeros pasos.
El sector venezolano, ya dañado por la mala gestión previa, fue sometido a sanciones en 2019 y basculó rápidamente al mundo opaco del contrabando internacional, con buques fantasma que cargaban crudo con destino a países como China, bajo descuento.
Para forzar la mano del régimen chavista, Washington utilizó su despliegue naval antinarcóticos, ya presente en el Caribe, el mayor en décadas.
En menos de un mes incautaron cinco buques cisterna, uno de ellos ante las costas de Islandia, en el Atlántico Norte.
Este viernes se apoderaron del Olina, cargado de crudo, y la Guardia Costera estadounidense, apoyada por la Marina, está a la caza de otros buques.
El Olina volverá a Venezuela y su crudo será vendido legalmente, bajo supervisión de Washington, aseguró el presidente Trump.
El plan había sido detallado días atrás por el Departamento de Energía: vender todo el crudo por vías normales, depositar el dinero en cuentas de bancos internacionales domiciliadas en Estados Unidos y luego repartir el dinero de forma equitativa entre las partes interesadas.
Pero el marco legal venezolano es el que instauró el "socialismo bolivariano" del entonces gobernante Hugo Chávez (1999-2013).
Y los precedentes históricos se remontan a 1976, cuando el país nacionalizó los recursos naturales.
"Hemos tenido nuestros activos confiscados allí dos veces, así que se puede imaginar que volver a entrar por tercera vez requeriría cambios bastante significativos", dijo a Trump el director ejecutivo de ExxonMobil, Darren Woods.
Trump le preguntó a otro patrón, Ryan Lance, de Conoco, cuánto dinero perdió cuando abandonó el país: "12.000 millones [de dólares]", le contestó.
Lance felicitó a Trump por haber "sacado a una terrible persona", en alusión a Maduro.
FUENTE: Con información de AFP.
