MIAMI- El magnate dueño de Tesla y de SpaceX, que agitó a Silicon Valley al ofrecer 44.000 millones de dólares por la red social, cambió de opinión este viernes.
Musk alega que han ocurrido varias violaciones al acuerdo de adquisición, según ha informado la agencia Reuters, citada por el diario español El País.
Así termina un proceso que se ha extendido durante tres meses, un tiempo en el que ha despertado muchísimo interés la posibilidad de que el hombre más rico del mundo se convirtiera además en un barón digital, equipado de un altavoz que habría multiplicado su capacidad de influir en la opinión pública mundial.
Sin embargo, Musk sigue siendo más empresario que político. En las últimas 6 semanas las acciones de Twitter se han desplomado y el valor conque el magnate hizo su oferta se evaporó hace tiempo.
La ruptura del acuerdo, que en teoría supondrá para Musk un desembolso de 1.000 millones de dólares por incumplir lo pactado, no es una sorpresa total, afirma el diario español.
Con el paso de los meses la operación se volvió cada vez más improbable a ojos de los expertos, que vieron en el ambiente muchos signos que ponían en duda que Musk cumpliera con el pago de 54,20 dólares por título.
La cifra de usuarios falsos o cuentas falsas presentes en Twitter se erigió como el principal escollo que terminó por dividir los caminos entre ambas partes. El dueño de Tesla exigía que estos fueran menos del 5% de los usuarios totales. Cuando recibió los datos de la cúpula de Twitter, no creyó en la información.
El jueves llegaron nuevas señales que disminuían las posibilidades de éxito de la operación. The Washington Post afirmó en una exclusiva que personas cercanas a Musk rechazaban el número de cuentas de spam proporcionado por Twitter, un factor clave para medir las posibilidades de monetización de la red social.
La empresa de San Francisco, sin embargo, defendió sus números y dijo que eliminaba un total de 1 millón de cuentas falsas o spams diariamente.
Por otra parte dijo que los los bots representan menos del 5% de los usuarios diarios. El multimillonario, en cambio, estima que la cifra real de estas cuentas de spam se acerca al 20%.
El presidente de la junta directiva de Twitter, Bret Taylor, tuiteó el viernes que la junta está “comprometida a concretar la transacción en el precio y los términos acordados con el señor Musk y planea emprender acciones judiciales para hacer valer el acuerdo de fusión. Confiamos en que ganaremos en la Corte de Equidad de Delaware”.
Twitter podría haber presionado para que se le pague la cuota de 1.000 millones de dólares por cancelación de contrato que Musk accedió a pagar bajo estas circunstancias. En lugar de ello, parece lista para exigir el cumplimiento del acuerdo, que la junta de la compañía ya aprobó y que el director general Parag Agrawal ha dicho que desea concretar.
La posible ruptura del acuerdo es sólo el último giro en la saga entre el hombre más rico del mundo y una de las plataformas de redes sociales más influyentes. Gran parte del drama se ha desarrollado en Twitter mismo, donde Musk —que tiene más de 100 millones de seguidores— ha lamentado que la empresa no esté a la altura de su potencial como plataforma para la libertad de expresión.
El viernes, las acciones de Twitter cayeron 5% a 36,81 dólares, bastante por debajo de los 54,20 dólares que Musk había ofrecido pagar. Mientras tanto, los títulos de Tesla subieron 2,5% a 752,29 dólares.
Mike Ringler, abogado de Musk, escribió en la carta a Twitter fechada el viernes que durante casi dos meses Musk ha solicitado información para evaluar la prevalencia de cuentas “falsas o de spam” en la red social.
“Twitter no ha proporcionado esa información o se ha negado a hacerlo. A veces Twitter ha ignorado las solicitudes del señor Musk, a veces las ha rechazado por razones que parecen estar justificadas, y a veces ha dicho que ha cumplido aunque le ha dado al señor Musk información incompleta o inutilizable”, señala la misiva.
Los asesores del empresario consideraron que las cifras entregadas por Twitter no son verificables. La tecnológica ha asegurado que sería muy difícil para un auditor externo corroborar el número que han dado a Musk.
La cifra, argumentan, se desprende de mucha información privada de los usuarios y que Twitter no comparte. Entre estas se encuentran direcciones de IP, datos de geolocalización e información de contacto como pueden ser números móviles o direcciones de correo.
Las acciones de Twitter han reaccionado a la decisión de Musk de romper el acuerdo con caídas del 6% en las operaciones posteriores al cierre de mercado. La compañía había resistido mejor que sus pares la crisis bursátil de los últimos meses: en lo que va de año pierde un 13% de su valor, la mitad que el índice tecnológico Nasdaq. Queda por ver cuánto será la penalización final a Musk.
FUENTE: Con informacin de AP, Reuters y El País
