Estas cifras de la inflación continúan la tendencia alcista observada desde enero, a medida que la mayor economía del mundo repunta y los precios continúan su ascenso en un tono preocupante para inversionistas debido a que podría ponerle un freno al consumo.
Excluyendo los volátiles alimentos y bienes energéticos, el índice de precios al consumo (IPC) "básico" subió un 3,8% en el último año, sin ajuste estacional, "el mayor aumento en 12 meses desde el periodo que terminó en junio de 1992", dijo el Departamento de Trabajo.
El IPC subió un 0,6% el mes pasado, según cifras con ajuste estacional, menos que en abril pero por encima de las previsiones. El IPC básico aumentó un 0,7%.
Los precios del petróleo -que se desplomaron e incluso llegaron a ser negativos el año pasado- se han recuperado a medida que la economía se ha reabierto, y los datos mostraron un aumento del 56,2% en comparación con mayo del 2020.
La mayor alza de precios ocurrió simultáneamente a bienes y servicios y fue mucho más alta que la de marzo, cuando la inflación alcanzó 2,4% en 12 meses, según datos revisados en leve alza.
Los precios de la energía crecieron 24,8% y el incremento de la inflación en 12 meses es el más severo en un año.
Las cifras de abril y mayo confirman el temor a una inflación más fuerte y, especialmente, más duradera, que podría obligar a la Reserva Federal (Fed) a endurecer su política monetaria como han sugerido varios de sus responsables. No obstante, su presidente, Jerome Powell, considera prematuro emprender ese camino debido al riesgo de enlentecer el ritmo de crecimiento.
Los ingresos de los hogares en tanto, tuvieron en abril una histórica caída de 13,1%, muy por encima de lo esperado. En mayo se mantuvo la misma tendencia de descenso, luego de una disparada en marzo (+20,9%) debido a los cheques enviados por el gobierno federal a las familias para estimular la economía.
Las ayudas a los desempleados también cayeron en abril y mayo, indica el informe del Departamento de Comercio.
FUENTE: Con información de AFP