MIAMI — Los votantes de Florida decidirán en las elecciones de noviembre próximo si aprueban una amplia reducción de los impuestos a la propiedad para las viviendas donde residen, después de que ambas cámaras estatales aprobaron este martes la propuesta impulsada por el gobernador Ron DeSantis.
La iniciativa, que requiere la firma del gobernador para quedar formalmente incluida en la papeleta electoral, plantea elevar la exención fiscal para las viviendas de residencia ('homestead') de los actuales 50.000 dólares hasta 150.000 dólares en 2027 y 250.000 dólares en 2028.
A partir de entonces, el beneficio aumentaría de acuerdo con la inflación medida por el Índice de Precios al Consumidor.
Respaldo del 60% de los votos
Al tratarse de una enmienda constitucional, la medida necesitará el respaldo de al menos el 60% de los votantes para entrar en vigor.
La propuesta fue aprobada hoy por la Cámara de Representantes y el Senado estatales, ambos de mayoría republicana.
Los legisladores modificaron la versión original del gobernador para garantizar la financiación de las escuelas públicas, por lo que los impuestos a la propiedad no desaparecerían por completo.
Mientras los republicanos han defendido la iniciativa como una forma de devolverle dinero a los contribuyentes y limitar el gasto de los gobiernos locales, algunos críticos demócratas advierten que podría reducir los ingresos destinados a servicios públicos esenciales y obligar a los condados y municipios a realizar ajustes presupuestarios.
En respuesta, DeSantis rechazó las advertencias sobre el impacto en los servicios locales y argumentó que la recaudación del impuesto a la propiedad ha crecido de forma desproporcionada en la última década.
Según datos divulgados por su oficina, los ingresos estatales por ese gravamen pasaron de 32.000 millones a 60.000 millones de dólares en siete años y podrían alcanzar 83.000 millones para 2032 sin reforma.
“Por supuesto que podemos hacer esto. Por supuesto que sí. No dejen que nadie les diga que no se puede”, declaró el gobernador en defensa de la iniciativa.
El presidente del Senado, Ben Albritton, respaldó la convocatoria y afirmó que los floridanos coinciden en la necesidad de reducir la carga tributaria sobre la vivienda. Una encuesta primaveral de la Universidad Stetson registró un 77 % de respaldo a la idea, con 85 % entre republicanos y 68 % entre demócratas.
De ser aprobada por los votantes, la reforma supondría uno de los mayores cambios en la política fiscal de Florida en décadas.
FUENTE: Con información de EFE