cmenéndez@diariolasamericas.com

La economía estadounidense coquetea con la quimera del pleno empleo al registrar 3,9% de índice de desempleo en julio, cuando creó 157.000 puestos de trabajo. Pero su talón de Aquiles sigue siendo el déficit comercial.

Aunque la cifra de los nuevos puestos de trabajo se situó por debajo de los 195.000 previsto por los analistas, la economía estadounidense puede presumir como pocos países en el mundo de haber equilibrado la demanda de trabajo con la oferta laboral.

Estas cifras no son nuevas, el crecimiento en el empleo cumple su 94 mes consecutivo. Esta tendencia constituye la racha más larga de bonanza en el mercado laboral de la nación desde que se registran dichas estadísticas.

Muchos teóricos de las ciencias económicas consideran el pleno empleo como una quimera por ser una situación óptima, donde los recursos productivos se utilizan casi en su total plenitud. Hoy día en EEUU el actual índice de desempleo se sitúa 2% por debajo de la tasa natural de desempleo que debe ser de 6%.

Durante el mes de junio hubo un pequeño repunte de la cantidad de personas paradas cuyo índice se elevó hasta el 4%, corregido en el pasado julio cuando miles de estadounidenses salieron a buscar trabajo de manera activa.

No obstante, la tasa de participación en la fuerza laboral, el índice que mide la cantidad de personas que trabajan o buscan empleo, se mantuvo en el 62,9%, sin experimentar cambios con respecto al anterior mes.

El otro protagonista positivo de esta historia es el salario cuya media aumentó en 7 centavos para alcanzar el promedio de 27,05 dólares la hora. Con relación al pasado año los salarios se han incrementado en 2,7%. Los analistas esperan que esta tendencia se mantenga.

La otra cara de la economía nacional la sigue mostrando el déficit comercial, cuyo aumento en 7,3% en junio significó una cifra de 43.300 millones de dólares, según publicó el Departamento de Comercio.

Es importante señalar que el ascenso en el déficit se produce tras cuatro meses de bajadas consecutivas, pero en un entorno marcado por las tensiones entre EEUU y sus socios comerciales.

Durante los seis primeros meses del 2018 las exportaciones han bajado un 0.6%, hasta los 213.800 millones de dólares, mientras las importaciones crecieron un 0,6%, situándose en 260.200 millones de dólares, originando un déficit de 291.000 millones de dólares, 29.000 millones más que los registrados en igual período el pasado año.

La administración Trump mantiene una pugna comercial con China a quien acusa de prácticas desleales. El pasado mes de julio comenzó a aplicar aranceles a los productos provenientes del gigante asiático. Pekín ha respondido con medidas similares contra productos estadounidenses.

En medio de esta tensión el déficit con China ha crecido 8.3% durante la primera mitad del año 2018.

La guerra continúa y Trump prepara nuevos aranceles contra bienes de consumos chinos por valor de 200.000 millones de dólares.

Aparecen en esta nota:

 

Deja tu comentario

Se está leyendo

Lo último

Encuesta

¿Cree que el reconteo de votos en Florida despejará las dudas sobre el ganador en el senado y la gobernación?

Las Más Leídas